Personajes / 30 de marzo de 2017

Andrea Politti: “La verdad de uno no le interesa a nadie”

Hace temporada en Buenos Aires con “Falladas”, una de las obras más vistas del 2016. Dramas y su último frustrado paso por la tevé.

Andrea Politti: “La verdad de uno no le interesa a nadie”
Fotos: Juan Ferrari

Es una de las “Falladas”, la comedia de José María Muscari que viene provocando carcajadas en el público desde agosto en el Multiteatro. El nombre de la obra la inspira a repasar su recorrido. Andrea Politti es una mujer bien plantada que asume que se ha cargado su historia familiar en las espaldas, que aprendió a convivir con el dolor y que buscó el modo de sanar. Así de literal fue por ejemplo cuando en medio de la primera temporada de “Confesiones de mujeres de 30”, tuvo una fuerte caída en el escenario y se le desplazó una vértebra que todavía le trae molestias. Ahora sabe que estirar y flexibilizar su cuerpo es la mejor forma de convivir con lo que le tocó. Y eso lo aplica en otras áreas. Como cuando en 2002, después de resistirse a varias propuestas, se animó a la conducción y encontró otra faceta laboral que la relajó incluso como actriz. “Antes yo era más tensa como actriz, le ponía más carga, más nervio. Internamente era un sufrimiento chino cada vez que tenía que actuar”.

Noticias: ¿La decisión de animarse a la conducción coincidió con que no le ofrecían los personajes que quería?
Andrea Politti: Exactamente. Cuando empecé a ver cómo era el tema real de lo laboral, que depende a veces de tus vínculos y conexiones, de cómo te manejás en el medio… Yo no hago lobby, soy muy sincera, nunca me acerqué a alguien para sacarle algo, entonces siempre me costó mucho y lo hice desde el trabajo, dando lo mejor de mí.

Noticias: Pero al ser parte de un sistema, no todo depende de la entrega y del esfuerzo personal.
Politti: Sin dudas y sentía que eso no funcionaba y me había empezado a bajonear. Ahí surge lo de la conducción. Primero tuve una pequeña experiencia en Telefe con un programa que duró un mes (“Una para todas”). Siempre fui muy pasional e intensa entonces cada puerta que se cerraba, me dolía. Con la experiencia me doy cuenta de que no tiene que ser así, que uno tiene que seguir y seguir.

Noticias: También reconoce que fue muy enamoradiza antes de conocer a su marido.
Politti: Sí, siempre con vínculos, siempre me interesó la gente. El ser humano está cambiando mucho. Ya no es tan fácil sentarse a tomar un café, ahora es más el chat. Antes estabas una hora hablando por teléfono, ahora es whatsapp. Fijate qué difícil es acercarse a alguien a través de las palabras cuando no estás mirando a los ojos.

Noticias: ¿Sigue eligiendo mirar a los ojos?
Politti: Sí, yo no puedo no hacerlo. Como buena actriz, soy muy observadora y también manejo un gran nivel de ingenuidad, tengo una mezcla rara: por un lado parece que me las sé todas y por otro soy muy fresca e ingenua y me entero de las cosas más tarde (se ríe). Me gusta la gente sencilla y simple, más allá de lo que haga.

Noticias: La simpleza parece ser un concepto devaluado.
Politti: Exacto, y es hermosa la simpleza porque te relaja, confiás en el otro, sabés que el diálogo es llano. Lo que me di cuenta es que la verdad de uno no le interesa a nadie, lamentablemente, interesa un poco más el cuentito (se sonríe). Es cruel lo que digo pero lo he comprobado.

Noticias: ¿En qué situaciones?
Politti: En muchísimas situaciones laborales. Aprendí a aceptarlo y decir: “¿Cómo me manejo, qué es lo que a mí me interesa entonces de todo esto?”. Empecé resguardándome, no tengo por qué decir tanto lo que siento, por más que se me vea. La gesticulación durante toda tu vida está marcada en tu rostro. Por eso estoy en esa bisagra donde se plantea si me borro las arrugas o las acepto, porque las arrugas no pasan solo por lo estético sino por qué hago con esta vida, qué hago con esto de que se le pide más a la mujer de que permanezca joven, que no cumpla con su etapa de madurez porque pareciera que madura no sos interesante, que tenés que estar todo el tiempo mandando sexualidad cuando por ahí ya querés mandar otra cosa, experiencias, sabidurías.

Noticias: ¿Cómo lleva esa “edad bisagra”?
Politti: Es el debate interno entre la aceptación del paso del tiempo que no solo se marca en lo físico, donde obviamente empezás a sentir dolores y necesidades nuevas, de disfrutar más la vida simple que es la verdadera: las pavadas con tu hijo, con tu marido, con tus amigos, a solas. Estamos metidos en una bola materialista porque parece que el ser humano sigue admirando el dinero. En otros, lo envidia y en el bolsillo propio, abusa del poder que le da.

Noticias: El remate de “Falladas” es “nadie es perfecto”, ¿le costó asumir eso?
Politti: No, no me costó para nada. Porque vengo de una historia de pérdidas y capitalizar el drama en algo humorístico. En los momentos más trágicos de mi vida, me encontré riendo porque es tanto el dolor que decís: “Me muero o me río, me río”.

Habla del dolor en plural y repasa sucesivos desgarros tempranos: a los cuatro años la trajeron de Mendoza a vivir a Buenos Aires. Recuerda el vértigo de ir por las escaleras de la estación de trenes de Retiro repletas de gente, aferrada a la mano de su madre. Coincidió con otro gran movimiento interno: la separación de sus padres y una develación que le llegó a los 9 años: “Un día mi tío paterno dijo que me iba a llevar a pasear. Fuimos a un departamento, veo una nenita chiquita, a otra un poco más grande, a una señora. Me asomo por el balcón y lo veo llegar a mi papá… Resulta que mi papá ya hacía rato que tenía otra familia”. Ni bien su madre le abrió la puerta de su casa, ella vomitó la novedad. “Lo mejor siempre es hablar todo. Cuando se destapó la verdad, las cosas anduvieron más tranquilas”. Pero a los 12 de ella, su padre, el actor Luis Politti, tuvo que exiliarse primero a México y después a España. Un domingo de invierno, en 1980, fue a visitarla Emilio Alfaro para avisarle que una hepatitis tenía a su padre contra las cuerdas. “Era muy difícil aceptarlo, yo tenía 16 años. Se me rompió la vida”. La muerte llegó rápido, incluso antes que la última carta que él le había escrito. Pero al menos Andrea había alcanzado a decirle que quería ser actriz. Tras la desolación, empezó a estudiar teatro. “Yo sentía que cuando actuaba era feliz, era la vocación. El reencuentro con los escenarios es con mi padre, siempre está ahí”. Desde los 16 a los 27 años se encargó también de reconstruir las piezas que le faltaban a su historia familiar. “Cuando mi rompecabezas estuvo entero, me sentí entera, mucho mejor”.

Noticias: ¿Cómo toma que el presidente Mauricio Macri haya hablado de “guerra sucia” y dicho públicamente que no tiene idea de si fueron 9 mil o 30 mil los desaparecidos?
Politti: No es la primera vez que se escucha algo así ni va a ser la última. Habría que ir más profundamente sobre ese concepto. Me parece que políticamente estamos en pañales, somos un país muy joven y nos falta muchísimo por crecer.

Noticias: Varias veces le preguntaron por su compromiso político a raíz del de su padre, ¿no?
Politti: Sí, era ridículo que yo tenga que tener una bandera política por mi historia. Mi historia es una cosa y el país, otra. Yo soy ciudadana y milito con mis valores.

Noticias: ¿Cómo destraba el enojo? En 2016 había vuelto a conducir con mucho entusiasmo “Los unos y los otros” pero el programa no llegó a los tres meses.
Politti: Eso lo digiero muy rápido, porque entiendo que la televisión es un negocio. Por ahí si nos daban más tiempo, seguramente hubiéramos podido… el programa se terminó con la esperanza de retomarlo en algún momento. No soy de enojarme con esas cosas, cuando uno tuvo una vida muy fuerte, todo lo que es pasajero…

Noticias: ¿Qué es lo prioritario, eso que no es pasajero?
Politti: El amor, a este mundo, el a la vida, a mis seres queridos, respetar lo que tengo alrededor y defenderlo siempre con firmeza pero con amor. Recuerdo un video de la madre Teresa donde unos hombres millonarios le iban a sacar un terreno en el que ella quería poner un refugio y firmaron la negociación. Me quedó muy grabado cómo una persona puede hablar de modo firme sin estar gritando, con la verdad, con tu verdad, esa que no le interesa a nadie (se ríe).

Valeria García Testa

 

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