Mundo / 2 de mayo de 2017

Ballottage con peso mundial

El candidato del establishment es favorito frente a la arenga antisistema de Le Pen.

Por

El candidato presidencial Emmanuel Macron ante sus seguidores en ParÌs, Francia, el 23/04/2017, tras conocerse los resultados de las elecciones celebradas a nivel nacional. Con el recuento de las elecciones presidenciales francesas pr·cticamente terminado, Macron le saca m·s de dos puntos porcentuales a la ultraderechista Marine Le†Pen, informÛ el 24/04/2017 el Ministerio del Interior. (Vinculado al texto de dpa "Macron le saca dos puntos a Le Pen, que obtiene resultado rÈcord"†del 24/04/2017) foto: Michael Debets/Pacific Press via ZUMA Wire/dpa

Las bolsas europeas marcaron en alza tras la victoria del socioliberal Emmanuel Macron en la primera vuelta de las elecciones francesas (23,8% de los votos), el domingo pasado. La plaza gala se disparó 4,1%, su mayor salto desde agosto de 2012, y llegó a su nivel más alto en casi dos años. Por su parte, la bolsa alemana trepó 3,4%, algo que no se veía desde junio del 2016. “Los mercados financieros están respirando un gran suspiro de alivio”, escribió en un reporte Jennifer Lee, economista senior de BMO Capital Markets. Jörg Krämer, economista jefe de Commerzbank, aseguró que “por supuesto que es un alivio que Macron parezca ser el próximo líder de Francia. Comparado con los otros candidatos en oferta, él representa el mejor resultado”.

Las principales bolsas del Viejo Continente anotaron ganancias de al menos 3%; y el índice Euro Stoxx 50, que reúne a las 50 acciones más grandes y líquidas de la zona, avanzó 4%, su desempeño más destacado desde agosto de 2015.

El resultado de la primera vuelta “elimina un escenario que había puesto a los mercados bajo estrés en semanas recientes: una segunda vuelta entre Le Pen y Mélenchon, que trajo consigo preocupaciones de un liderazgo antieuropeo de Francia”, explicaron en una nota a clientes los expertos de Société Générale. La ultraderechista Marine Le Pen, y el abanderado de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon, son las voces del antisistema, mientras que Macron, ex banquero y asesor económico del Presidente François Hollande, es el candidato que más le gusta al stablishment.

Apoyos. “A pesar de la positiva reacción vista hasta ahora, los mercados podrían volverse volátiles de nuevo si las encuestas muestran a Le Pen rompiendo la barrera de 40% en anticipación a la segunda vuelta”, advierte la consultora IHS Markit.

Aunque Macron cosechó rápidamente el apoyo del conservador François Fillon (obtuvo el 19,94% de los votos), el izquierdista Jean-Luc Mélenchon (19,61% de los sufragios), y del socialista Benoît Hamon (6,34%), sus rivales directos en la primera vuelta, Le Pen y el Frente Nacional lograron asestar un golpe a horas de la victoria: filtraron unas fotos donde se veía al candidato socioliberal festejando con lujo en uno de restaurantes más caros de Paris. Copa de champagne en mano, Macron brindaba en La Rotonde, histórica brasserie de Montparnasse, rodeado de celebridades y modelos. En su mesa, además, estaba Dominique Strauss-Kahn, ex presidente del FMI y precandidato presidencial arrastrado por un escándalo sexual. Le Pen aprovechó la noticia para comparar a su rival con el polémico Nicolas Sarkozy y su presidencia “bling-bling” (ostentosa).

“No soy un habitué de los salones parisinos, pero sí me gustaba invitar a mis secretarias, a quienes se ocupan de mi seguridad, a los políticos, los escritores, las mujeres y hombres que están conmigo desde el comienzo. Fue mi momento de emoción”, se defendió el candidato. Las críticas le cayeron una vez más por olvidarse de nombrar a su esposa.

Tabú. Madame Macron y el canditado a la presidencia francesa se conocen desde que él tenía 15 años. Brigitte Trogneux (de 63 años), 24 años mayor que Emmanuel (la diferencia de edad de la pareja es la misma que Donald y Melania Trump, sólo a la inversa), era su maestra en la ciudad francesa de Amiens, en el norte de Francia. La relación entre ambos se habría iniciado cuando él tenía 17, motivo por el cual, sus padres lo enviaron a París a completar sus estudios secundarios. Pero el romance perduró, y muchos años después, en 2007, tras el divorcio de ella, la pareja pasaría por el altar. “Emmanuel Macron no habría podido embarcarse en esta aventura sin ella”, explica Marc Ferracci, asesor de campaña y testigo en la boda de la pareja. “Su presencia es esencial para él ha sido su guía y coach desde los 15 años, y desempeña actualmente un papel activo en su campaña, asesorándole en discursos y ayudando efectivamente a establecer su agenda”.

Y en el último tramo de la carrera electoral, el protagonismo de Brigitte crece, con la idea de borrar toda sospecha de una imágen de playboy en el candidato de 39 años de edad. Cosa que por otro lado es casi una constante entre los mandatarios franceses: en los años noventa François Mitterrand tenía una doble vida con la madre de su hija ilegítima Mazarine; Bernadette Chirac sugirió a una biógrafa que soportaba silenciosamente las muchas infidelidades de su esposo Jacques, y Nicolas Sarkozy dejó a su esposa Cecilia por su amante Carla Bruni, apenas seis meses después de que asumiera el cargo en 2007.

Asesores. La otra mujer del candidato es su (Jaime) Durán Barba: Michelle Marchand, a la que la prensa francesa apodó Mimi. Debutante en el marketing político y el manejo de campañas, Marchand viene del mundo de los chimentos: periodista de las revistas Paris Match y Gala, fue quien reveló en Closer el romance de François Hollande con la cineasta Julie Gayet. Cofundadora del sitio Pure People, que publica perlitas escandalosas del jet set francés, fue quien reescribió la historia oficial del romance de Macron y Trogneux, convirtiendo el tabú en una historia de amor que supera décadas. “Son una pareja atípica y esto fortalece su relación”, dice Marchand. “No tenemos una familia clásica, esa es una realidad innegable, pero no hay por eso menos amor”, repite Brigitte.

El otro asesor fuerte de Macron es Jacques Attali, el gurú y mentor del ex ministro de Economía. Attali fue quien llevó al candidato centrista a lo más alto de la esfera política gala. Ensayista, filósofo, economista, dramaturgo, novelista, político e incluso futurólogo, Attali ha sido una suerte de “hombre pulpo” que ha asesorado a nada menos que tres presidentes de Francia: Francois Mitterrand, Nicolas Sarkozy y Francois Hollande. El próximo podría ser Macron, si logra vencer a Marine Le Pen en el ballottage del 7 de mayo.

Fue el propio Attali quien hizo que Hollande conociera a Macron, entonces un joven economista, militante del Partido Socialista y banquero. Según la prensa francesa, François Hollande quedó “prendado” con el talento de Macron, que en esa época apenas tenía 30 años. La carrera de Macron pisó fuerte desde entonces en la arena política pura. En 2011, cuando Hollande lanzó su campaña presidencial, Macron estuvo a cargo de sus discursos y el programa económico. Y cuando el líder socialista llegó al Elíseo, lo nombró secretario general adjunto de la Presidencia y en 2014 ministro de Economía. Attali, de 73 años es responsable de que el slogan de Macron sea “ni de izquierda ni derecha”, y también de su programa de gobierno. De allí el apoyo del stablishmen francés: “Macron es el voto al statu quo”, confronta Le Pen.

Recta final. La candidata del Frente Nacional ya igualó la marca de su padre en 2002, cuando llegó a la segunda vuelta y se enfrentó a Jacques Chirac. Y aunque Macron es el claro favorito, sueña con el batacazo. Tras la primera ronda, Marine Le Pen, de 48 años, se mostró llena de alegría ante un “resultado histórico” y “una primera etapa superada” para el partido Frente Nacional (FN). “Yo les propongo una alternancia fundamental que puede fundar otra política”, dijo la candidata en su primer discurso por el ballottage. Y pidió a los electores franceses “unirse a mí, sin prejuicios ni resentimientos, cualquiera sea su origen, su recorrido y su voto en este primer turno: lo que está en juego, indicó, es la supervivencia de Francia”.

Macron y Le Pen disponen ahora de 14 días para convencer a los 47 millones de electores de que son la mejor opción para dirigir el país. El que lo consiga tendrá luego que tejer alianzas de cara a las legislativas de junio, que hasta ahora han favorecido a los partidos tradicionales.“La situación no se ve tan optimista como el mercado podría estar descontando, porque es altamente probable que en las elecciones parlamentarias de junio Macron no cuente con una mayoría parlamentaria y eso dificulte que pueda llevar adelante mucho de los cambios que propuso”, comentó Axel Christensen, director de estrategias de inversión para América Latina e Iberia de BlackRock.

Sin embargo, según dos sondeos dados a conocer tras el triunfo del centrista, el 7 de mayo sería un abrumador de Macron. Ipsos Sopra Steria sostiene que Macron logrará 62% frente a 38% de Le Pen, mientras que Harris Interactive hablaba de un resultado de 64%-36%. “Sólo el hackeo ruso podría evitar una victoria de Macron”, se burló Marchand, refiriéndose a la campaña estadounidense. Como Hillary, el socio liberal fue víctima del espionaje soviético.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *