Mundo / 3 de junio de 2017

Paula Forteza: una porteña rumbo al parlamento Francés

Quién es y qué piensa la candidata franco-argentina del macronismo para la cámara de diputados de Francia.

Por

Las circunstancias hicieron que dos argentinos fueran padres en París. Las circunstancias hicieron que volvieran a la Argentina cuando su hija francesa contaba con siete años. Y las ganas de seguir su propio camino hicieron que Paula Forteza regresara a su tierra natal y hoy, a los 30 años, se encuentre peleando por una banca en la chambre basse, la cámara de diputados de Francia, en representación de La République en marche y totalmente alineada a Emmanuel Macron. En el medio, vivió durante veinte años en Buenos Aires, donde también estudió (primero en el Liceo Francés, obviamente, y más tarde en la Universidad Torcuato Di Tella) y trabajó.

Días antes del cierre de su campaña (y de la veda electoral) por las elecciones que, de tal importancia se las llama “Tercera vuelta” –los franceses son seres extraños que no votan a legisladores al mismo tiempo que a cargos ejecutivos– Paula Forteza dialogó con NOTICIAS sobre los motivos que la llevaron a postularse y sobre la necesidad de tener un diputado en representación de los expatriados o, puntualmente, qué es lo que se les juega a los franceses en el extranjero como para justificar que concurran a votar un sábado.

“Se les juega el acceso a los mismos derechos que los franceses de la metrópolis”, afirma Forteza en porteño y enumera que entre esos derechos están “poder hacer los trámites de manera simple, tener acceso a la jubilación y a la salud, ya que todo es más complejo para los que están en el extranjero y para eso está el diputado por el extranjero: para defender esos intereses en la política nacional”.

El cargo de diputado francés por el extranjero se creó hace cinco años, por lo que esta sería la segunda vez que se votará. Y es la segunda vez que Forteza recibe el ofrecimiento, sólo que la primera vez lo rechazó por juventud. Cosas raras: también comenzó a militar una vez que abandonó su puesto laboral en el Estado para armar su propia empresa.

“La representación de los franceses en el extranjero es hipercompleja: tenés senadores y diputados en una circunscripción que abarca toda América Latina y los Caribes por un puesto”, sostiene Forteza. Si una campaña electoral puede resultar desgastante, imaginemos lo que puede pasar cuando los territorios abarcan desde la frontera de México con Estados Unidos hasta Ushuaia. Y los números explican un poco lo “hipercomplejo” del asunto. Según estimaciones oficiales, fuera de Francia residen más 1.6 millones de ciudadanos repartidos por el mundo. De ellos, 100 mil se encuentran desperdigados por América Latina. Argentina cuenta con 15 mil franceses en ejercicio de su ciudadanía, pero la circunscripción incluye las realidades de los francos que habitan México, o Colombia, o Bolivia, o Guatemala.

Pero hay un problema mayor. “En las últimas elecciones hubo una participación del 10%” afirma Forteza en referencia al compromiso electoral de la circunscripción latinoamericana, lo cual no resulta meramente anecdótico: “Es todo un problema, porque se puede perder la legitimidad del cargo”.

Durante la campaña electoral que lo depositó en la presidencia francesa, Emmanuel Macron afirmó que había que reducir el número de legisladores. Los números parecieran hablar por sí sólos: en Estados Unidos, por poner un ejemplo, habitan 321 millones de personas y cuentan con 100 senadores y 434 representantes en la cámara baja; Francia tiene 577 diputados y 348 senadores para los 66 millones de habitantes que residen en un territorio más pequeño que el Estado norteamericano de Texas. Muchos creen que en el recorte podría caer la representación de América Latina, pero Forteza apuesta a que la participación de los franceses residentes en estas tierras demuestre que sí hace falta, ya que, según palabras de Forteza, no se trata de una reducción presupuestaria: “Macron quiere reducir la cantidad de diputados pero mantener el presupuesto, para que tengan más equipos y que las leyes salgan con mayor calidad”.

Si algo dejó en claro la última elección en Francia es que el nacionalismo extremo caló hondo en una sociedad ultra fragmentada. Sin embargo, el trato de los franceses para con sus propios connacionales que partieron al extranjero, no marca la diferencia: “Lo que yo sentí es que cuando uno vuelve a Francia hay desprecio hacia la experiencia que pudieras haber acumulado afuera, sea estudio, sea experiencia laboral, y eso es algo que hay que cambiar”, remarca Forteza para recordar que, a pesar de sus estudios, sus tres idiomas y la experiencia de haber visto otras realidades y formas de ver las cosas en el mundo, le daban “trabajos de poca importancia”.

Ahora, ¿Qué es lo que lleva a apoyar al flamante presidente Francés? “La renovación política, la modernización y la agenda europea”, devuelve Forteza, y afirma que busca armar un grupo de trabajo con todos los diputados de franceses en el extranjero para que, cuando lleguen las reformas que Macron planea lanzar en la asamblea legislativa a partir de septiembre, tener la voz para garantizar la igualdad de los que se encuentren fuera de Francia. Sin embargo, la situación actual de los franceses en América Latina es el punto central, ya que la composición cambió: “Antes eran expatriados, atraídos en su mayoría por empresas o funcionarios, que tienen una protección mayor, porque la empresa o el gobierno paga la seguridad social, la educación de los hijos, y es una comodidad en el marco de vida que el resto de los franceses emprendedores no tienen”, señala Forteza y pone como ejemplo la educación: “Hay una red de liceos franceses en el mundo, de muy buena calidad, que tienen cierto grado de subvención del estado francés. Pero el modelo está en crisis, cada vez hay más demanda de franceses y las subvenciones vienen cada vez menos, lo que deriva en una educación cada vez más elitista o menos accesible. Buscamos fuentes de financiamiento alternativo a través de fundaciones y particulares”. Finalmente, Forteza apunta a lo que más hizo en su –joven– vida: “Queremos traer la modernización del Estado que se impulsa en Francia, que tiene que ver con poner todos los trámites de manera online y simplificarlos, además de tener atención física, un servicio más próximo”.

Según la candidata, “todo este movimiento que trae Macron de acercar hombres y mujeres de la sociedad civil, es porque quiere que la representación sea lo más cercana a lo que es la sociedad francesa realmente”. Para ello, Forteza cree lógico que existan las herramientas que permitan también una igualdad con los expatriados, ya que, en definitiva, también son parte de la “sociedad francesa real”.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *