Restaurantes / 10 de febrero de 2017

Inmigrante: Volver a las bases

En el restaurante se celebra la cocina porteña tradicional, la que les gusta a todos y nunca falla: una mezcolanza particular de la cocina española y la italiana reversionadas e influidas por la de tantas otras inmigraciones.

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Mal que nos valga a los periodistas gastronómicos, cuando el público promedio va a comer a un restaurante no le importa quién cocina, dónde cocinó antes, qué técnicas usó (a lo sumo una receta para copiar en casa). Le importa comer rico, en un lindo espacio donde lo traten bien y no lo fajen con el precio. Lisa y llanamente.
Con esa filosofía es que Leandro Di Mare decidió dejar la cocina del hoy cerrado Tarquino, un restaurante de cocina de vanguardia donde la pizza de provolone se servía en estado semilíquido en una copa de Martini, para ponerse un bodegón donde amasa la pizza como lo hacía su abuela italiana. En Inmigrante, se celebra la cocina porteña tradicional, la que les gusta a todos y nunca falla: una mezcolanza particular de la cocina española y la italiana reversionadas e influidas por la de tantas otras inmigraciones.
La carta cumple con los básicos –choripán, pizza, entraña, mollejas, matambre y milanesas–, empleando materias primas de calidad en preparaciones cuidadas y con una vuelta de tuerca que evidencia los quince años de carrera gastronómica de Di Mare.
El espíritu inmigrante invita a un copetín y vermut, con duplas de aperitivos y picadas –más bien entradas– como el tostón de campo con oliva, mortadela, lentejas en escabeche y tomate picantito acompañado de un Cinzano con soda y limón.
Entre las raciones se destacan unas deliciosas berenjenas a la parmesana y la ensalada de hojas verdes con pulpitos, un tanto deslucidos pero mucho mejor cocidos que en un bodegón cualquiera. Entre los platos fuertes, sabroso matambre de cerdo a la parrilla con batatas caramelizadas con azúcar negra; tagliatelles al pesto con salsa Alfredo; y milanesas de peceto con tortilla de papas y ensalada para compartir. De postre, el flan de 20 yemas con dulce de leche casero, crema chantilly y salsa de caramelo.
En Inmigrante no se cobra cubierto y el agua mineral es gratis, una costumbre que ojalá más restaurantes adoptaran.

 

Cabrera 4667, Palermo. 2083-2220. Cocina. Martes a sábado de 18 a 24. Reservas. Principales tarjetas. Efectivo 10% de descuento. Precio promedio: $ 450.

 

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