Libros / 22 de Abril de 2017

Noche caliente: Dos historias de Jack Reacher

Thriller británico escrito con seudónimo. Edita Blatt & Ríos.

Noche caliente. Dos historias de Jack Reacher

Aun menos inmediatamente resonante que John Grisham o Henning Mankell, el inglés Lee Child (seudónimo) juega en la misma liga, al tope de los best sellers. Aunque inglés, instala muchos de sus libros (hasta el momento son 21) muy a menudo en Estados Unidos. Allí reside Child desde que fue despedido del canal de televisión inglés donde trabajaba y decidió probar suerte en el muy competitivo campo del “thriller”.

Tampoco es del todo original su protagonista, Jack Reacher. Un gigante de casi dos metros de altura y un ancho muscular considerable, ha hecho carrera como PM (Policía militar), antes de irse del Ejército (aunque a veces vuelve). Las peleas físicas son tremendas, con huesos, frentes y miembros quebrados o directamente muertos. Pero Reacher tiene un punto débil por las mujeres, en particular las sargentas, a las que trata con respeto y verdad. Eso le ha ganado un público lector femenino sorpresivo y sorprendente en un género tan “macho”.

Ahora Reacher, después de alcanzar más visibilidad gracias a una película de Tom Cruise (seguida por otra, muy inferior) llega a Argentina en un formato particular. Varias de sus novelas agregan como “bonus track” un relato largo o una novela corta. Dos han sido traducidos en “argentino”, sin exagerar, por Aldo Giagometti. El más extenso, ubicado en la noche del gran apagón de Nueva York, es una novela corta. A lo largo de esos días aplastantes de calor y caos urbano desencadenado, Reacher aparece un poco antes de cumplir los 17 años.

No muy distinto del Reacher más adulto de las novelas, recorre esa noche muy complacido, conociendo a un grupo de muchachas, y ayudando a una integrante a medias del FBI a concretar su investigación de un mafioso. Como ocurrió históricamente, la noche es recorrida por el famoso asesino psicópata “el hijo de Sam”. La tensión es muy alta, y cuando las cosas parecen aflojar, hay una sorpresa final, luctuosa, inexplicable y poderosa.

El otro relato, realmente un cuento, narra con pericia un caso policial de enigma, envuelto en las “pequeñas guerras” del Imperio. Aparece como figura clave el hermano de Reacher, tan esencial como el hermano de Sherlock Holmes en esa otra gran serie de la literatura popular. Un menú doble estupendo, que valora el interés y el entretenimiento pero además tiene un latido británico, disimulado pero esencial.

 

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