Showbiz / 21 de Marzo de 2017

Broadway a la argentina

El productor Diego Kolankowsky explica cómo fue meterse en el difícil negocio de los musicales en la meca neoyorquina del teatro.

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Diego Kolankowsky, productor periodístico mutado en productor teatral y cinematográfico, el argentino que se dio el gusto de producir un musical en el circuito neoyorquino de Broadway (Spring Awakening), explica cómo es jugar en las grandes ligas del teatro musical.

Llegar

“Es casi imposible llegar a Broadway. Hay 500 obras para 40 teatros, y de esos 40, 20 están tomadas por los clásicos y el mainstream del showbiz, como “El Fantasma de la Ópera”, “El Rey Rey León”, “Harry Potter”, “Spiderman” y “Frozen”. O sea, competís con Disney”, arranca  Kolankowsky, creador en tele de ciclos como  La Cornisa, Zoo, y Tres Poderes, ente otros. “Broadway es un parque de diversiones muy riesgoso: 8 de cada 10 obras no recuperan la inversión. O sea, de 40 obras hay 4 que ganan plata, 4 que recuperan, y 32 que pierden”. “El circuito que está formado por teatros de más de 500 butacas, pertenecen a tres familias que tienen el control. El estar sobre la avenida o a 14 cuadras no tienen nada que ver. Los teatros de menos de 500 butacas se conocen como Off-Broadway, y los de menos de 300 son el Off-off-Brodway. Hay algunos teatros, como el Helen Hayes (Ndr: en la calle 44 Oeste), que varían su capacidad de acuerdo a la obra. Porque obviamente jugar en la A o en la B tiene distintos valores”.

Kolankowsky, dueño también de la FM Delta90.3, insiste con la dificultad de afrontar esos costos. “Hay un ranking de las obras que no llegan ordenado por la inversión que realizaron”, ríe. Y es que el paso por el Off para llegar a Broadway muchas veces representa una inversión hundida de 1 a 2 millones de dólares que muchas veces no se recuperan. “Dicen que hay dos maneras de dejar de ser millonario, comprarse una aerolínea, o dedicarse al teatro”, sigue.

Entrar

“Yo siempre necesité tener muchas ventanas abiertas. A lo mío periodístico siempre quise sumarle la ficción. Y con el tiempo pude reconectar con ese otro ámbito que tiene un vuelo y una profundidad distinta. Y pude poner una pata primero en teatro y después en cine”, se analiza Kolankowsky. Pero claro, llegar a Broadway, fue un proceso.

Todo empezó con “Rock of Ages”, musical del que se hizo adicto. “Lo vi 19 veces en la misma butaca en el mismo teatro en Broadway. Lo vi también en Las Vegas. Y me volvió loco. Es una historia de amor ambientada en los ’80 con música de Scorpions y Bon Jovi. Un “Mamma Mía” para hombres”, sintetiza. Ese fanatismo lo llevó a trabar amistad con el protagonista de la obra, Constantine Maroulis, un ex American Idol, con el que salió en busca de inversores para producir una obra que ya tenía vista:  Spring Awakening. “Nos encontramos en Los Ángeles con un revival de una obra chiquitita hecha para sordos, más conmovedora que el original. Spring Awakening es una obra de Stephen Sondheim que cuenta la muerte de una quinceañera por un aborto mal hecho. Durísima. Por eso cuando hablan de comedia musical yo creo que lo de comedia sobra”, describe el productor. “A ese producto que ya había hecho su puesta a punto en Los Angeles, lo tomamos y lo ‘broadwayrizamos’. Le pusimos esteroides. Contratamos a Marlee Matlin, la actriz sordomuda más famosa de Hollywood, ganadora de un Globo de Oro, tratamos la comunicación de otra manera y fue un éxito tremendo. La obra fue nominada nuevamente a Mejor Musical en los Tony, premio que ya había ganado. Competimos con Hamilton (Ndr: el hit del 2016 en Broadway) por Mejor Dirección, Mejor Musical y Mejor Diseño, y nos eligió Barack Obama para presentarnos en la Casa Blanca”, se entusiasma.

Quedarse

“El éxito fue convertir una obra chiquita para Broadway, hacerla en Los Angeles y después llevarla. Este año repetiremos el modelo con otra obra que estrenamos en un teatro en Beverly Hills. Hacerlo así vale un cuarto de lo que saldría arrancar en el Off-Broadway.

Descubrimos que se puede hacer una obra a la argentina, con un piano que nos salió 200 dólares en un mercado de pulgas en lugar de un Steinway de 20 mil dólares”, cierra Kolankowsky.  Este año montará “Uncivil”,  musical de bluegrass sobre la guerra civil americana, y traerá a Buenos Aires “American Idiot”, con música de Green Day. El próximo paso será, llevar “Casados sin hijos” a Broadway.

 

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