Sociedad / 21 de julio de 2017

Quiénes son las 100 personalidades más honestas de la Argentina

Mediante una encuesta, NOTICIAS elaboró el ranking de aquellas personas que son sinónimo de incorruptibilidad para los argentinos.

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En un año electoral, la mitad de los elegidos son políticos.

Por sexto año consecutivo, NOTICIAS dio la vara de la honestidad a sus lectores para que midieran esa cualidad anhelada socialmente y tan poco encarnada. El resultado es una lista de 100 personalidades entre las que predominan los políticos de ayer, de hoy y de siempre.

Desde Mauricio Macri hasta Cristina Kirchner, pasando por Hipólito Yrigoyen y Juan Domingo Perón, o el “Che” Guevara y Mariano Moreno. Las cien personalidades argentinas, extranjeras, vivas o muertas, que son consideradas como un sinónimo de incorruptibilidad fueron elegidas mediante una encuesta anónima y abierta, a través de dispositivos móviles, entre el 20 y el 24 de junio y llevada adelante por la consultora Giacobbe & Asociados. Con una muestra de 2.000 casos a nivel nacional, Elisa Carrió se queda por primera vez con la medalla dorada y la siguen en el top ten personas dedicadas a la política, excepto por René Favaloro (4°) y Margarita Barrientos (8°). De los ocho políticos, cuatro están muertos (Arturo Illia (3°), Manuel Belgrano (5°), Raúl Alfonsín (6°) y José de San Martín (7°)) –de ellos, dos son próceres y dos fueron presidentes radicales– y la otra mitad se queda en Cambiemos: Carrió (1°), María Eugenia Vidal (2°), Graciela Ocaña (9°) y Mauricio Macri (10°).

Antes de desgranar la encuesta, hay que considerar que, según el último informe anual sobre Percepción de la Corrupción de Latinobarómetro, cuando se les pregunta a los argentinos cuál es el nivel de corrupción que están dispuestos a aceptar en pos de que un gobierno solucione los problemas (el famoso “roban, pero hacen”), el 34% dice estar de acuerdo o muy de acuerdo en que cierto grado de corrupción es aceptable. Dicho esto, tal vez se entienda el mecanismo por el que parecen desactivados el impacto de Lázaro Baez, Los Sauces, Panamá Papers o el criticado acuerdo entre el Grupo Macri y el Estado nacional por la deuda de Correo Argentino, por mencionar algunos de los entuertos de unos y de otros.

Lo concreto es que el 59 por ciento de los elegidos pertenece al mundo de la política. ¿Será que se los considera más honrados e íntegros que a personalidades de otras áreas o esa cualidad es la que más se juzga en ellos? Por otro lado, el ámbito judicial y quienes lo componen son los grandes ausentes del ranking de los honestos. ¿No se les debería suponer este atributo como indispensable a quienes imparten justicia? Como ocurre siempre, los sindicalistas también brillan por su ausencia.

Grieta honesta. Cristina Kirchner pegó el batacazo: la precandidata a senadora bonaerense mejoró significativamente su posición. Mientras que en el 2016 estuvo en el puesto 32, ahora logró trepar al 13, cerca de Mauricio Macri y de Margarita Stolbizer (12°), denunciante número uno de la ex presidenta. Si en su último año en el Ejecutivo, CFK ocupaba el puesto 63 (lo que implicaba una enorme caída del lugar 38 que tenía en el 2014), ya fuera de Balcarce 50, y pese a los bolsos de López, las cajas de seguridad de Florencia, y las múltiples causas judiciales en Comodoro Py; viene acercándose a los primeros puestos. El apellido que dio lugar al movimiento K se repite en otras dos ocasiones: el fallecido presidente Néstor Kirchner avanzó, en relación al año anterior, del 79° al 42°, y su hijo Máximo ingresó al puesto 55.

El desempeño estadístico de Mauricio Macri merece un apartado: en 2013, estaba colgado de un hilo de la lista (97°). Desde entonces y hasta el año pasado, fue saltando hacia adelante: en el 2014 pasó al 43°; en 2015, al 22° y en 2016, al 11°. Este año entró último en el ranking de los diez mejores.

De los encuestados, el 80,75 por ciento mencionó a Lilita y el 55 por ciento a María Eugenia Vidal, contra apenas un 23,3 por ciento que lo hizo respecto al presidente. Por eso es tan difícil para la actual gestión desestimar los consejos públicos de Carrió, una de las más estables en los años que lleva esta encuesta: para ella, el 2012 fue su peor marcación (27°); en 2013 y 2015, se ubicó en el 11°; en 2014, en el 13°; y ya con Cambiemos en el Gobierno, apareció en el segundo lugar el año pasado y hoy encabeza el ranking. La paradoja es que en las elecciones del 2011, un año antes de que se comience a realizar este estudio, la carrera política de Lilita parecía haber sido enterrada en las urnas y se la acusaba de ser una denunciante serial que bordeaba la locura. En esa misma elección, Hermes Binner se consagró como la segunda fuerza. Pero el santafesino fue en declive dentro de este ranking: Del puesto 26 en el 2012 pasó al 34°, al 49°, al 59° y, el año pasado al 86°. En 2017, ni apareció.

Otra que sin dudas pisa fuerte es la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal. Su cambio fue brutal: de no figurar durante los primeros tres años, entró 73° en 2015, pasó al 13° en 2016 y está segunda en 2017. Su enfrentamiento con el narcotráfico y la policía y sus mafias parece haberle sacado a su imagen la capa naif de Heidi y haberle robustecido su chapa de honesta. Florencio Randazzo está en la segunda mitad de la tabla (51°), justo después de Graciela Fernández Meijide y tres lugares antes que Horacio Rodriguez Larreta (54°). El actual jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires saca el último puesto de los pesos pesados del PRO: su histórica rival Gabriela Michetti (25°) parece no haber sido afectada por el confuso robo de dinero de su casa justo cuando asumió como vice; Esteban Bullrich (18°) y Marcos Peña (24°). Por su parte, Martín Lousteau retorna al escalón 66° después de un año de ausencia, al igual que Fernando “Pino” Solanas (78°); mientras que Sergio Massa, en el puesto 86, es el último político mencionado. La mayoría de los políticos que fueron votados este año y que no aparecían en la encuesta anterior son integrantes o aliados del oficialismo: Fernando Iglesias (21°), Ricardo Alfonsín (41°), Paula Oliveto (46°), Mario Negri (47°), Guillermo Dietrich (56°), Carolina Stanley (58°), Gladys González (98°) y Waldo Wolff (99º).

Radio transparencia. De los elegidos, el 61 por ciento está vivo, el 93 por ciento es argentino y el 75 por ciento es varón. El segundo rubro más mencionado es el periodismo. Jorge Lanata fue votado como el más honesto de sus colegas, aunque se cayó del top ten general. Excepto por Víctor Hugo Morales, en el puesto 39, el resto sería catalogado por el kirchnerismo como parte de “la corpo”: a Lanata lo sigue Mirtha Legrand (17°), quien ya puede ser considerada una periodista además de una celebridad. La “Chiqui” está en su mejor año, tomando en cuenta que apareció por primera vez en el 2014 en el puesto 88, y que en el 2017 figura doce lugares más cerca de la cima que el año anterior. Marcelo Longobardi, Nelson Castro y Jorge Fernández Díaz van del puesto 31 al 33 respectivamente. Luego siguen Alfredo Leuco (45°); Nicolás Wiñaski (60°); Santiago del Moro (79°); Baby Etchecopar (91°) y Magdalena Ruiz Guiñazú (95°).

Válgame dios. Este es el peor año para el Papa Francisco, quien entró por primera vez en la lista en 2013 (año de su nombramiento) y trepó directo a lo más alto del podio de los honestos, manteniendo el primer puesto en 2014. En 2015 pasó al cuarto lugar y en 2016, al noveno. Ahora quedó fuera del top ten, en el escalón 14. Otra curiosidad religiosa, insólita, es que salió Jesús (en el puesto 78 según la medición anterior) y entró nada menos que Dios, en el lugar 68.

Parece que apartarse de la Asociación del Fútbol Argentino, hubiera favorecido la imagen de Marcelo Tinelli, ya que reapareció en el puesto 53, después de dos años de no alcanzar los honores. Muy cerca, en el 59°, está Susana Giménez. La diva de los teléfonos tiene el récord de ser la única celebridad que estuvo dentro de los 100 más honestos durante seis años consecutivos.

Además del siempre presente René Favaloro, hay otros médicos que se transformaron en referentes: Facundo Manes (20°), Abel Albino (23°) y Esteban Maradona (71°). Juan Carr pasa por su peor año después de quedar en el puesto 19, siete más arriba que la encuesta anterior. Dentro de los referentes de los Derechos Humanos, Estela de Carlotto (34°) le saca ventaja a Hebe de Bonafini (88°) –quien estrena su lugar en esta encuesta–; continúan apareciendo líderes internacionales como Mahatma Ghandi (40°), Martin Luther King (52°) –siempre presentes– e ingresa el venezolano Leopoldo López (100°).

¿Y la Justicia? Sólo figuran dos de sus representantes ya fallecidos (Alberto Nisman, en el 73°, y Carlos Fayt, 97°), y uno en funciones, José María Campagnoli (15°).

Igual que la edición pasada, entre las 100 personas más honestas, no figuran empresarios ni sindicalistas. El único que se sostiene del deporte es Emanuel Ginobili (92°).

La Real Academia Española define la palabra “honesto” como “probo, recto, honrado”. En la Argentina, el significado de este adjetivo parece seguir en construcción.

 

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