Política / 2 de Junio de 2017

Jaime Durán Barba: “El ajuste hay que comunicarlo bien”

Fragmento del libro “La política en el siglo XXI” del asesor político de Macri y su socio Santiago Nieto.

Por

Es tan difícil comunicar a la población un plan económico de ajuste, aunque sea necesario. Existe una tendencia natural a rechazar la desigualdad, una agresividad instintiva en contra del monito que come uvas mientras al otro le dan pepino. Esa es también una gran limitación de los partidos vistos como “de derecha” o “de los ricos”: por instinto la gente ve con sospecha a quienes tienen privilegios y no pueden hacer cosas que en el caso de otros personajes serían irrelevantes.

Cuando las raíces de una actitud política se conectan con esos elementos genéticos, no se las puede combatir con argumentos racionales. Es difícil intentar demostrar algo cuando los argumentos de la mente contrarían pulsiones que están arraigadas en la gente gracias a miles de años de evolución. El discurso no convence y produce un efecto lateral negativo: despierta sensaciones que hacen daño a quien envía el mensaje. Si el emisor del mensaje tiene además un discurso complejo que invoca razones técnicas o éticas difíciles de asimilar, el receptor siente que lo quieren engatusar y reacciona en contra. La comunicación no puede centrarse en la necesidad de hacer sacrificios, sino en la posibilidad de conseguir metas. Es poco motivador que alguien lo invite a subir al Everest para cansarse. Es preferible que le cuenten la inmensa satisfacción que se siente al coronar una montaña de esa magnitud.

Como ya mencionamos, en muchos años el único gobierno que tomó medidas económicas de ajuste sin sufrir una crisis de popularidad –como ocurrió con todos los gobiernos del continente– fue el de Mauricio Macri en 2016. Conociendo la evolución de las cifras, es gracioso leer a algunos analistas que dijeron que el principal problema del Gobierno era que no sabía comunicar lo que hacía.

 

3 comentarios de “Jaime Durán Barba: “El ajuste hay que comunicarlo bien””

  1. ¡Qué bien piensa este tipo! Por eso no lo quieren los intelectuales y casi todos los políticos. A todos nos gustan las frases románticas de igualdad, de solidaridad, como las de los revolucionarios trostkistas, o las de los nacionalistas, pero en el fondo somos humanamente egoístas y queremos estar mejor sin repartir nada de lo nuestro. Que le saquen a otros y que nos den algo a nosotros. Por eso el ajuste hay que hacerlo sin decir nada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *