Radio / 27 de julio de 2017

“La Balli está salada”: La mujer en el castillo

Conducción: Marixa Balli. Con Tomás Dente, Martín Sánchez, Leandro Mazza y equipo. AM 1300, Radio La Salada, jueves de 20 a 22.

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★★1/2 Es raro, pero este programa se entiende mejor con el auxilio de la literatura: “El hombre en el castillo” es un libro de Philip Dick en el que Norteamérica perdió la Segunda Guerra Mundial y es gobernada por el Japón. Pero según la novela mencionada, hay, en un castillo, alguien que afirma que Norteamérica es un país libre y que derrotó a los japoneses. Concretamente: dos países diferentes coinciden en el mismo tiempo y espacio.

Si se la escucha desde un lujoso Shopping porteño, Radio La Salada (como en el texto de Philip Dick), parece la emisora de un país paralelo en el que el comercio y la existencia humana suceden de otra manera (uno es el país más caro del mundo y el otro es el más barato). Pero hay momentos, como el actual, en el que Marixa Balli (según dice) no puede transmitir su programa porque la policía del otro país, desde el lado opuesto del Riachuelo, le corta internet (no es pertinente para esta página analizar la cuestión económica o legal de La Salada).

“La Balli está salada” es a veces una mesa de periodistas en la que la entrevistada resulta ser la misma conductora. El lenguaje de la Balli tiene menos cocción que el de otras radios, nombra los genitales de ambos sexos por sus nombres populares, habla crudamente, con energía, y estira la letra final de algunas palabras (cayóóó, andááá, etc.).

Ella es la gran defensora de La Salada (tiene allí un puesto de venta para su propia marca de ropa) y se presenta a sí misma como un ser especial: el jueves 6 contó que un joven agonizante la hizo llamar desde terapia intensiva porque quería verla antes de morir. Ella fue y meses después el muchacho, milagrosamente recuperado, acudió a visitarla. De inmediato narra que, además, tres personas enfermas la “hicieron percha” (anímicamente) y que ella concurrió a ayudarlas. Por eso, dice, que varias monjitas la llaman para que vea chicos en grave estado de salud (como se ve, y como en el caso de la cantante Gilda, habría hacia Balli una creciente adoración).

A veces recuerda su relación amorosa con el cantante Rodrigo Bueno quien, antes del accidente que terminó con su vida, solía decirle que él iba a morir joven y que siempre la iba a estar “mirando desde arriba”.

El jueves 13, después de cuestionar al gobierno anterior (menos) y al actual (más), dice que si la aceptan ella se podría postular en un partido político pero para hacer el bien y para preguntarles a las personas, una por una, cuáles son sus problemas y qué necesitan.
Ante la existencia de La Salada y Marixa Balli, alguien podría pensar que existen dos Argentinas diferentes. Pero el análisis del lenguaje radial de los dos “supuestos países” parece indicar que Argentina es una sola. Un solo país, pero con la mente dividida: en lenguaje psiquiátrico a eso se lo diagnostica como esquizofrenia.

 

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