Sociedad / 10 de mayo de 2017

Votar, siempre votar: la historia de las urnas a caballo

Para algunos, acostumbrados a ejercer su deber ciudadano, las elecciones son sólo un día más. Para otros, alejados de la urbe, votar es una celebración que inicia varios días antes.

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CRÉDITO: Diario Época

En la provincia de Jujuy existen lugares como Abra Mayo, Molulo, Yala, Monte Carmelo, el Durazno y Chañi, que son algunos de los tantos pueblos alejados de las grandes ciudades o capitales que participan de las elecciones y tienen pocos caminos para ingresar. A veces, ni siquiera caminos aptos para el transporte.

Las urnas llegan en mulas, burros y caballos escoltados por hombres del Correo Argentino, el Ejército Argentino e inclusive la Gendarmería que se comprometen con el derecho y la obligación de todos los argentinos al llegar la época de elecciones.

En lugares como Molulo, ubicado en el Departamento de Tilcara, las urnas tardan entre 14 y 16 horas en caballo y escoltadas para que voten 105 ciudadanos aproximadamente. Sus habitantes caminan desde 4 a 6 horas para llegar a la Escuela Rural Nº 76 “Juan Ambrosetti”. El votante más grande supera los 90 años y a pesar del torbellino de complicaciones, no fallan a su deber cívico.

¿Cómo inicia este proceso?
El miércoles anterior a las elecciones, personal del Correo Argentino (Delegación Jujuy) retira desde la Secretaria Electoral las urnas con el material didáctico, que posteriormente se repartirá a las autoridades de mesa de cada pueblo.

En la segunda etapa, se dividen las urnas para ser enviadas a las distintos circuitos, en el caso específico de la provincia de Jujuy, existen cuatro: zona norte, zona ramal, zona Los Pericos y zona Capital. Tras la organización de las zonas, la segunda etapa de distribución precisa el despliegue de personal y vehículos para transportar las urnas a los troncales, donde existen unidades base.

Desde allí, los jefes de cada zona deben distribuir a las zonas rurales las urnas junto con el material didácticos y la documentación que acompaña el proceso eleccionario: “Hay lugares como Tilcara que tiene cuatro mulares: Abra mayo, Molulo, Yala, Monte Carmelo y El Durazno. Se hace el traslado en lomo de burro con vaqueanos que conocen el camino. Junto con los urneros que es personal que se afecta para el servicio eleccionario el día domingo”, relata uno de los trabajadores del Correo Argentino.

“Se iza la bandera, cantamos el himno y se lee un acta. El presidente y vicepresidente de la mesa son gente del lugar. Y le toca a un docente de la escuela, ser el delegado electoral. Lo mismo que en la ciudad, sólo que aquí el tema de la logística se necesita estar si o si el día sábado a la noche”, le cuenta a NOTICIAS el maestro Guillermo Duarte, quién fue distinguido con el premio presidencia de la Nación 2016 al Maestro de Buen Desempeño Profesional y reconocido mediáticamente por su vocación a enseñar en estos lugares.
Esta situación se replica en provincias como Tucumán, Salta y Catamarca, donde existen pueblos  alejados de los puntos capitalinos.

Todo bajo control
Y a pesar de los inconvenientes generados por las distancias y el clima, las dificultades —cómo las que se conocen en las ciudades capitales— son mínimas. Según el Encargado de despliegue y repliegue de urnas del Correo Argentino, Félix Plaza, “las dificultades son escasas. Estos pueblos son una fiesta cada vez que se vota, el pueblo está presente, la gente respeta el horario y no hay problema como se podría originar en una ciudad grande”.

Uno de los votantes más grandes supera los 90 años y viaja entre 4 y 6 horas para llegar a la escuela, donde emitirá su voto. En el 2015, cerca del 50% del padrón electoral se acercó a votar, “la gente camina mucho, por lo general a primera hora de la mañana a las 8 de la mañana no hay votantes. Siempre saben llegar tipo 11 y otros después del mediodía. La gente cumple con su deber cívico, no hemos tenido ningún hecho de violencia ni de malo entendidos porque la gente es poca y se conocen. Más allá de que algunos pertenezcan a distintos partidos políticos, se hace un solo Comité donde están representantes de todos los partidos”, agregó Duarte.

Cerca de las 19 ya se encuentra cerrado el resultado y el equipo se prepara para el regreso con los resultados. Ante las falencias que pueden generar los canales de comunicación tradicionales, se cuenta con equipo de comunicación del Ejercito que permite la fluidez y conocer lo que sucede constantemente en lugares como San José del Chañi a 115 kilómetros de Purmamarca y a 5 kilómetros del pie del cerro El Chañi, y al que se debe acceder a través de mula por la localidad de león y tras una caminata de 8 horas.

Hace unos meses se conoció el caso de Gustavo, el docente que caminaba cerca de 14 horas para dar clases, a la misma zona y tras la misma travesía…van las urnas. Y deben volver. Dónde una población busca educación pero también formar parte de los comicios ejerciendo su derecho legítimo a la votación. Allí donde, en repetidos casos, no hay telefonía celular o internet, no hay caminos, pero hay democracia.

 

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