Sociedad / 14 de Marzo de 2017

Efecto Siciliani: El hijo de Suar trabaja con la competencia

El hijo del gerente de El Trece se prepara para debutar como actor en Telefe. De la mano del rival de su padre, Sebastián Ortega, actuará en la nueva ficción de Underground.

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“De tal palo tal astilla”, dice un viejo refrán. La frase parece ser la que mejor describe la relación entre Adrián Suar y su hijo, Tomás Kirzner González. Es que el heredero varón del gerente de programación de El Trece comenzó a seguir los mismos pasos en actuación que su padre y, con un incipiente debut en tevé, se lanzará este año con “Fanny, la Fan”, la nueva tira diaria en donde se lo podrá ver en acción.

Sin embargo, para sorpresa de muchos, esta ficción no se trata de otra de las tantas creaciones de Suar, sino que pertenece a quien se convirtió en uno de los enemigos de su padre ya que en los últimos años le ganó la pulseada por el rating: Sebastián Ortega.
Al parecer, “Toto” –como lo suelen llamar sus conocidos– decidió ponerse la camiseta de Underground, la productora del ex de Guillermina Valdés, y no la de Pol-ka, la empresa de contenidos del “chueco”. De esta manera, el hijo del productor Adrián Suar y la modelo Araceli González dará comienzo a su carrera actoral en la pantalla de Telefe, la misma que desde hace algunos años le viene dando al protagonista de “Me casé con un boludo” más de un dolor de cabeza.

Es que con los distintos proyectos televisivos que fue originando Ortega, las mediciones de El Trece bajaron notablemente desde el 2012 y, por el contrario, llevaron a Telefe a liderar en audiencia. Pero el año pasado fue el más difícil para Suar. Además de perder la batalla del rating, tras 8 años de relación se separó de Griselda Siciliani.

En aquella oportunidad, la pareja estaba enfrentada profesionalmente: mientras ella disfrutaba el personaje que Ortega le había diseñado a medida en “Educando a Nina” y celebraba el éxito de la tira, él trataba de revertir la abrupta caída de la audiencia de El Trece.

Puja o marketing

“Los fantasmas de que pase algo siempre están. Así como Griselda empezó a trabajar con Ortega y se separó de Suar, también podría pensarse que quizá se distancie un poco del hijo”, aseguran algunos periodistas de espectáculos, quienes sostienen que la competencia entre los productores condujo definitivamente a la ruptura de la relación entre Suar y Siciliani. Entretanto, otros no se animan a vaticinar semejante hecho, y manifiestan que la pelea entre ellos es tan ficticia como los mismos libretos que arman: “Adrián Suar cuando se enteró de que el hijo iba a debutar en tele con Sebastián estaba feliz, lo felicitó”, dicen.

Según quienes frecuentan a ambos, ninguno de los dos mantiene una rivalidad real, como la que se quiere hacer ver. “No son amigos, pero tampoco se odian. Está todo bien entre ellos”, aseguran, y hasta advierten que “a Suar le sirve más que el hijo actué con Ortega que con él porque queda como un tipo bueno. Además impone su apellido. La gente que lo ve al hijo automáticamente lo va a relacionar a él”, analizan quienes conocen los pormenores del espectáculo, dando a entender que detrás de todo puede llegar a haber una simple cuestión de marketing.

Fanny, seduce

Por su parte, personas cercanas al círculo familiar, comentaron que, al igual que la ex mujer del “chueco”, “Toto” se sintió tan seducido por la comedia que no pudo resistirse a formar parte de ese proyecto.

El protagonista Luciano Cáceres explica el argumento: “Fanny, la Fan es una chica que por una circunstancia de su niñez, su madre decidió sobreprotegerla, y por eso se quedó mirando tele casi toda su vida. Hay un programa que es megaexitoso y en esa telenovela está el protagonista que soy yo. Ella es la presidenta del club de fans. Se va a jugar todo el tiempo con la ficción y la realidad de lo que es el mundo de la tele y ahí “Toto” va a hacer de alguien que trabaja en el canal”.

Junto con Agustina Cherri, Nicolás Furtado, Verónica Llinás, Gabriel Puma Goity, entre otras figuras, se prepara para ganar el prime time.

Bajo Perfil

Cultor del perfil bajo, quienes conocen a “Toto”, saben que desde niño siempre fue muy reticente a los flashes. “Al principio era tímido, iba a las reuniones con mi mamá y no quería salir en las fotos. Pero ahora estoy más grande y no da”, comentaba el flamante actor en una de las pocas entrevistas que dio a la prensa.

Casualmente, fue en esta misma oportunidad cuando confesó que compartía la misma pasión que sus padres y que tenía definido qué quería hacer ni bien egresara del secundario. “Quiero ser actor. Estoy estudiando, dándome herramientas. La puerta fácil para comenzar a trabajar es la de papá, pero a mí me gusta el cine, el teatro. Ya veré. Primero voy a terminar el secundario. No quiero quemar etapas”. Y agregaba: “Con mi papá hablamos mucho. Cuando le dije que quería ser actor me dijo que no hiciera lo que hizo él, sino que estudiara. Entonces, me metí en esto”.

Así fue como empezó todo. Decidió anotarse en las clases de teatro de Nora Monseico, una coach actoral que formó a varios talentos, y de poco se fue animando a transitar el camino del arte dramático. Se sabe que el productor de Pol-ka siempre le dijo que “arranque de abajo, que se curta, que llore, se frustre y que después salga”. Y parece que los consejos de papá sirvieron hasta que no aguantó más y se lanzó a la nueva aventura de libretos y sets de filmación. Pero, aunque muchos imaginaban que tarde o temprano lo haría por la puerta grande, nadie pensó que sería por la de Sebastián Ortega.

 

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