Arte / 9 de Diciembre de 2016

Picasso y Berni: Intérpretes de su tiempo

Muestras de “Pablo Picasso” y “Antonio Berni”en El Moderno, Av. San Juan 350, martes a domingos. Entrada $ 20; martes gratis.

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Las muestras de Picasso y Berni contribuyen a la celebración del 60º aniversario del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Se exhiben en simultáneo, y no por casualidad. Tras planificar la exhibición de Berni el año pasado, la directora del Moderno viajó a París y fue al Museo Picasso. Allí pensó que sería magnífico tener a los dos artistas juntos.
“Pablo Picasso. Más allá de la semejanza. Dibujos de la Colección del Musée national Picasso-Paris” es la primera retrospectiva dibujos de Picasso (1881-1973) en el país; despliega 74 obras creadas entre 1897 y 1972. Atesoradas por el artista, las piezas nunca abandonaron su estudio y fueron cedidas por sus familiares como pago de impuestos al Estado francés. Cada imagen tuvo un vínculo especial, quizá secreto, con su creador; como la preciosa carita de Josefa Sabastia Membrado (1898) dibujada a los 17 años en Barcelona, donde el artista en ciernes se había instalado con su familia.
Curada por Noorthoorn y por la curadora asociada Emilia Philippot (Museo Picasso), la exposición “señala al dibujo como territorio fundamental para las investigaciones de Picasso”. El logrado montaje de dibujos a lápiz, a tinta, acuarelas y papiers collées, conduce cronológicamente a través de las fecundas épocas del artista. Pero, al mismo tiempo, la selección “libera a Picasso de la historia del arte”. Así, acentos surrealistas y referencias a la antigüedad clásica asoman en “Tres bañistas”, en la que una cabeza sin cuerpo parece flotar en el aire; es de 1920 y el Manifiesto surrealista de André Breton es de 1924.
Se observan sus experiencias con distintas tendencias, variados cuestionamientos, la influencia de Toulouse-Lautrec, su admiración por Ingres, Gauguin y Cézanne, su trabajo con Braque. La línea refleja, baila, se independiza, se pone reflexiva en obras realistas e intimistas, cubistas, surrealistas, en dibujos para el Ballet Ruso, retratos de los últimos años. Bien puede verse cómo los períodos se superponen, las relaciones visuales se cruzan, las investigaciones cobran una dinámica difícil de ser encasillada.
En el centro está el hombre y su circunstancia, atravesando y atravesado por dos guerras mundiales, el fascismo y el nazismo, el amor y el arte de todos los tiempos, como los tres “Estudio para ‘Las Mujeres de Argel’ según Delacroix” (pluma y tinta china sobre papel de escritura cuadriculado) revisitando, en 1954, la obra homónima de Delacroix, coincidente con el comienzo de la insurrección en Argelia. Con visitas guiadas diarias, importante catálogo, conferencias; hasta el 28 de febrero. 

 

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