Sociedad / 6 de mayo de 2017

Las dudas sobre el misterioso ataque al fiscal Fernando Cartasegna

Lo golpearon a pesar de no tener causas relevantes. ¿Por qué a él? La posibilidad de que el mensaje sea para otro y el desconcierto del Procurador.

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Al Procurador y los investigadores no les cierra el relato del fiscal sobre el ataque que recibió en su despacho.

Para los investigadores, el fiscal de la UFI 4 de La Plata Fernando Cartasegna no tiene expedientes conflictivos que expliquen los violentos ataques que sufrió. El sábado 29, a la mañana, lo interceptaron tres personas vestidas de policías, lo golpearon y amenazaron. Por la tarde, recibió en su casa dos papeles con amenazas que lo comparaban con el fiscal Alberto Nisman. Al día siguiente intentaron ingresar en su casa y el miércoles 3, lo maniataron en su despacho. Los investigadores aseguran que las escuchas entre policías y abogados “caranchos” que le derivó el fiscal Marcelo Martini, quien investiga el hallazgo de sobres con coimas en la Departamental La Plata (por la que fueron desplazados una decena de efectivos de la Bonaerense), forman parte de “una causa menor”. Sin embargo, Cartasegna, en cuatro días, fue agredido tres veces. La última, dentro de su despacho en la fiscalía de La Plata.
¿Por qué y quiénes lo atacaron con tanta impunidad? ¿Dónde estaban sus custodios? Para el fiscal agredido, no hay dudas. Según le aseguró a NOTICIAS, el expediente que recibió el martes 2 destaparía una “red de corrupción de la Bonaerense que desembocó en los ataques”. Sin embargo, esta teoría no termina de convencer a los investigadores ni al procurador bonaerense Julio Conte Grand.

Las dudas

Cartasegna también tiene a su cargo el expediente sobre abusos de menores hipoacúsicos que ocurrieron en el instituto religioso Antonio Próvolo y las fiestas clandestinas de La Plata, entro otros. Y, desde el martes 2 de mayo, la causa que inició con las escuchas que le envió Martini.

Para los investigadores, e incluso muchos de sus colegas, las causas que tiene el fiscal agredido no serían tan preponderantes como para explicar el ensañamiento de los agresores. “Llama la atención un ataque tan directo como el que se dio en su despacho. El agresor podría ser alguien de adentro de la fiscalía o que conoce todos los movimientos del lugar. Más aún, si tenemos en cuenta que el custodio del fiscal no estaba con él porque en ese momento él lo había mandado a hacer un trámite. Hay muchas cosas que no cierran del relato de Cartasegna”, explicó uno de los investigadores a NOTICIAS. Esta teoría es compartida por el procurador bonaerense, según las declaraciones públicas que hizo. Cuando el custodio volvió encontró al fiscal maniatado y golpeado en su despacho.
Según aseguró Cartasegna horas antes del último ataque, las amenazas estarían motivadas por las escuchas que recibió de la causa de los caranchos. Si fuera así, ¿por qué no agredieron a Martini, quien tiene una causa caliente como la de los sobres con plata negra de la Bonaerense? Esa misma pregunta se hacen los investigadores. “Quizá, al fiscal lo tomaron como un chivo expiatorio y, en realidad, los ataques sean un mensaje para otra persona. No descartamos nada”, afirmó un allegado a la causa que investiga las amenazas.

La escuchas

“Me amenazaron por las escuchas que aún no tenía en mi poder, aunque muchos sabían desde el viernes que Martini me las había mandado”, aseguró a NOTICIAS el fiscal Cartasegna.
En las intervenciones telefónicas, según el relato del funcionario, habría “diálogos comprometedores entre comisarios y ‘caranchos’”. El fiscal explicó que los efectivos eran los que se comunicaban con los abogados para darle datos personales de víctimas de los accidentes de tránsito o laborales en los que intervenían. A cambio, los “caranchos” pagaban por esa información. “Aún no pude ver el expediente en profundidad, pero por lo que sé hablamos de importantes sumas de dinero que forman parte de la caja negra de la policía”, afirmó Cartasegna. Y agregó: “Hay algo ahí que debe ser muy importante y por eso me atacaron”. Horas después, fue nuevamente atacado.

Los ataques

Eran las 6.30 de la mañana del sábado 29 de abril cuando Cartasegna era interceptado a metros de la fiscalía por dos hombres y una mujer vestidos de policías. “Me bajaron de mi auto y me metieron en un garaje. Me pegaron y me decían que tenía que dejar los temas que investigaba. Me habló de mis hijos, conocían todos sus movimientos. Me dijo ‘suicidate o te suicidamos’”, recordó. Para el fiscal, los agresores no eran de la fuerza. Horas más tarde, desconocidos ingresaron al garaje de su casa y le dejaron dos hojas con recortes de titulares de diario que decían: “Muerte de Nisman” y “Alberto Nisman, Causa de los sobres: otro revés para los imputados”. Ambas estaban manchadas con salsa de tomate que simulaba ser sangre. Al día siguiente, desconocidos intentaron ingresar a la casa del fiscal por el parque trasero. Pero su perra, lo impidió. La mediatización del caso hizo que le dieran más custodia. A pesar de eso, el miércoles 3, los agresores volvieron. Lo maniataron dentro de su propio despacho y, antes de irse, escribieron en el piso con azúcar: “Nisman”.

Tras los primeros ataques, el Ministerio de Seguridad de la Provincia le dio más custodia. A pesar de eso, Cartasegna volvió a ser agredido. Los investigadores no descartan ninguna hipótesis, aunque, por el momento, están lejos de poder dar una respuesta.

 

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