Sociedad / 4 de febrero de 2017

Ottavis y las vedettes: “Creen que solo quiero sexo pero soy un caballero”

Vedettitis crónica: siempre se lo ve rodeado de rubias despampanantes. Las últimas candidatas hot.

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Ottavis quiso conquistar a Nerina Sist y a Alicia Barbasola en Mar del Plata.

Se mueve como un rockstar. Aparece más en los programas de espectáculos que en los espacios políticos. Moria Casán lo definió como “un gran rupturista”. Viaja a Mar del Plata y Carlos Paz para ver obras de teatro, rodearse de famosos y tratar de entablar relaciones “amistosas” con vedettes, alternando con recorridos sociales por barrios postergados. El caballero las prefiere rubias y no duda en pedirles su teléfono e invitarlas a cenas, boliches y fiestas. José Ottavis (36) es un integrante más de la farándula desde que comenzó su fugaz noviazgo con Vicky Xipolitakis. Luego, no dudó en “ponerse las plumas” para un espectáculo de revista y empezar a moverse en el mundo artístico. “Todo lo que hago es por política y para ser feliz”, declaró en uno de sus raids veraniegos. Aunque no sólo coquetea: también incorpora a su staff político a jóvenes mediáticas que le van a pedir trabajo. El no duda en cooptarlas para su espacio.

Si bien muchos le cuestionan este presente de inusitada exposición, sobre todo sus compañeros de La Cámpora, al actual diputado por la provincia de Buenos Aires por el Frente para la Victoria poco le importan las críticas. A fines del año pasado lanzó su propio reality show en su canal de Youtube para mostrar “su desempeño y transparencia como diputado provincial”. Pero lo que realmente desvela a Ottavis son las mujeres. Hace uso de su poder para seducirlas y conquistarlas, aunque sea por un rato, y lograr minutos de aire en los programas de chimentos. “Estoy rodeado por mujeres de todo tipo, banco mucho el laburo que hacen. ¿Te parece que hago esto para ser parte de ‘La Banda del Golden Rocket’ o para hacer política?”, respondió al ser consultado por NOTICIAS. “Las charlas y las relaciones humanas están desvalorizadas, si me ven con una vedette la gente cree que es para garchar y no es así, para nada, soy un caballero”, se sinceró.

Modus operandi

Según su visión, su objetivo es “comunicar valores, estar con los más humildes, y la verdad es que los medios de comunicación, sobre todo la televisión, me llevan a la casa de los más humildes”. A ellas, vedettes de cuerpos espectaculares y escaso renombre mediático, les sirven estos encuentros casuales para darse a conocer, saborear sus minutos de fama y, tal vez, lograr lo que tanto anhelan: que las llamen para un show televisivo.

Ottavis se hace amigo muy rápido de los periodistas de chimentos y agentes de prensa. Asiste a obras de teatro y va a los restaurantes de moda. En enero, estuvo unos días en Mar del Plata y aprovechó para ir en busca de nuevas presas. Quienes lo conocen dicen que todo lo que hace “es puro show, es lo único que le interesa”. Adora que lo vean como una celebridad y rodeado de rubias despampanantes, que lo miran desde arriba por sus escasos 1, 57 metros de altura. “Siempre me gustaron las chicas más altas y lo loco es que siempre me daban bola”, declaró en una oportunidad. Ahora agrega: “Las vedettes son artistas y yo estoy a favor del arte. Por supuesto que todos los políticos piensan que soy un ridículo y un pelotudo, pero no me importa”.

Las elegidas 

Nerina Sist (26) es una de sus conquistas: modelo, vedette y conejita de Playboy. Actúa en la obra “Caprichos“ y fue pareja del hermano de Reina Reech, Sander Maurin. “Estaba con una compañera de elenco cenando y él vino a interrumpirme dos veces el diálogo con ella para invitarme a una fiesta”, admitió. “Lo vi muy amable y muy interesado. Yo lo invité a que venga a ver la comedia. Después se volvió a comunicar conmigo para que vaya a un boliche, pero la verdad es que ese día no quise ir, era muy tarde y estaba cansada”. El retruca: “Nerina vino a saludarme a una pizzería y un movilero que estaba ahí quiso armar algo, nada más”.

Otra de las vedettes a las que Ottavis flechó en Mar del Plata fue Alicia Barbasola (27), ganadora del reality “¿Quién quiere casarse con mi hijo?” que se vio en Telefe en 2012 y conocida por haber mantenido un supuesto affaire con Santiago Bal, quien es su jefe en “La Gran Revista de Mar del Plata”. Esta vez, el diputado le solicitó a un agente de prensa amigo de la vedette que oficie de celestino y le coordine un encuentro. “Quiere conocerme y pidió mi teléfono. Está todo bien, sé que a él le gusta estar rodeado de mujeres y yo no tengo problema en conocerlo”, dijo ella. La versión de Ottavis: “A Alicia me interesó conocerla porque tuvo una historia de violencia de género, como en su momento la tuve yo, solo por eso. No me importa su figura, yo amo a todas las mujeres, sean altas, flacas, gordas o bajitas, no existe la mujer fea”.

Después de su relación con Vicky Xipolitakis, Ottavis le tomó el gusto a sentirse un playboy y lograr así horas de pantalla. Su repentina farandulización no cae bien entre sus pares pero él asegura que es un vehículo fundamental para darse a conocer: “De política se puede hablar en cualquier lado, no sólo en el programa de Bonelli. Por eso salgo en ‘Instrusos’, en ‘Infama’, en ‘Cocineros Argentinos’, en lo de Mirtha, no tengo prejuicios, hablar de política es comunicar ideas y valores”. Todo sea por la política.

 

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