Sociedad / 9 de Mayo de 2017

El boom del “slime”: Jugar con veneno

El preparado casero, que furor entre los chicos, contiene bórax, un producto tóxico. Aunque no se resgistraron casos graves, las consultas aumentaron.

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Hundir los dedos en un pegote, aplastarlo, amasarlo o simplemente estirarlo para formar diversas figuras, puede ser el entretenimiento perfecto para que los niños jueguen durante horas.

Sin embargo, tan pronto como se puso de moda fabricar “slime” –nombre que recibe esta famosa masa elástica que es furor hacerse de forma casera– las alarmas sobre su peligrosidad comenzaron a encenderse.

“Hay una sustancia con la cual se realiza esta especie de masa, slime o moco de gorila, como algunos le dicen, que es el bórax, ácido bórico o borato de sodio, que es tóxico”, señala Mariano Díaz, médico toxicólogo del Hospital Posadas, quien agrega que “muchas veces hasta le colocan purpurina. Se termina preparando un tipo de divertimento con dos sustancias que son altamente tóxicas”.
El bórax no presenta restricción alguna a la hora de venderse. Por eso, ningún padre ve las razones para pensar que es nocivo. Sin embargo, algunos expertos en toxicología sostienen que “se usa en la fabricación de detergentes, jabones, desinfectantes y pesticidas. También en la fabricación de vidrios y cerámicas”.
De riesgo

“Hay que tener en cuenta que el bórax es como un veneno, por eso viene rotulado con un color rojo para que no se confunda porque el polvo es muy parecido al del bicarbonato. Es para que los empleados de una farmacia, por ejemplo, en el apuro, nunca se confundan cuando dan este producto”, explica Claudio Ucchino, director general del Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de Capital Federal, quien asegura que “últimamente aumentó el consumo de este producto debido a su uso en la preparación de slime”.

Para el doctor Héctor Berzel, asesor toxicológico del SAME, “el riesgo es demasiado grande para utilizarlo como divertimento” aunque “no se debe entrar en pánico”. Y agrega: “Esa masa si bien no se absorbe demasiado en la piel, puede ser ingerida por chicos pequeños”. Los problemas más leves pueden ser gastrointestinales. Y los más graves, renales y cardíacos.
Prevención

Aunque hasta ahora no se presentaron casos de gravedad, las consultas aumentaron. “Tuvimos hace quince días cuatro o cinco casos, son cuadros gastrointestinales, náuseas, vómitos, diarreas, pero casos fatales no hemos tenido. Mayormente los padres recurren a nosotros para asesorarse sobre la toxicidad de la sustancia, por suerte”, señala Díaz, y añade que “desde principio de este año, es donde se ve el aumento de las consultas, desde que empezó el año escolar porque se usa como manualidades en la casa o por desconocimiento también en los colegios”.

Entretanto, para la jefa de toxicología del Hospital de Niños Gutiérrez, Elda Cargnel, en esa institución “las consultas fueron pocas, una o dos al mes”. Y agrega: “Esto es más o menos cuando pasó lo de la purpurina. Hubo algunos casos pero salimos a alertar antes”.

En otros países existieron casos de personas que sufrieron quemaduras, y hasta en Canadá el gobierno restringió el químico. Habrá que ver si en la Argentina, la concientización y prevención, ayudan.

 

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