Música / 9 de junio de 2017

Iva Zanicchi, la diva de regreso

Pasó una vez más por nuestro país; en este caso para abrir una semana de festejos italianos.

Por

Con 77 años, la cantante italiana conserva una emisión vocal y una potencia sorprendentes.

★★★★ Le cupo a esta gran cantante abrir una serie de actividades ligadas al aniversario de la República Italiana en la que habrá, además, diversos espectáculos organizados por la embajada y el consulado con el apoyo de ONG’s comunitarias y de los ministerios de cultura nacional y porteño. Todo bajo el título de “Verano italiano”.

Iva Zanicchi actuó muchas veces por aquí; aún cuando en los años ’60 y ’70 estaba en plena cresta de la ola, su voz se alzaba con los premios de San Remo y sus discos se vendían por millones. Y hasta fue protagonista en el icónico y ya desaparecido boliche Mau Mau.
Es a la vez una diva y una señora que se puede parecer a cualquiera de nuestras madres o nuestras abuelas europeas. Es simpática, coloquial, cercana al público y conocedora profunda del negocio del que es parte. Domina de sobra un espacio como el escenario por el que transita desde hace décadas. Y con 77 años muy bien llevados, conserva una garganta y una emisión vocal que podrían ser la envidia de muchos colegas jóvenes.

Iva Zanicchi fue “pop” cuando ese concepto ni siquiera había entrado al “show business”. Fue la intérprete ideal para autores compatriotas como Tiziano Ferro, Pino Donaggio, Eros Sciorilli, Alberto Testa, Umberto Balsamo, Domenico Modugno entre otros. Pero también de creadores extranjeros como Roberto Carlos, Charles Aznavour, Juan Carlos Cobián, Enrique Cadícamo o Carlos Almarán. En su impecable recital del Coliseo, pasó por muchos de sus grandes “hits”: “Come ti vorrei”, “Zingara”, “La riva bianca, la riva nera”, “Fra noi”, etc.

Cantó en su idioma, en napolitano y en castellano: el bolero “La historia de un amor” y el tango “Nostalgias”. Dio espacio al argentino Maxi Trusso. Y demostró su talento, repaldada por la guitarra de Giandomenico Anellino y el piano y el acordeón de Roberto Magnanensi.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *