Cultura / 11 de mayo de 2017

Beatriz de Moura, la mítica fundadora de Tusquets

La creadora de la editorial estuvo con NOTICIAS. Fusión con Planeta y cómo se quedó con los escritores más exitosos.

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Nació en Brasil pero vivió casi toda su vida en España. Es una de las ediutoras más célebres en lengua española.

Beatriz de Moura tiene 78 años y toda una vida dedicada a la edición de libros. De hecho, es una de las editoras emblemáticas de la lengua española, que en las postrimerías del franquismo construyó un sello esencial para la difusión de la literatura de todo el mundo. Tusquets se llama la editorial que creó en 1969 y a través de ella llegaron al público en castellano autores tan importantes como Milan Kundera, John Irving, Haruki Murakami, Gabriel García Márquez, Henning Mankell, Thomas Phynchon, Leonardo Padura, y muchísimos más.
De visita en Buenos Aires, Beatriz de Moura charló con NOTICIAS de su historia como editora, de sus autores más exitosos y del proceso que llevó a su empresa a formar parte de editorial Planeta.

Historia

Aunque el sello lleva el apellido de su primer marido, Oscar (hermano de la mítica Esther Tusquets, creadora de Lumen), fue con su segunda pareja –Antonio López Lamadrid– con quien De Moura sentó las bases de un catálogo de lujo. Esta lista construida paso a paso, con aciertos, rechazos y errores es la que constituye, en definitiva, el capital concreto de un editor. Y es su catálogo el que lo vuelve un personaje esencial en el panorama cultural de un país.

A De Moura le tocó cumplir este rol en un tiempo muy especial para España. “En Barcelona, a finales de los años ’60, se produjo un movimiento espontáneo, de gente de alrededor de 30 –cuenta Beatriz–. Todos éramos profesionales de algo: fotógrafos, cineastas, etc. Yo era editora. Me había formado con Esther Tusquets. Franco aún estaba vivo, pero sentíamos que se iba a morir en su cama. Era el tiempo de dedicarnos a lo que nosotros queríamos. Ese movimiento fue muy interesante. De hecho, ha dado grandes editores como Jorge Herralde”.

Es justamente la editorial de Herralde, Anagrama, la que más suele compararse con Tusquets. Un sello de tamaño intermedio, que marca tendencia en materia de escritores y textos literarios, con un catálogo muy bien constituido, de gran personalidad. “Somos muy amigos con Jorge –confiesa De Moura–. Hace mucho que no competimos”. Hoy suelen juntarse a charlar de “cosas de viejos” y coinciden en afirmar que alrededor de los años ’80 dejaron de perseguir a los mismos autores. Por esa época, cada uno estructuró un catálogo con personalidad propia. “Por ejemplo, Kundera jamás habría estado en Anagrama porque ideológicamente, Jorge era mucho más filocomunista –dice Beatriz–. Yo era más camusiana (por Albet Camus). Otra diferencia, él viajaba menos a América. No se sentía tan bien como yo en cada sitio que iba”.

Más o menos por los mismos tiempos ambos decidieron vender su editorial a empresas de mayor volumen. Herralde a la italiana Feltrinelli y De Moura de la española Planeta.
En el caso de Tusquets, la crisis del 2008 tuvo que ver con esta decisión. “Los nuevos sistemas invadieron el espacio de la diversión y mucha gente dejó de leer –explica la editora–. Nosotros teníamos que mantener alrededor de 30 personas en España más la gente que trabajaba en la Argentina y en México. Llegamos a un buen acuerdo porque todo el equipo pasó a Planeta. Y hoy están vendiendo el doble”.

Aunque le pidieron que siguiera al frente de algunas decidiones, Beatriz decidió dejar el mando en la persona que había trabajado 23 años con ella, Juan Cerezo. Lo que más disfruta ahora es observar cómo la línea editorial se ha redefinido en los últimos tiempos. “El mundo estaba cambiando muy rápido y había que tomar esa decisión. Creo que los autores salieron ganando”, confiesa.

Autores

Entre los grandes aciertos de su carrera se encuentra la edición de “Relato de un náufrago”, su único García Márquez, con el que vendió miles y miles de ejemplares.

Otro escritor que le dio grandes satisfacciones fue Milan Kundera. “Conseguí los derechos de su obra porque le dije que su traducción al español era infame”, cuenta. Los primeros libros del checo fueron publicados por Seix Barral en español, basados en pésimas traducciones de Gallimard. Fue a partir de “La insoportable levedad del ser” que Kundera empezó a escribir en francés y comenzó a integrar el catálogo de Tusquets. “Me tomó simpatía y mucha confianza –dice De Moura–. Además la pasaba muy bien con nosotros, emborrachándose con Toni, mi marido. Nosotros íbamos a Francia a verlo. A él España no le gustaba porque la gente cena muy tarde”. Tampoco le gustaban –ni le gustan– las entrevistas y la prensa, porque sentía que tergiversaban lo que decía. Ni siquiera las fotos para las solapas de los libros logró hacerle Tusquets. Siempre se las tomó su esposa y se publicaron con la firma de un fotógrafo profesional.

Haruki Murakami es otro de los autores megaexitosos de Tusquets que odia las entrevistas y las fotos. “Un amigo me insistió mucho tiempo para que lo publicara, pero el primer libro en español lo tenía Anagrama y yo no quería meterme en territorio de Herralde”, dice De Moura. Finalmente, se decidió a adquirir tres títulos en la Feria de Frankfurt y el resultado fue un escritor cuyo suceso no para de crecer.
También fue un acierto la introducción de Henning Mankell en el catálogo, el autor que le abrió la puerta al éxito posterior de los policiales suecos. “Él es un tipo muy especial, casado con una hija de Ingmar Bergman. Lo que siempre me gustó de sus novelas es que son muy críticas de la sociedad sueca”.

¿Su preferido? John Irving. “Él se siente un escritor intelectual, pero su escritura es tan fuerte. Estuvimos en su casa de Vermont. Es un hombre muy cálido”, cuenta Beatriz.

Tener esa gran relación con los autores era exactamente lo que ella deseaba cuando empezó a editar y con los años, dudó de poder sostenerla. “Cuando tomé la decisión de separarme de la editorial sentí que ya no iba a poder atender de la misma manera a los escritores”, confiesa.

De las últimas novelas que publicó el sello rescata “Patria”, la crónica de Fernando Aramburu sobre el final del accionar de la organización vasca, ETA. Una historia de reconciliación, apta para cualquier territorio donde se hayan librado guerras reales o ideológicas, “Es un libro que nos ha dado paz a los españoles”, dice De Moura.
Cuando se le pregunta si el mundo editorial es más amigable con las mujeres, no duda: “Es que siempre fueron más lectoras las mujeres”.

 

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