Tecnología / 29 de abril de 2017

Mike Krieger, creador de Instagram: “Es como gobernar un país”

Es el artífice de una aplicación que tiene 600 millones de usuarios. Los males de Internet. El riesgo de la era Trump.

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La juventud del emprendedor. Mike Krieger (izq.) tenía apenas 24 años cuando co-creó Instagram, junto con Kevin Systrom (der.).

A los 31 años, el emprendedor Mike Krieger ostenta un curriculum sorprendente. Nació en la ciudad brasileña de San Pablo, y en el 2004 se mudó a California para estudiar en la Universidad de Stanford, en el legendario Silicon Valley. En poco tiempo se destacó en aquellos cursos que estaban relacionados con sistemas simbólicos, y que reúne disciplinas que van desde la computación a la psicología. Trabajó en Microsoft y en start ups hasta que, en el año 2010, creó junto con el estadounidense Kevin Systrom, la red social Instagram. Dos años después vendió el aplicativo de fotos (que por ese entonces tenía una facturación de cero dólar) a otra red social, la gigante, la que todo lo engulle: Facebook. La operación fue por mil millones de dólares. Hoy, Instagram cuenta con 600 millones de usuarios registrados y posee un aval de treinta mil millones de dólares. 

Casado con una politóloga estadounidense con quien fundó la organización Future Justice (cuyo objetivo primario es reformar el sistema carcelario en los Estados Unidos), Krieger asegura que pese a los cambios que se le fueron haciendo a Instagram, la aplicación sigue siendo básicamente la misma.

“Su primera versión fue presentada ante funcionarios, en el 2010. El diseño no era primoroso, precisamente. Muchas fueron las modificaciones desde entonces, pero no tocaron la esencia. Los bloques fundacionales de Instagram siguen siendo los mismos. El feed (la actualización de cada usuario), nuestra punta de lanza, sigue allí. Si antes era solo una aplicación con fotografías, ahora hay videos y el recurso Historias, que se volvió muy popular. Pero a pesar de las transformaciones, la idea del feed no se modificó: proporcionar contacto con quienes comparten las mismas pasiones. Hicimos que Instagran fuera más lindo, personalizándolo, sin alterar su esencia. No nos volvimos complicados, solo evolucionamos, para adecuarnos a los deseos de la comunidad”.

Periodista: Con estos nuevos cambios, da la sensación de que las redes sociales se parecen cada vez más entre sí. La opción Historias es parecida a lo que ofrece Snapchat, por ejemplo. ¿Esos sitios y aplicaciones son, finalmente, lo mismo?
Mike Krieger: El formato de las redes sociales, ya sea que hablemos de Facebook, Instagram, Snapchat o cualquier otra, está siendo muy similar, es cierto. Pero eso sucede porque seguimos tendencias. Hoy día, están de moda los denominados “lives” (en vivo). Instagram lanzó en Brasil el recurso de videos en vivo, una primera aproximación. Y así como lo hacemos nosotros, otras redes prueban el recurso. En bastidores, descubrimos que el “vivo y directo” sería usado por cualquier persona que estuviera en un lugar alejado y que quisiese comunicar algo de tipo informativo. Pero nos sorprendimos cuando comprobamos que entre los diez live con más accesos de Instagram, en cualquier momento, siete son de individuos que están en su propia casa. Es decir que se volvió una experiencia íntima. Ya en el 2009 había una tendencia a valorizar la imagen. Eso explica el éxito de Instagram y por qué otras redes sociales nos seguirán. Con Historias sucedió lo mismo. Tiene un parecido con el recurso que ofrece Snapchat, verdad. Pero nosotros hicimos mejoras que más tarde fueran replicadas por Snapchat. Lo notable es que, aún cuando el formato a veces sigua una línea en la cual uno corre detrás del otro, las redes siguen siendo diferentes entre sí.

Periodista: ¿Qué diferencias tienen, por ejemplo?
Krieger: Hay dos características que más determinan la identidad de una red social. La primera está compuesta por las conexiones. En Facebook por caso, hay una regla implícita de que las personas no acostumbran a relacionarse con quien no conocen en la vida real. En Instagram en cambio es muy común seguir a desconocidos que nos interesan. En Snapchat el secreto está en establecer contactos con alguien a quien uno conoció pero del cual se distanció. La segunda característica está en la relación con algo que yo denomino estilo. ¿Cuál es el clima que se siente cuando uno accede a una red determinada? Tanto ese ítem como el anterior son definidos en la creación del sitio o de la aplicación, dado que el ambiente es construido por los primeros usuarios. Es ese ADN lo que diferencia a Instagram de otras redes sociales, aún cuando ofrezcan herramientas similares.

Periodista: Hay una cierta sensación en parte de la sociedad de que las redes sociales están promoviendo facetas negativas de la sociedad, como el bullying, el discurso del odio, las mentiras. ¿Es así?
Krieger: Las críticas de ese tipo se vienen intensificando desde que el alcance de las redes se ha ido incrementando exponencialmente. Instagram tiene actualmente 600 millones de usuarios registrados. Si fuese un país, solo perdería ante China y se equipararía con la India en cantidad de habitantes. Así que, de algún modo, administrar Instagram tiene cierto paralelismo con lo que sería el acto de gobernar. Las redes sociales son como naciones con millones de ciudadanos. Creamos reglas y leyes, pero eso no es garantía de que ellos las sigan. Conforme aumenta la población, el tránsito puede volverse infernal y la criminalidad crecer. En las redes sucede algo parecido. Por eso tenemos que combatir lo que las arruina. Entre 600 millones de personas, hay, está claro, quien destruye el medioambiente que fomentamos. Eso no quiere decir que nos quitamos la responsabilidad porque eso pase. Todo lo contrario. En Facebook, en Instagram, o en cualquier otro negocio de este tipo, hay un creciente sentido de la responsabilidad. Ahora nos pensamos como si fuésemos una sociedad y, de esa manera, creamos formas de combatir lo que es nocivo.

Periodista: ¿Por ejemplo?
Krieger: En el 2016, y para actuar contra el discurso del odio, en Instagram lanzamos la posibilidad de desactivar la función “comentarios”. Este mes, tanto nosotros como Facebook presentamos herramientas para combatir la fuga de fotos íntimas. Estamos alertas con el tema de las noticias falsas y Facebook ya está actuando contra eso. Estos solos ejemplos muestran cómo las iniciativas irán siendo adoptadas cada vez en mayor cantidad y con más rapidez, y lo haremos para destacar lo que es lo mejor de las redes. Con ellas es posible fortalecer relaciones y muestran más lo que nos une que lo que nos diferencia a unos de otros. Revelan, en una época en la cual hay desacuerdos en muchas cosas, que no somos solo de izquierda o de derecha. Somos seres humanos. Un fan de Donald Trump que vive en los Estados Unidos puede terminar conectándose con un japonés, que no apoyaría nunca a Trump, pero ambos se unen gracias a su pasión por el arte floral. Nuestros gustos y emociones crean ese sentido de comunidad internacional, que precisa imponerse sobre la falta de empatía que se está dando en el mundo real (ver Recuadro).

Periodista: Días antes de vender su empresa usted había afirmado en una entrevista que nunca haría eso. ¿Qué fue lo que cambió en tan poco tiempo?
Krieger: Fue interesante desde un punto de vista financiero, eso es obvio. Pero hubo más que eso, porque se me abrió la posibilidad de montar una estructura burocrática, que Facebook nos concedió de inmediato. Además de eso, ganamos plafón para continuar operando durante un tiempo sin que nos preocupara el tema del lucro. Y, finalmente, solo queríamos unirnos con quien nos diera garantía de independencia dándonos, al mismo tiempo, consejos. Mark Zuckerberg, el creador y CEO de Facebook, nos hizo sugerencias. Y las decisiones quedan en nuestras manos.

Periodista: El valor de Instagram fue estimado recientemente en treinta mil millones de dólares. ¿No fue barato venderla a mil millones?
Krieger: Es algo que no se me ocurre pensar. Sería como reflexionar sobre una realidad paralela. El futuro y el pasado son indivisibles. La compra de Instagram transformó el escenario. En el 2014, WhatsApp no fue adquirido por Facebook en 19 mil millones de dólares si no hubiésemos existido nosotros como antecedente. Crecemos con Facebook, con el conocimiento que esa empresa nos dio, y para mí eso es una felicidad. Sigo trabajando en lo que me hace feliz.

Los números de Instagram:

-La aplicación fue lanzada en octubre del 2010.

-Para abril del 2012 ya tenía cien millones de usuarios activos.

-Por entonces Facebook compró la empresa pagando 1.000 millones de dólares.

-Ahora está valuada en 30.000 millones de dólares.

 

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