Personajes / 4 de Marzo de 2017

Gloria Estefan: “Hay que humanizar a los latinos”

La cantante habla con Ismael Cala sobre su raíz cubana y la situación de los latinos en Estados Unidos. La música como cura y miedo al photoshop.

Gloria Estefan: “Hay que humanizar a los latinos"
Fotos: Cedoc.

Su voz está detrás de algunos de los hits latinos más exitosos del mundo, y por eso, no sorprende que tenga en su haber más de 50 premios, una estrella en el Paseo de la fama de Hollywood y el máximo reconocimiento civil de los Estados Unidos como la “Medalla de la Libertad”. Gloria María Milagrosa Fajardo García, mejor conocida como Gloria Estefan, es sinónimo de la música latina en el mundo. Casada hace 39 años con el músico y productor Emilio Estefan, y con el que tuvo dos hijos: Nayib y Emily, Estefan disfruta de la carrera de su hija Emily, quien decidió seguir los pasos de sus padres, así como también de sus restaurantes y hoteles a lo largo del Estado de Florida y de su fundación “The Gloria Estefan foundation”. Aunque no olvida sus orígenes en La Habana, Cuba, de donde salió de chica tras la revolución y llegó a la ciudad de Miami. Por eso, a la hora de definirse, no lo duda: “Tengo el corazón definitivamente cubano, y la mente norteamericana”.

ISMAEL CALA: Salió de Cuba con tan sólo dos años, aun así ¿Gloria Estefan es sinónimo de Cuba?

Gloria Estefan: Lo que recuerdo de Cuba es lo que me contaron mis padres y unos vagos recuerdos, como cuando mi papá me llevaba al parque, la música… Te puedes creer que con dos años me aprendí el himno revolucionario y mi mamá me tenía que meter en casa porque yo ¡no paraba de cantarlo!

CALA: Y ahora, ¿se considera cubana o norteamericana?

Estefan: Una mezcla, cubano-americana. Como decimos, arroz con frijoles y hamburguesa. Mi madre me criaba con música cubana. Mi abuela nos enviaba discos cuando podía colarlos en las cajas de compota de mango que me enviaba de Cuba, porque era lo único que comía, era de muy mal comer. Me encanta.

CALA: A día de hoy, ¿sigue sintiendo nostalgia por nuestra tierra?

Estefan: Cada día más. Me acuerdo de Cuba en los momentos más sorprendentes. Me estoy tomando una ducha bien caliente y pienso en Cuba, porque sé que no tienen agua caliente, casi ni agua. Me da tristeza porque carecen de las cosas más básicas, como la libertad.

CALA: Comenzó muy temprano, a los 17, en la música. ¿Cómo se llevan los años?

Estefan: A mí la edad nunca me ha molestado. Uno ve el cuerpo y se sorprende porque no es lo mismo la piel que tiene uno ahora que la que tenía a los 20 años. Pero hago mucho ejercicio y me mantengo muy activa. ¡Mi cuerpo me sigue pidiendo salsa!

CALA: Y si no, existe el ¡photoshop!

Estefan: Fíjate que yo he regresado fotos para que le quiten los retoques, porque no pueden ponerme como si tuvieras 20 años a esta edad. Es absurdo. La gente va a pensar que luzco peor de lo que luzco, porque ¡le hacen demasiado photoshop!

CALA: ¿Cambiaría algo de tu pasado?

Estefan: No me gusta ir hacia atrás, pero sí, sería más efusiva en contarle a mi abuela lo importante que era para mí. Transmitirle más lo que ha influido en mí.

CALA: Y en todos estos años, ¿cómo ha conseguido seguir estando en el top de la música, incluso con esta nueva generación?

Estefan: No sé si es porque mis fans les ponen mis canciones a sus hijos desde chiquitos, pero es verdad que parte de mi carrera aparece en el libro de lectura de cuarto grado de todo Estados Unidos en el sistema escolar. A esa generación llego a ser real, pero uno nunca sabe si va a tener un hit o no. Eso es siempre al azar.

CALA: Pero, ¿cómo la gran Gloria Estefan no va a saber si su canción se va a convertir en un hit?

Estefan: Eso nunca se sabe seguro. Incluso, Emilio me tumbó de un número 1 con una producción que hizo de Alejandro Fernández. ¡Me dio risa! Yo feliz por él, porque fue un éxito. Me pareció muy cómico en el momento. Imagina que él ha hecho producciones con Shakira, Jennifer López, Madonna, Thalía… son mujeres muy sexies. Y yo nunca tuve celos de ninguna. Yo no puedo vivir con ese sufrimiento. Es un hombre muy bueno y no tengo por qué desconfiar de él.

CALA: Un hit incondicional ha sido ‘Conga’…

Estefan: Pasados tantos años, la sigo escuchando por donde paso. En la radio, en alguna película, en las fiestas, en la boda… esa canción no muere.

CALA: ¿Cómo surgió esa gran canción?

Estefan: Lo curioso es que cuando terminábamos de actuar en una fiesta, Emilio siempre sacaba el acordeón y tocaba un mix de congas legítimas cubanas. Él nació en Santiago de Cuba, como tú. La gente acababa quitándose los zapatos y por el piso. En una ocasión, en Holanda, el público pedía más, pero no teníamos más canciones, y se nos ocurrió comenzar con las congas. ¡Se volvieron locos! Cuando terminamos, a las tres de la mañana en el club, le dije que teníamos que escribir una canción basada en el ritmo de conga, que explicara qué es y hacerlo en el ritmo de la música bailable americana, pero con este sentir. La escribimos en un viaje de Holanda a Londres. Es histórico ya.

CALA: ¿Cuál fue la clave del éxito?

Estefan: Jamás podemos salir y no cantar en ‘Conga’, pero creo que la razón de por qué ha sido tan exitosa es irnos al origen. Lo que primero usamos para comunicación eran tambores, y eso llega a lo más profundo del ser humano porque llega a la gente. No tienen por qué entender lo que estás hablando, la gente se mueve con el ritmo.

CALA: ¿Cómo es un día en la vida de Gloria Estefan?

Estefan: En días de promoción es intenso. Me levanto hacia las seis de la mañana, porque los hombres tienen suerte, se bañan, se peinan y ya están listos. ¿Las mujeres? Pelo, maquillaje… se tarda. Después quedan las entrevistas. No pregunto, porque me desespero, pero rondan las 20.

Cala: ¿De dónde saca la energía?

Estefan: ¡Café cubano! En realidad, cuando estoy haciendo algo que me interesa mucho, tiendo a bajar de peso, como cuando grabo discos. El estudio para mí es un lugar en el que puedo pasar 12 horas, ni me levanto de lo que estoy haciendo, ni para comer. La música me da mucha energía.

CALA: Precisamente, creo que la música alivia el alma de tanta miseria humana…

Estefan: Ese es nuestro trabajo, hacer olvidar las cosas que están pasando, porque a veces, en lo más negro, es donde necesitamos divertirnos y bailar. A mí la música me salvó en muchos momentos difíciles. Era mi manera de expresarme y, que mi música signifique eso mismo para otros es un gran privilegio. Me gusta levantar el espíritu.

CALA: Tuvo un duro accidente en 1990 con una larga recuperación. ¿Siente que le cambió la vida?

Estefan: Soy la misma persona, pero aprendí mucho. Ya sabía lo que era importante en la vida, esa lección la aprendí de niña por muchas razones. Sin embargo, sí aprendí que tenemos un poder increíble para sanarnos a nosotros mismos y tenemos mucho más control de lo que jamás imaginamos. Aprendí y sentí a flor de piel el poder de la oración, porque cuando yo estaba en el hospital había millones de personas orando y yo sentía esa conexión. Meditaba, me imaginaba mi espalda reconectando… No te lo puedo ni describir. Yo estaba segura de que iba a sanar.

CALA: ¿Cómo fue el primer concierto tras la recuperación? ¿Qué sentió?

Estefan: Fue emocionante. Volver a pisar el escenario fue increíble, me dijeron que nunca iba a volver a pasar. Fue una noche que jamás olvidaré.

CALA: En el mundo digital en el que vivimos, en el que cualquiera puede escribir de todo, ¿lees lo que escriben de ti en las redes sociales?

Estefan: No leo nada de lo que escriben sobre mí.

CALA: Se ha volcado en gran medida en la reivindicación de los latinos, eres una de las mujeres latinas más poderosas. ¿Es aún importante destacar la importancia que ha tenido nuestro sector en Estados Unidos?

Estefan: Creo que hay que humanizar a los latinos en este país. Nos ven como una minoría. Sin embargo, hay que enseñar la historia y la lucha de muchos latinos que han contribuido a este gran país, el que –siendo honestos– nos abrió los brazos y nos dio la oportunidad. Creo que es importante recalcar las cosas positivas de los latinos.

CALA: ¿Le atrae la política?

Estefan: Para nada. La política te ata las manos, y no me gustaría para nada.

CALA: Muchos dicen que Naciones Unidas es un organismo tan grande que llega a ser inmovilizante. Estuviste allí tres meses. ¿Cómo fue la experiencia?

Estefan: Estuve en la Asamblea General número 47 de Naciones Unidas y aprendí muchísimo. Especialmente, que es un milagro que cualquier cosa cambie o pase. Cuanto más grande sea un sistema, más complicado es cambiar las cosas. Hay cinco países, los que rotan, que sí tienen un poder de cambio, pero el resto es muy difícil. Es muy interesante.

Seguí a Ismael Cala en Twitter: @cala

 

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