Personajes / 5 de Enero de 2017

Marcelo Toledo: “Soy un bicho raro en medio de esta jungla”

El orfebre elegido por las celebrities habla sobre el oficio en tiempos de tecnología. Sobreexigencia y la fábula de la inspiración.

Marcelo Toledo: “Soy un bicho raro en medio de esta jungla”
Fotos: Marcelo Escayola

Marcelo Toledo dice que en el futuro, los artesanos van a ser piezas de museo. Mucho antes de que eso suceda, él –que es un orfebre, un artista, admirado por estrellas, nobles y plebeyos adinerados– habrá sumado unos cuantos logros a su destacada carrera profesional.
A pesar del éxito, Toledo tiene el ego bien domado. Es un hombre sencillo, afable y gentil. Nunca se conformó ni se quedó quieto. Y tomó una frase de Nelson Mandela al pie de la letra. “Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma”.
En su nueva galería (Humberto Primo 462) se exhiben algunos de sus diseños exclusivos: floreros, cubiertos, candelabros, jarrones, fustas, facones, catadores de vino, cuadros, joyas, esculturas, entre otras piezas. Un hacer artesanal que parece inextinguible.
Noticias: ¿Qué hace un orfebre en un mundo hipertecnologizado?
Marcelo Toledo: La tecnología me ayuda a ser mejor artista. Puedo valerme de un diseño en 3D o hacer un molde con una impresora. Pero también me saca trabajo. Antes, me contrataban para un original y hoy lo hace una máquina. Soy un bicho raro en medio de esta jungla. Pero hay gente que sigue buscando la obra original, la pieza exclusiva.
Noticias: ¿Cómo describiría su estilo?
Toledo: Al principio, hacía piezas tradicionales argentinas con un toque de vanguardia. Después, obras más vanguardistas y ahora es contemporáneo.
Noticias: ¿Y cuál es su sello?
Toledo: Mis diseños son únicos. Soy muy inquieto y nunca me conformé con que una pieza me saliera bien. Siempre me gustó tomar riesgos y dar un paso más. Además, viajo mucho. Un año estuve seis veces en China. Todo eso lo voy plasmando en mi trabajo sin darme cuenta.
Noticias: ¿Cómo trabaja?
Toledo: Cuando hago una pieza para mí la pienso mucho. Quizás pasan meses hasta que la veo terminada en mi cabeza y recién ahí empiezo a hacerla. Cuando es un trabajo por encargo converso con el cliente y trato de entender lo que quiere, después hago bocetos en papel, le mando fotos y utilizo la tecnología. .
Marcelo Toledo es el primero de seis hermanos de una familia trabajadora de Escobar. De muy chico le encantaba ir al negocio de cosas viejas de su abuelo. Entre caños, fierros, listones de madera y puertas antiguas creaba su propio mundo de fantasía. Tenía facilidad con el metal, lo doblaba, hacía anillos y pulseras. Después, se entusiasmó con las ferias artesanales y, a los 17, decidió tomar clases de orfebrería. Empezó su vida profesional con un puesto en Caminito y su primer taller lo tuvo en un departamento que alquilaba. “En el lavadero, debajo del calefón, apenas cabía yo”, recuerda.
En el camino, también cursó tres años de psicología y tres en el Conservatorio de Arte Dramático. Pero la orfebrería pudo más.
Noticias: ¿Cómo es esta etapa de su vida?
Toledo: Siempre trabajé mucho y, gracias a eso conseguí un montón de logros profesionales. Pero llegó un momento que dije: “Estoy en la mitad de la vida ¿y ahora qué?” Entonces, empecé a hacer coaching de arte con Fabiana Barreda y a buscar qué quería realmente. Y me propuse hacer cosas que me llenen.
Noticias: ¿Y cómo son sus trabajos actuales?
Toledo: Sigo con la orfebrería de siempre, pero también hago esculturas y piezas más abstractas. Hice un viaje a Ushuaia, de inspiración. Me metí en una reserva, en el Arakur, y me quedé dibujando la naturaleza, haciendo introspección. Y ahí surgieron piezas que tienen que ver más con quien soy ahora.
Noticias: ¿Qué es la inspiración?
Toledo: Hay mucha fábula y mito alrededor de la inspiración. Cuando uno tiene oficio hace su trabajo, aunque tenga un mal día o no esté inspirado. Sí hay momentos ideales, donde uno está más permeable a todo lo que pasa. Es lo que me sucede a mí ahora.
Noticias: ¿Qué trabajos suyos lo enorgullecen más?
Toledo: Todos. Cuando vendía anillos y pulseras en Caminito era mi máxima aspiración. Creía que cada pieza era maravillosa y cuando alguien me la compraba era como tocar el cielo con las manos.
Noticias: Hace poco hizo algo muy lindo para Hermès.
Toledo: Sí, Hermès me contrató para tallar los nombres de sus clientes en los frascos de sus perfumes.
Noticias: Eso es lujo.
Toledo: Yo siempre asocié el lujo con lo brillante. Pero hoy el lujo es experiencia. Y que te regalen un frasco de perfume o algo personalizado es una experiencia que no tiene que ver con el dinero o el valor material.
El trabajo que catapultó a Toledo en el exterior fue su colección sobre Eva Perón. Allí replicó joyas y objetos de Evita en plata, oro y piedras preciosas. Comenzó con 70 piezas y la fue ampliando hasta llegar a más de 150, incluyendo vestidos en tamaño muñeca. La colección se expuso en el Museo Evita, Venezuela, Nueva York, en tres lugares de Moscú, Shangai y Brasil. “En Shangai iba a estar cinco días y terminó quedándose seis meses. La vieron cuatro millones de personas”, recuerda. Posteriormente, Toledo hizo 120 piezas exclusivas para el musical “Evita”, que protagonizaron Elena Roger y Ricky Martin, en Broadway. Y en 2014, diseñó joyas para la película Broadway 4D, donde Christina Aguilera interpretó a Eva Perón.
“Es una colección que me encanta, que quiero muchísimo y que me sigue dando muchas satisfacciones. Con Evita llegué a la tapa del New York Times”.
Cabe destacar también que su libro “Arte en plata” se encuentra en The Metropolitan Museum of Art, Getty Research Institute, University of California, Berkeley, New York University,The New York Public Library, Columbia University, Emirates Royal Palace, University of Texas at Austin, entre otros lugares.
Noticias: ¿Su mamá es orfebre también?
Toledo: Al principio ella me ayudaba en el negocio y un día me sorprendió con la noticia de que había empezado a tomar clases de joyería. Así empezó, hace quince años, y hoy trabaja a la par mía.
Noticias: Este fue un año de cambio y mudanza para usted.
Toledo: Sí, mudé mi taller a un lugar más grande y cómodo, en la calle Balcarce. Estoy muy contento porque, además, está en el Distrito de las Artes y la gente del gobierno de la Ciudad me mima mucho. Y lo que era mi antiguo taller y negocio lo transformé en una galería muy linda, que acabo de inaugurar.
Noticias: Por su trabajo conoció gente que jamás hubiese imaginado. Incluso muchos de ellos tienen piezas suyas.
Toledo: Sí, y todos ellos tienen piezas mías. Madonna, una fusta; Ricky Martin, hebillas de cinturón y gemelos; Máxima, varios broches y alfileres para poncho; el Príncipe Carlos, un mate y unos tupos; Mick Jagger, una botella tallada con sus iniciales.
Noticias: ¿Y cómo es su vida fuera de lo laboral?
Toledo: Disfruto de mis amigos y mi familia. Tengo a mis padres, cinco hermanos y diez sobrinos en Escobar y voy a verlos seguido. Además, entreno y hago yoga.
Noticias: ¿Colecciona algo?
Toledo: Desde hace unos diez años, compro floreros de Murano. Ahora, que vivo en una casa grande, mandé a hacer un mueble muy irregular y en cada agujerito puse un florero distinto.
Noticias: Además, están los viajes.
Toledo: Me gusta mucho viajar, pero me cuesta desconectarme. Hace mucho que no me tomo quince días en una playa. Me aburre un poco y, además, mi cabeza no para de trabajar.
Noticias: Tiene pendiente un viaje a la India. ¿No?
Toledo: Sí. En realidad, me gustaría tomarme un largo período sabático para no hacer nada o hacer lo que tenga ganas, sin la locura diaria.
Noticias: Mientras tanto, prepara una muestra sobre mujeres icónicas para el año próximo.
Toledo: Estaba prevista para este año, pero cada cuadro nos lleva tres meses y medio. Somos ocho personas poniendo mosaiquitos de metal. Algunos son ínfimos, miden tres milímetros. Todo en blanco y negro. Las mujeres son Evita, María Callas, Frida Kahlo, Jackie Kennedy, Marilyn Monroe, Lady Di, quizás la Madre Teresa. Es un trabajo chino.

Cecilia Escola.

 

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