Deportes / 22 de Enero de 2017

Rally Dakar 2017: leones del desierto

El Dakar es la competencia más importante del mundo en su tipo y el segundo evento automovilístico mundial después de la Fórmula 1. Mirá la fotogalería

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Después de 14 etapas y miles de kilómetros de sacrificio y adversidades quedaron atrás para los 227 vehículos que completaron la novena edición del Rally Dakar en tierras sudamericanas. Cuatriciclos, motos, autos, camiones y ATV cubiertos de barro polvo y arena recorrieron Paraguay, Bolivia y Argentina.
El recorrido de este año tuvo un nuevo país anfitrión, Paraguay, el Nº 29 en la historia del Dakar. La visita a Bolivia tomó una nueva dimensión, con 5 etapas en total, muchas de las cuales fueron suspendidas por la lluvia torrencial que hacia peligrosa su realización, pero la lluvia no fue impedimento para que los vehículos recorrieran paisajes de ensueño como el salar de Uyuni, el Lago Titicaca, para llegar al tan ansiado día de descanso en La Paz, después de seis jornadas de dura competencia.
Finalmente, los valientes que pretendieron cumplir con el objetivo de llegar a la meta emprendieron su camino en una diagonal trazada en el mapa de Argentina, en dirección a Buenos Aires, destino final de la “Odisea”.
Desde sus comienzos, la carrera representó el nivel más alto de aventura al alcance de los pilotos. En otros tiempos, los iconos eran simbolizados por el Árbol de Teneré (Níger), la Roca Elefante (en Mauritania) o las márgenes del Lago Rosa (Senegal).
Más tarde, el Dakar cruzó el Atlántico, y aquí la travesía se topó con la altura y los desiertos sudamericanos, los pilotos conocieron el Paso San Francisco al cruzar la Cordillera de los Andes, se maravillaron con las dunas de Atacama (Chile), Nigüil (Argentina) o la magia del lago salado de Uyuni, ubicado a 4.000 metros por encima del nivel del mar.
La era del león. La marca francesa, que regresó en 2015 al Dakar, con el objetivo de una adaptación de dos años y victoria en el tercero, pero un año antes de lo previsto, Peugeot consiguió la Victoria en el 2016, de la mano de Peterhansel, y este 2017 superó la expectativa con un podio completo. Uno de los artífices de este contundente triunfo es el director deportivo, Bruno Famin, que reunió un equipo de estrellas para que condujeran los cuatro prototipos 4 x 2: los experimentados Stéphane Peterhansel y Carlos Sainz, el nueve veces monarca mundial de rally Sébastien Loeb y el ex pentacampeón en motos Cyril Despres. Y en el 2017 la hegemonía de Peugeot en autos fue contundente los 3008 DKR fueron imbatibles a los largo de los 14 días, ni Toyota ni MINI pudieron batir a “los leones del desierto. De los cuatro DKR que largaron en Paraguay uno solo no llegó a Buenos Aires, el de Carlos Saiz que sufrió un accidente donde desbarrancó su vehículo por suerte sin consecuencias para él y su copiloto.
Pero la relación de Peugeot y el Dakar no es nueva: lleva 30 años de historia. La marca del león ha participado en seis ocasiones en esta competencia de forma oficial con los modelos 205 y 405, con un balance espectacular, cinco victorias absolutas y 56 triunfos de etapa. En total, han sido más de 48,125 km de acción competitiva en el noroeste de África –en el triunfal período comprendido entre los años 1987 y 1990–.
Mientras las marcas buscan que surjan nuevos pilotos que tomen la posta en la emblemática carrera, el Dakar sigue coronando a Peterhansel, que a sus 51 años logró su 13er título (seis en motos y siete en autos). Su navegación, su velocidad y su reacción en todo tipo de terreno convierten al piloto en una leyenda.
Genes Dakarianos

Para está edición la organización decidió volver a las fuentes, y para esto la navegación fue crucial. El director deportivo, Marc Coma, advirtió que este año sería más difícil que las ediciones anteriores, con menos caminos de rally y más navegación. Los competidores, en su gran mayoría, celebraron la decisión; la competencia no fue tan lineal y la búsqueda de los waypoints fueron motivos de atrazos .
En motos KTM, reino por sus virtudes y por los errores ajenos, la marca austríaca extendió a 16 años ininterrumpidos su serie de festejos. El australiano Toby Price campeón en la edición 2016, este año se cayó de su moto y como consecuencia sufrió una cuádruple fractura de su fémur. Quien tomo la posta fue el británico Sam Sunderland para arribar primero a Buenos Aires y así coronarse campeón. Honda llegó con un batallón de motos y pilotos para arrebatarle la corona a KTM, pero una recarga ilegal de combustible provocó una sanción de una hora a los pilotos de la marca.
En cuatriciclos, Sergey Karyakin se convirtió en el primer ruso en la historia del Dakar que se quedó con una victoria en esta categoría. Se antepuso al chileno Ignacio Casale y el argentino Pablo Copetti.
En camiones, Nikolaev y su Kamaz consiguió la victoria. Su compañero Sotnikov acabó segundo, y Gerard De Rooy con Iveco, quedo tercero. El argentino Federico Villagra con otro Iveco arribo en el cuarto lugar.
Para destacar. Esta es la primera versión sudamericana sin víctimas fatales. Esta vez no hubo controversias; el Dakar cumplió su recorrido sin heridos ni muertos entre competidores, asistentes y espectadores.
La “odisea” 2017 fue la más difícil en estas tierras. Pero también fue la más entretenida para aquellos que llevan en la sangre el gen dakariano. Y como dice el refrán…. “el Dakar is Dakar man”.

 

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