Sociedad / 14 de Mayo de 2017

Moda escandalosa: La costumbre de clonar

El vestido de Ginebra que usó Awada encendió la polémica en el mundo de la moda local: ¿Se copian los diseños internacionales?

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La polémica en torno al vestido rojo de Ginebra que Juliana Awada paseó por los Estados Unidos, actualizó un debate caliente en el mercado de la moda local: el de las copias a los diseños de alta costura internacional.

“¿Está Juliana Awada (La primera dama argentina) usando un vestido de Carolina Herrera que también tiene la Reina Letizia? , se preguntaba la blogger inglesa @Heaven QFM seguidora de la moda de la realeza europea, quién al minuto agregó su tiro de gracia: “No es el mismo vestido , pero Juliana Awada claramente tomó su inspiración de Letizia”.

Para los implacables seguidores de la moda en la web, esta excesiva similitud en los modelos no es una novedad en la primera dama, dueña de una marca que lleva su apellido.

“Ya en sus viajes a Europa, mostró modelos reconocibles en otras marcas: Alexander McQueen y Chanel por Ménage à Trois en Holanda, Gianvito Rossi by Valdez, Gucci y Valentino por Brown. Nada de lo que usó, salvo los zapatos (que si eran originales de Valentino y Aquazzurra) tenían firmado ‘Made Originally by’. Y si uno revisa los archivos de su marca también hay incontables ‘aspiraciones’ (porque para ser consideradas copias deberían respetar una serie de requisitos como medidas, materiales e incluso logos), a BCBG Max Azaria, Emilio Pucci, Celine y otros”, lapida Cristian, factótum del blog Diez Pasarelas pionero observador del mundo fashion.

Derechos de autor

Cualquiera puede convertirse en diseñador haciendo una impresión 3D de todo lo que sale en la web. Así parece que funciona nuestro mercado de la moda, que ya ha visto otros casos de famosas con la misma estampa pero distinta etiqueta. Basta recordar el de Susana Giménez y Guillermina Valdez. La diva de los teléfonos estrenó para su regreso a la pantalla chica un Emilio Pucci colección Otoño-Invierno 2012 valuado en 6.500 dólares que ya había sido visto en Eva Longoria para una entrega de premios en Hollywood. Unos meses más tarde, para la gala de la revista Gente, Guille lució idéntico look en color blanco, pero en la versión argenta reproducida por Ménage à Trois. Tampoco las prendas de la China Suárez, devenida diseñadora express gracias a la colección cápsula para la marca Natalia Antolin en el 2016, pasaron la prueba de las diferencias cuando se las confrontó con sus versiones originales.

En los últimos años, muchos “creadores” y marcas de todo tipo y target como Ricky Sarkany, Ménage à trois, Laurencio Adot, Ginebra, Awada, Rapsodia, Calandra, 47 St. y sigue la lista, fueron escrachados en su literalidad a la hora de seguir modelos ajenos por páginas de detectives internautas como QEPDModa (Que en el placard descanses moda), Diez Pasarelas con su sección “Inspiración”, y páginas de Facebook como “Marcas que Copian”, que viralizaron sus copy paste como reguero de pólvora.

Es el público quien descubre los “dobles de cuerpo” realizados por el fast fashion (y de otras marcas “de autor”) en el ciber espacio, y los diseñadores internacionales lo agradecen. No sólo porque públicamente avergüenzan a los copiadores, que a las pruebas objetivas se remiten, sino porque de alguna retorcida vuelta de tuerca, promocionan sus modelos apropiados.

Basta ver el motivado suéter de Pucci con su gemelo by Rapsodia, y aún con su versión más simplificada y económica de Yagmour, el culto a Dior, profesado por Ménage à Trois del modelo de cortes asimétricos y rayas de su Colección 2014, replicado en el Verano 2015. O del vestido de mangas largas con transparencias que Awada revisionó a la perfección en el lookbook invierno 2014.

Chiara Ferrazo by Sarkany, Pierre Cardin by Adot, Lazy Oaf por 47St. y así hasta el infinito y más allá. “Esto no es nuevo. Pasa con muchas marcas y todo el tiempo. Pero de repente hay un hecho que lo pone en evidencia. Así como en la colección de 2015 de María Cher, que expuse en mi espacio de Inspiraciones terminó convirtiéndose en el tema central de una fanpage en Facebook “Marcas que Copian”. Hoy, el disparador ha sido Juliana Awada by Ginebra Privé . Pero es algo constante”, asegura Cristian creador del blog Diezpasarelas.com.

Estamos habituados a las apropiaciones masivas que realizan las cadenas de fast-fashion como Zara, Mango; H&M, Topshop, que replican masivamente los originales, creando en cierta forma las tendencias de las temporadas originadas por la alta costura. Pero el tema en cuestión es otro. No se trata de encontrar imitaciones baratas de artículos caros, sino del escándalo de imponerle un sello de diseño propio a la venta de copias alevosas a precios que incluso llegan a ser más altos que los de las prendas originales.

 

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