Opinión / 4 de febrero de 2017

Feriado del 24: la grieta como arma de dominación política

Por Edi Zunino. Una “derecha tipo Facebook” se delinea frente a una “izquierda onda Twitter”.

Por

Mauricio Macri el 9 de Julio, vestido con poncho tradicional y aires conservadores.

En el país de “la grieta” uno se ve conminado a vivir todo el tiempo aclarando de qué lado está. Se trata de un procedimiento estresante, desde luego; pero, en lo personal, más que sus efectos colaterales sobre el sistema nervioso me altera el origen falaz, superficial y embrutecedor de lo que considero parte sustancial de un mecanismo de dominación política. A veces bastante entretenido, por cierto, pero engañoso al fin.
Me parece acertado que el 24 de marzo sea feriado caiga donde cae, porque me parece mal olvidar las tragedias que puede provocar la bestialidad humana. Se supone que, a la larga, lo fijo se fija. Además, así se lo instituyó por ley: no está bueno que lo decidido colectivamente se acabe por decreto. Por otra parte, no me parece moco’e pavo que los desaparecidos hayan sido “apenas” aquellos 8.961 que la Conadep y la Justicia lograron documentar para dar por hecho que aquí hubo un plan sistemático de exterminio.
Ahora bien: ¿en qué nos cambia la realidad real si el feriado del 24M es fijo o móvil? ¿Y por qué seríamos peores si los borrados del mapa por una dictadura genocida hubieran sido, de veras, unos cuantos millares menos de 30.000?

El ejercicio del poder y la lucha político-electoral suelen transitar menos la autopista de lo concreto que la colectora de lo simbólico. Los discursos y los gestos pesan más, en general, que los actos. La creencia basada en lo abstracto le gana a la convicción sustanciada en el análisis de los hechos, de lo fáctico. Así, la discusión sobre lo que parece ser supera el debate sobre lo que es. Nos entretenemos en un juego de máscaras y no nos ponemos las pilas para la solución de lo urgente, para lo cual jamás alcanza el tiempo.
Quiero decir: todos pareceríamos estar de acuerdo en que un tercio de la población bajo la línea de la pobreza es algo gravísimo, pero lejos está de ser el tema central a resolver empezando por incorporar ideas creativas a un debate abierto.
Pierre Bourdieu, célebre sociólogo francés, sostenía que “la lucha política es una lucha por mantener o subvertir el orden simbólico representado por el Estado”. Su colega y compatriota Pierre Ansart afirmaba que “la vida social y particularmente la política, suponen permanentemente la producción de significaciones, la convocación y la legitimación de los objetivos, la magnificación de los valores que se proponen a la acción común”.
Dada su circunstancia histórica posterior a la hecatombe del 2001/2001, el kirchnerismo no vino a “mantener” ni a “subvertir” ningún “orden simbólico representado por el Estado”; más bien asumió la tarea de recrear un sistema político que había volado por el aire. En tal sentido, el macrismo se fue desarrollando como su contracara y ahora responde de igual modo. Poner en discusión el 24 de marzo sólo puede interpretarse como una sobreactuación simbólica de “derecha” frente a la “izquierda” que se fue y quiere volver.

A esa “izquierda onda Twitter”, virulenta de pico pero incapaz de poner en la agenda el aborto legal, se le ha plantado una “derecha tipo Facebook”, sensiblera y capaz de desandar sus pasos y dejar el feriado como estaba.
Claro que esta “nueva derecha”–tan posmoderna como la “izquierda nostálgica” con la que mutuamente se eligen de enemigos– contiene a personajes como el ex carapintada Gómez Centurión, quien aún se niega a ver un plan sistemático donde se desplegaban cárceles clandestinas por todo el país. Los dinosaurios también votan (y no tienen otra opción a la vista).
Desde el Gobierno aseguran que nada en la saga 24M-Centurión fue premeditado. Cuesta creerles, con todos los recursos financieros y humanos que dedican al marketing y a la comunicación, y al celo con que autorizan o no a cada funcionario invitado a salir en los medios. De todos modos, no hacía falta que le ordenaran al jefe de la Aduana que lanzara las barrabasadas que lanzó. Alcanzaba con abrir la jaula para que lo hiciera.
Tal vez muy pronto decidan reiluminar el monumento a Roca, así como CFK desterró el de Colón. De hecho, planifican recrear el Cruce de Los Andes con militares carentes de misión real pero no de simbolismos.

*Jefe de Redacción de NOTICIAS.

 

4 comentarios de “Feriado del 24: la grieta como arma de dominación política”

  1. La memoria tuerta no es memoria. La acción violenta inhumana y diria que demencial de los militares fue aprobada por un gobierno democrático como reacción a los ataques sistemáticos de los subversivos que dejaron miles de víctimas que no se reconocen ni indemnizan. Si seguimos tuertos pronto quedaremos CIEGOS

  2. Cómo se va a hablar de verdad, memoria y justicia si los 24 de marzo nadie nombra a Isabel, la derrocada, para no recordar su espantoso y sangriento gobierno?

  3. Y si nos dejamos de embromar con las ideologías y pensamos en el crecimiento del país que está estancado por nuestras propias torpezas.?

  4. Que entretenga la fascinación por los medios y no se incentive ni menos se motive en la búsqueda de los fines, es algo muy constatable en los medios nacionales. Que de quién sos hincha prime sobre bregar por un buen futbol.

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