Sociedad / 8 de abril de 2017

Por qué el policía Blázquez Chaparro se disparó en la cabeza

El misterio del policía suicidado tras difundir un video crítico sobre la Policía de la Ciudad

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Faltaba poco menos de media hora para que termine su jornada laboral. Apenas pasadas las 13.30 del día domingo 2 de abril, el efectivo de la Policía de la Ciudad, Marcelo Alejandro Blázquez Chaparro, tomó la decisión de terminar con su vida. Antes de hacerlo, grabó un video que compartió en la web en el que dejó una explicación que sembró muchas dudas y que, además, trató de demostrar las precarias condiciones laborales en las que los efectivos trabajan día a día.

“Este video es para que sepan lo que está pasando dentro de la Policía”, dijo con la voz entrecortada Blázquez Chaparro mientras se filmaba en su puesto de trabajo en plena General Paz. Precisamente, minutos después de terminar la grabación, abandonó el puesto de control y en plena autopista se disparó en la cabeza. “Se vienen tiempos difíciles y quizá cuando vean esto yo no esté. Espero que en algún momento esto cambie. La gente tiene que despertarse porque no se puede vivir así”, había advertido en el video que publicó en su cuenta de Facebook.

Las fuerzas policiales quedaron una vez más en el ojo de la tormenta. “Miren mi puesto de trabajo, miren cómo vivimos, lindo”, dijo el policía mientras con su celular filmaba el deteriorado puesto de control del barrio de Mataderos donde trabajaba.

Pero mientras el estupor crecía, las versiones sobre qué era lo que había empujado a Blázquez Chaparro a tomar la decisión de quitarse su vida también comenzaban a rodar. “Dijeron que Marcelo era paciente psiquiátrico y que tenía problemas, pero eso no es verdad”, explicó a NOTICIAS su hermano Ezequiel, quien aseguró aún desconocer el porqué de la drástica determinación de su hermano. “No estaba depresivo ni nada por el estilo”, aseguran en su familia y como detalle agregan que el joven efectivo incluso tenía entre sus planes adquirir un auto, lo que par sus familiares demostraría que no tenía intenciones suicidas. “Amaba su trabajo. Era policía por vocación. Seguimos sin entender qué pasó”, graficó Ezequiel.
Desde la Policía de la Ciudad confirmaron a NOTICIAS que el efectivo no tenía ningún antecedente psiquiátrico y aclararon que están acompañando a la familia y compañeros.

En su video, Blázquez Chaparro había trazado un crudo diagnóstico sobre la realidad policial: “Hay mucha dominación con las personas. El policía está privado psicológica y mentalmente de todos sus derechos. Sigue habiendo un matiz de nazismo muy grande de toda esta gente que ata y que destruye toda la sociedad”, dijo el efectivo. Sin embargo, desde la fuerza prefirieron no hacer un juicio de valor sobre sus palabras. “Es un hecho lamentable pero son los dichos de un efectivo entre más de 25.000. No tenemos nada que ocultar y esperaremos a que la Justicia investigue y se expida”, explicaron fuentes oficiales.

La causa por averiguación de suicidio recayó en la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional 16 a cargo de Daniel Pablovsky, quien en primer término deberá determinar cómo fueron los sucesos, ya que la propia familia de Blázquez Chaparro tiene dudas.

“Me extraña que él haya tomado esta decisión. No está demostrado en ningún lado que él se apuntó el arma”, dijo su madre, Marina. Los fantasmas de un suicidio inducido o algún ajuste de cuentas por cuestiones internas de la fuerza de seguridad no parecen tan distantes. “Es una locura, nos tomó a todos por sorpresa. Era un pibe que no traía problemas”, detalló un efectivo de la ciudad que conocía al uniformado.

Manoseo

A pesar de que quienes lo conocieron reconocen su vocación de servicio, todos concuerdan en que el policía tenía un problema que lo angustiaba. “El viernes anterior habíamos tenido una charla sobre el ‘bajón’ que tenía por el tema del traspaso. No había otra cosa que lo preocupara”, explica un efectivo que compartía tiempo con Blázquez Chaparro.

El policía pertenecía a la Federal y, en mayo del año pasado, lo habían trasladado a la Policía de la Ciudad, la nueva fuerza creada por Horacio Rodríguez Larreta. Esta institución fue creada tras años de reclamo de las autoridades porteñas de contar con su propia polícia, lo que le había sido sistemáticamente denegado.

En este caso, al parecer, el problema no sería la pertenencia a una u otra fuerza, sino que se sentía destratado por sus superiores. “Estudió tres años para ser oficial ayudante y lo pasaron a la ciudad en otra categoría y estaba mal por eso. ‘Me cortaron las piernas’ me dijo”, confía un amigo.

Según explicó la madre de Blázquez Chaparro, su hijo estaba recibido desde el año pasado de oficial ayudante pero cuando el gobierno nacional y la jefatura de gobierno de Capital Federal decidieron crear la Policía de la Ciudad su hijo perdió la categoría. “Lo dejaron sólo como ayudante. No le dieron la jerarquía que le correspondía”, explicó.

Chaparro había sido el mejor promedio de su promoción y por eso había logrado conseguir una beca para estudiar de oficial ayudante.
Desde el Ministerio de Seguridad y Justicia de la Ciudad reconocen la situación. “Cuando se realizó el traspaso se lo consignó sólo como ayudante, cuando en realidad él era oficial ayudante y había estudiado para eso”, explicaron fuentes cercanas a esta cartera quienes explicaron que se trató de un error humano. “No es culpa de nadie. Habrá habido alguna confusión al momento de elaborar el listado cuando se traspasaron los efectivos de una fuerza a la otra”, añadieron. Desde la cartera porteña se comprometieron a investigar, además, qué reclamos había realizado Blázquez Chaparro por esta situación. Según otros efectivos, eran varios. “Estaba harto del manoseo. Se quejaba y no le ‘daban bola’ y no aguantó más”, resumió un colega.

Mientras la investigación judicial avanza para determinar las razones de esta muerte en plena General Paz, las fuerzas de seguridad volvieron a quedar bajo la lupa. Salarios bajos, malas condiciones laborales y, evidentemente, falta de contención a los efectivos formaron un cóctel que aunque no es novedoso, esta vez explotó. Y en este caso, arrastró consigo a la flamante Policía de la Ciudad que aunque fue presentada como una institución modelo, demostró tener los mismos vicios y problemática que las otras fuerzas de seguridad del país. Los ecos del disparo que acabó con la vida del efectivo Blázquez Chaparro aún resuenan y siembran dudas en el ámbito policial.

 

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