Personajes / 20 de enero de 2017

Franco Torchia: “Creo que Tinelli no me quiere”

El periodista habla sobre el tabú de ciertos temas en la radio comercial. Marcha del orgullo gay y vida en el borde.

Franco Torchia: “Creo que Tinelli no me quiere”
Fotos: Juan Ferrari

Hubo una vez en la que la calidad de lo inadecuado tenía una silla en el prime time de la tele. A la indignación estomacal de cada día se la podía cortar con un estilete filoso, incapaz de herir pero con la agudeza suficiente como para separar la carne del hueso. Pero ese interregno de atonalidad en la sinfonía de chillidos terminó cuando Franco Torchia abandonó el gabinete panelístico para ejercer la potestad de la justicia: de ministro fusible en “Intratables” y “Zapping” a juez invitado del casting de “Pasión de sábado”, un rol que -según él- es lo mejor que ha hecho en televisión.
“Cuando los productores me llamaron (los hermanos Adrián y Pablo Serantoni), no sabían cómo iba a tomarlo el público, pero me adoptó. Este segmento tiene el espíritu del primer “Cupido”, con esa ausencia de casting previo, con desfachatez y con un registro de personas que la televisión deja afuera hasta para una encuesta callejera”, dice sobre estos seguidores que le abrieron los brazos agradecidos: “Nunca me había pasado. Me paran por la calle, me dicen cosas lindas”.
Noticias: ¿No hay de su parte, sapo de otro pozo, algún dejo de mirada irónica?
Franco Torchia: Nada. Me cansó la mirada irónica. No me parece necesaria hoy. Antes la ironía me era más constitutiva, por estrategia de supervivencia, ahora tomé distancia de eso. Siempre me gustó “Pasión de sábado” porque no pretende, no busca algo que sabe que no va a encontrar que es un defecto de la tele. Por mi parte, aporté algo pero como uno más. Arrastré gente al programa, nuevos espectadores que provocaron una combustión de públicos diferentes pero de manera espontánea.
Noticias: ¿Añora algo de su paso por “Intratables”?
Torchia: Me da mucha nostalgia el primer “Intratables” que empezó siendo un programa dinámico, tenía luz, plasticidad, juego. Jugábamos, teníamos que contraponermos con personalidades bien dibujadas. Sentía que el programa tenía futuro. Y así fue pero ya no es el mismo. Me fui de motu proprio porque había que empezar a “hablar en serio”. Y pongo en duda la capacidad de la televisión de hablar en serio de política y economía. Como ciclo de actualidad tenía mucho para dar todavía. Restringido a lo meramente político partidario y a la coyuntura económica perdió lucidez y diversión, aunque los números de rating digan otra cosa.
Noticias: ¿Sabía que llegaba otro trabajo en la tevé?
Torchia: No porque yo no hago eso, no fue una estrategia esperando que llovieran ofertas. Me acomodo a lo que tengo. Pero es verdad que pronto surgió “Zapping” donde recuperé ese juego. Los tres últimos meses fueron antológicos, con bajo rating y Viviana Canosa relajada, hicimos un show del programa levantado. Nos llevamos muy bien, fue un despilfarro hermoso y una de mis mejores experiencias. Trabajar en televisión debería entenderse que no es para eternizarse.
Noticias: En paralelo, desde 2013 hace radio. Hoy es su actividad diaria.
Torchia: Sí, vamos a empezar la quinta temporada de “No se puede vivir del amor” por la Once Diez de lunes a jueves. El primer año a la tarde y después a medianoche, donde creció de manera inesperada y estoy muy orgulloso porque tiene una función pública. Entendí el show y la diversión pero también entendí rápidamente que le cambiamos la vida a muchas personas: gente que llama para salir del closet, por su identidad, por abusos sexuales. No sabía que esa puerta iba a abrirse. Este programa no sería posible en una radio comercial.
Noticias: ¿Por qué?
Torchia: No solo por su ritmo, tiempo y contenido. Por el rechazo de estos temas en el circuito comercial. En la Argentina, las marcas no acompañan la diversidad sexual como si pasa en España, por ejemplo. Ni una patrocina. Soy una persona radicalizada en algunas cosas y no cambiaría a un discurso light para pasar a una radio comercial. Tengo audiencia y no solo aquí sino también en la región. En Cuba, donde se está viviendo un proceso de apertura, es un referente gracias a la activista Marta María Ramírez, que trabaja con la hija de Raúl Castro.
Noticias: ¿Y usted que aprendió de esta experiencia?
Torchia: Que escuchar es lo único que sé hacer. Hablar con las personas. Puedo hablar con Eva Giberti y con Marixa Balli.
Noticias: ¿También habla sobre usted?
Torchia: En la radio, no. Creo que el periodismo está haciendo un uso desmesurado de la primera persona. Había hecho el primer año un reality con mi vida pero eso no va más. Cada vez que hablo públicamente sobre mí no lo hago por mí sino por otros, para ayudarlos, es un plan de acción más grande. Me pasó cuando hablé de abusos sexuales. O acerca del acoso por Twitter. No puedo ejercer la comunicación sin aportar mi verdad. Me resulta inaceptable estar en esta profesión sin contar quién soy. Me trajo desventajas porque me estigmatizó. Creo que en determinados circuitos ya no podría estar. Pero no me preocupa.
Noticias: Hay comunicadores que no quieren hablar de su elección sexual. Temen “quedar pegados” a alguna tribu.
Torchia: Me parece inaceptable. Es una desconsideración de sus privilegios porque están en una posición social en la que pueden ayudar. Muchas personas trans, y todavía gays y lesbianas, son eyectados de sus casas, víctimas de violencia doméstica. Creo que la noción de vida privada se usa para esconder alguna mugre. Si uno no contribuye a la visibilidad, siempre va a hablar con distancia como lo haría del dólar o la inflación.
Noticias: ¿Qué piensa de aquellos oportunistas que se sacaron fotos con el cartel de #NiUnaMenos? ¿Es una actitud que suma o resta?
Torchia: #NiUnaMenos es una consigna blanca. Es muy difícil oponerse, quién no lo va a apoyar. Si lo personal es político, esto debería tener algún correlato con tu vida. Hay una dimensión ética. Llega un momento en que la hipocresía queda flagrante. Igual no hay dos bandos claros. Lo mismo con el bullying. ¿Quién no fue programado para discriminar? Esto no inhabilita los pedidos de justicia. Pero me da risa creer que hablar de estos temas te convierta automáticamente en buena persona.
Noticias: ¿Qué significa para usted haber conducido por segunda vez la Marcha del orgullo gay?
Torchia: Me sorprendió. Y soy un gay tardío, recién a los 33 años comencé a vivirlo plenamente, así que soy cualquier cosa menos un canchero en esto. Pero este año no me lo esperaba para nada y me emocionó.
Noticias: ¿Recibió ofrecimientos para ir al “Bailando”?
Torchia: Sí, hablé con Moria (Casán). Pero me interesaba el lugar de jurado, no de participante que es lo que me ofrecieron. También hablé con el Chato Prada que fue muy amable conmigo. De todas maneras, lo que me pasa con el “Bailando” es que no me queda claro dónde está el juego, quién juega y quién no. Además, dudo de que (Marcelo) Tinelli me quiera. No lo conozco, no me lo crucé pero tengo esa sensación -infundada-. Por las mismas razones que no estoy en una radio comercial. Finalmente, siempre soy del borde.
Noticias: ¿Volvería al panelismo?
Torchia: En principio, no. Depende en qué condiciones. Si tengo que sentarme a hablar seriamente de la relación entre Pampita y Pico Mónaco me pego un tiro. Si no tengo margen para lo lúdico, no. Viviana (Canosa) me daba ese margen de juego en “Zapping”. Puedo hablar seriamente sobre diversidad sexual porque me informo sobre el tema. Pero no puedo hablar seriamente sobre la interna del Frente Renovador, me mato.
Noticias: ¿En qué momento judicial se encuentra la demanda que inició contra el abogado Marcelo Open por acoso, amenazas y hostigamiento en Twitter?
Torchia: Espero que en febrero tengamos novedades. Mi caso es el primero de este tipo que llega a juicio después de ser hostigado durante más de un año y medio todos los días desde una cuenta con un nombre real. Y Twitter no hizo nada.
Noticias: Voy a volver a preguntarle lo mismo que su abogado Martín Leguizamón: ¿Tuvo alguna relación con Open en el pasado?
Torchia: Te contesto lo mismo: ninguna. Lo que sí me interesa pensar es en las nuevas formas de la homofobia. Lo que ya no se puede decir públicamente, aflora de otras formas y no lo estamos viendo.
Noticias: ¿Qué sabe de usted su hija, Teresa (8 años)?
Torchia: En este momento, por la radio, soy el que no está a la noche. Y te cuento que este año vino a la Marcha del orgullo gay conmigo y con Tomás, mi pareja. Espero que le llegue eso. Somos un trío espectacular. Por el lado de su mamá, acaba de tener una hermana. El elenco familiar es grande y diverso: eso me parece un privilegio histórico. Hay una foto que no tiene, nunca tuvo y no la reclama.

Leni González
@LenideEscalada

 

 

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