Sociedad / 22 de Diciembre de 2016

La moda de las famosas de congelar óvulos

Es una técnica que está muy difundida en Europa y que crece en la Argentina. Permite que la mujer le gane a su reloj biológico. Mitos y verdades de la maternidad siglo XXI.

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Esmeralda Mitre. Tiene 34 años y decidió congelar óvulos porque no planea tener hijos en el corto plazo.

“En general, son mujeres que no tienen planificado formar una familia en lo inmediato. Pueden o no tener pareja pero por cuestiones de desarrollo profesional o simplemente porque se acaban de casar y quieren pasear por el mundo, decidieron ‘freezar’ su reloj biológico”. Con esta frase, el presidente de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMER), Gustavo Martínez, describió el perfil de la mayoría de las mujeres que deciden criopreservar sus óvulos. El fenómeno, que ya está generalizado en Europa y Estados Unidos, llegó a la Argentina. Las últimas famosas en contar que habían recurrido a esta técnica fueron la periodista Agustina Kämpfer (35) y la actriz Esmeralda Mitre (34), sumándose a una lista que crece año a año. Un método revolucionario y, al menos por el momento, exclusivo para quienes puedan pagarlo.

Los especialistas aseguran que la utilización de esta técnica por parte de las mujeres que quieren ganarle al tiempo está en franco crecimiento. De hecho, es un fenómeno que cala con fuerza en la farándula nacional: Luciana Salazar, Eugenia Tobal, Silvina Luna y Úrsula Vargues fueron otras de las famosas que en los últimos meses lo contaron en público.

Motivos. A mediados del siglo XX, las pastillas anticonceptivas fueron fundamentales para lo que se conoció como la revolución sexual femenina. Por primera vez, las mujeres podían decidir no tener hijos. Sin embargo, hasta hace poco tiempo, esta revolución tenía un obstáculo. A diferencia de los hombres que, a menos que tengan algún problema orgánico, son fértiles prácticamente toda la vida, las mujeres que sí deseaban quedar embarazadas tenían que correr para ganarle al reloj biológico ya que, después de los 35 años, la capacidad de los óvulos de ser fecundados comenzaba a reducirse drásticamente.

Sin embargo, el siglo XXI trajo un avance que lo cambió todo: la vitrificación de óvulos. Esta técnica de criopreservación fue descubierta hace menos de diez años y ya es considerada “revolucionaria”. Se trata de un procedimiento en el cual se le extraen los óvulos a una mujer y se los conserva en nitrógeno líquido hasta el momento en que ella desee intentar quedar embarazada, incluso mucho después de los 40 años, algo impensado en otros tiempos.

“Los primeros procedimientos que se hicieron, en la década del ‘90, se hacían con una técnica llamada ‘congelamiento lento’ pero era una quimera. La posibilidad de lograr un embarazo en ese momento era del 5 por ciento. Este desarrollo logró que la preservación fuera más exitosa y por eso, ya hay médicos que recomiendan este método a las pacientes como una técnica más rutinaria”, explicó Martínez.

Justamente este fue el argumento de Kämpfer: “El reloj biológico no me preocupa porque tengo óvulos congelados. Los congelé hace poco y por eso estoy más relajada. Yo no corro contra el destino sino que me dejo llevar”, dijo la periodista. Además, contó que había tomado la decisión durante una ruptura con Jorge Rial.

La historia de Kämpfer encaja a la perfección en el modelo de mujer que recurre a estas técnicas de laboratorio. “El grueso de las

pacientes que deciden criopreservar tienen entre 34 y 39 años. En general, son mujeres que acaban de cortar con su pareja y aunque su plan de vida incluye un hijo saben que volver a formar una pareja y tomar la decisión de tener familia puede llevar un tiempo que no tienen”, contó el presidente de SAMER.

Parecida fue la historia de la actriz Eugenia Tobal, una de las pioneras en Argentina, que decidió recurrir a este método en el 2012, luego de su separación con Nicolás Cabré. “Mis ganas de ser madre es algo que está ahí, latente. Ahora se potencia porque llega una edad en la que te corre el reloj. Pero hay muchos métodos como el congelamiento de óvulos. Lo hice porque me parece que es un seguro y una tranquilidad”, contó en su momento.

Luciana Salazar fue otra de las que contó en público que este año había decidido vitrificar óvulos en una clínica de Miami. “A partir de los 30, la mujer empieza a tomar más conciencia sobre este tema. No veo que sea un tema tabú. Yo tomé la decisión a una edad justa porque tengo óvulos jóvenes”, le dijo a Noticias. Para la rubia esta decisión le permite “prolongar la posibilidad de ser madre” aunque, en su caso, no planea quedar embarazada siendo muy grande.

El tema de la libertad para decidir cuándo ser madre y de qué manera es una constante entre las famosas que eligieron este método. Úrsula Vargues, que este año decidió criogenizar óvulos, contó que quiere ser madre aunque no sabe en qué momento. “Mi mamá fue menopáusica joven. Yo estoy en pleno proceso. En principio quiero tenerlos ahí. Si mañana me enamoro y quedo embarazada, bienvenido sea”, declaró y agregó que, para ella, el procedimiento no fue nada del otro mundo: “Para mí es casi un trámite. No lo veo como algo que cerré. Yo le saco la presión. La verdad es que no tengo la necesidad de ser madre hoy, pero yo no me pierdo eso de estar embarazada”.

En la misma línea, Esmeralda Mitre dijo que tomó la decisión de recurrir a esta técnica porque aunque en sus planes no está tener un hijo pronto, cuando desee quedar embarazada tendrá la posibilidad de recurrir a sus óvulos jóvenes.

En esta línea, Martínez subrayó que cada vez son más las mujeres jóvenes que consultan por estos procedimientos a pesar de que no tengan ninguna intención ahora de tener hijos. “Los óvulos que tiene una mujer se empezaron a formar en la sexta semana de gestación. Esos óvulos la acompañan toda la vida y van envejeciendo con ella. Hoy una mujer de 35 o 40 años es muy joven pero sus óvulos tienen esa misma cantidad de años y han sufrido todos los embates fisiológicos, del estrés, los factores ambientales, etcétera. Todo eso influye para que vayan perdiendo capacidad. Esta es una manera de torcer el brazo de la naturaleza”. Para la modelo Silvina Luna, por su parte, criopreservar es un “reaseguro”. Debido a los problemas renales que sufre, contó que si algún día quiere tener un hijo, su embarazo será de alto riesgo. “El año pasado congelé óvulos. Me pareció que estaba bueno por todo esto. Si en algún momento lo decido, no va a ser un embarazo tradicional, entonces me pareció que estaba bueno tener ese recaudo”, declaró.

Bien informadas. A pesar de que las técnicas se hayan perfeccionado, los expertos insisten en la necesidad de brindar información cautelosa respecto de la eficacia de estos tratamientos. Es decir, vitrificar óvulos no significa necesariamente que, si algún día la mujer quiere quedar embarazada, quede de forma inmediata.

“En la naturaleza, la raza humana, que de por sí es muy poco fértil, de cada cinco veces que el espermatozoide penetra el óvulo, sólo una se convierte en un embarazo próspero. Con estas técnicas estamos cambiando el curso de la naturaleza. Para nosotros, una buena tasa de éxito con embriones criopreservados es del 50 por ciento y con óvulos criopreservados la chance de embarazos es del 30 por ciento. Es un método de resguardo”, explicó Martínez.

Por el momento, en la Argentina existen 62 centros de fertilidad. De ese total, 58 son privados y 4 públicos. Todos los privados (los espacios públicos están en formación) cuentan hoy con bancos de óvulos y, a pesar de que esta técnica está en pleno auge, aún es un tratamiento exclusivo para aquellos que lo puedan pagar: con variaciones según la clínica, el costo del procedimiento oscila entre los 45.000 y los 60.000 pesos, a lo que hay que sumarle la medicación que ronda entre los 12.000 y 15.000 pesos además del mantenimiento que se debe pagar de manera mensual, con cuentas que van de los 500 a los 2.000 pesos. “Es una bendición que me haya tocado vivir en estos tiempos en que las mujeres tenemos muchas más posibilidades que antes. Ojalá fuera más accesible para todas las que tienen el deseo de ser madres y tienen alguna dificultad o planean postergarlo”, subrayó Salazar.

Por lo menos, por ahora, vitrificar óvulos sólo es una posibilidad para mujeres que tengan el dinero suficiente para poder planear su propia vida sin miedo al paso del tiempo.

 

 

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