Economía / 5 de junio de 2017

Faena-Costantini: ¿Es verdad que está muy caro construir en la Argentina?

Costantini y Faena responden a los analistas que dicen que la construcción es onerosa y el precio final, bajo. Las críticas de los desarrolladores inmobiliarios.

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Los une el interés por los desarrollos inmobiliarios y el arte. Uno, Alan Faena, le vendió al otro, Eduardo Costantini, el último terreno disponible en el Dique 2 de Puerto Madero y juntos están diseñando allí el proyecto de dos edificios residenciales de ocho pisos, con la identidad arquitectónica del Faena District. Consultatio, la empresa de Costantini, invertirá en total unos 120 millones de dólares. Con NOTICIAS dialogaron sobre el futuro Oceana Puerto Madero, pero también sobre la Argentina.

Noticias: Los expertos en construcción dicen que construir en la Argentina está caro y que el precio final de venta está relativamente bajo…
Costantini: La Argentina está cara en dólares porque el dólar está barato. La gente tiene una expectativa de que la inflación sube más que el precio del dólar y por eso compra Lebac y eso por ahí le compite a la inversión inmobiliaria. Pero si mira para adelante no tiene una expectativa de baja del costo de la construcción en dólares. Esta expectativa hace que el mercado inmobiliario esté relativamente fluido.
Faena: Cuando uno construye estos proyectos piensa mucho más allá de la coyuntura del momento. Es verdad que hoy construir está caro, pero están tomando medidas para que la inflación de los costos se detenga. Nosotros buscamos que este proyecto sea un ícono y que tenga una rentabilidad interesante. Pero cada uno por su lado ha dejado bastante rentabilidad para generar íconos en la ciudad. Cada uno de los proyectos fueron hechos pensando más en la historia, la epopeya, que en la utilidad personal del momento.

Noticias: Hay críticas de urbanistas y organizaciones sociales a la venta de tierras públicas que están haciendo los gobiernos de Macri y de Horacio Rodríguez Larreta porque consideran que son un bien escaso y debería destinarse a viviendas o emprendimientos rurales de personas de bajos recursos y a espacios verdes, en lugar de entregarlos a unos pocos grandes desarrolladores inmobiliarios. También se oyen críticas al impacto de los countries en los humedales y las consiguientes inundaciones. ¿Qué responden ustedes?
Costantini: Un desarrollo inmobiliario tiene que estar sujeto a una política urbanística global, se tienen que tener en cuenta los humedales. Al mismo tiempo el desarrollo de las ciudades es consecuencia del aumento de la población. Las críticas son muy valiosas y todo hay que encauzarlo. El barrio cerrado es una respuesta a la falta de inversión pública. La provincia (de Buenos Aires) y los municipios no cuentan con el dinero para atender servicios básicos fundamentales. Los prestadores de servicios como Edenor, Edesur y Aysa no hacen las inversiones que deberían, y en Nordelta tuvimos que hacer nuestras propias plantas.
Faena: Imagino que la gente que ve los nuevos proyectos urbanísticos tiene en cuenta las necesidades de plazas, colegios y espacios públicos.

 

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