Política / 10 de Agosto de 2017

El futuro de la política y la justicia si CFK arrasa en las PASO

El oficialismo teme que si la ex presidenta supera el 40 por ciento de votos, la gobernabilidad se complique y cambie el escenario judicial.

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Un día, una partida de ajedrez ganó una guerra. No fue una batalla lúdica, sino que significó una victoria trascendental dentro de una de las luchas más largas y sangrientas de la era moderna. Quizás, la independencia de EE. UU. hubiera sido una contienda mucho más trabajosa –o imposible- si el coronel Johann Rall, al mando de las fuerzas británicas en Trenton, en 1776, hubiera dejado de lado su juego de ajedrez para leer una crucial carta que revelaba la estrategia de las fuerzas de George Washington. No ocurrió. Desde entonces ganó fama internacional la relación entre el juego que emula a un combate y la política.

La contienda electoral que estremecerá al país en cuestión de días, y luego en octubre, no es muy distinta a una disputa de ajedrez. Como si fueran los históricos Bobby Fisher o Garry Kasparov, el Gobierno, Cristina Kirchner, la Justicia, los inversores y la sociedad entera estudian sus fichas y calcula sus próximos movimientos.

La resurrección política de la ex presidenta, impensada tan sólo un año atrás cuando hasta sus peones la abandonaban, paraliza a todos. El país entero parece unirse, con amor y espanto, en una sola incógnita: ¿qué pasa si gana? La gran victoria. El fantasma que recorre los pasillos de la Casa Rosada es la posibilidad de un importante triunfo de Cristina. “Si nos gana por más de seis o siete puntos, o si llega al 40% del electorado, va a ser un problema”, admite uno de los máximos funcionarios del Gobierno, aunque descarta que eso ocurra.

El oficialismo tiene varios temores en caso de que la líder del extinto FPV los aventaje por mucho: la gobernabilidad y los vaivenes judiciales. Un crecimiento de la imagen de CFK le daría más poder a los gobernadores, que se sabrán fundamentales aliados frente a la amenazadora presencia del kirchnerismo. “El liderazgo de CFK sería usado como un arma de negociación, y le sacarían más cosas al Gobierno”, dice uno de los políticos de la mesa chica. El filósofo Marcos Novaro retruca: “Obligaría al Gobierno a negociar más. La figura de Cristina sería usada por los peronistas no K, muchos le votarían proyectos sólo para demostrarle al Gobierno lo frágil de su situación”.

La Justicia es otro poder en vilo. Ernesto Sanz, uno de los fundadores de Cambiemos, y quien sonó como primer alternativa para ser ministro de Justicia -muchos especulan que sigue teniendo un pie en ese mundo-, evalúa: “En la Justicia habría un impacto negativo. Es un espacio muy acostumbrado a los vaivenes políticos, y si gana por tanto CFK, van a hacer la plancha, esperando 2019”.

Hugo López Carribero, abogado penalista y escritor, matiza la idea: “Si bien en Comodoro Py siempre se espera un guiño del poder, hay causas que ya no se pueden frenar. La del dólar futuro, que ya fue elevada a juicio oral, no se puede manejar políticamente”.
Los temores que el Gobierno comparte con el círculo rojo y el mundo de las finanzas se ven respaldados por las encuestas. Aunque en la intimidad del PRO se admiten “un par de puntitos” abajo, un estudio de la la consultora Rouvier y Asociados, que compiló los resultados de una quincena de las encuestadoras más importantes del país, arroja resultados distintos: la ex presidenta tiene un promedio de intención de voto del 33,7%, más de cinco puntos arriba de los candidatos de Cambiemos. Son, hasta ahora, los números más confiables para estudiar.

Una victoria de peso de CFK allí sacudiría de lleno todo el tablero. Sobre todo el peronista. Explica Jorge Landau, ex diputado e histórico apoderado del PJ: “Si armás una estructura fuerte ahí, luego (en 2019) tenés muchas chances de ganar. Y si jugás, con chances, en el peronismo muchos se te van a sumar. Puede haber una recomposición del voto peronista”. Dos intendentes del sur conurbano duro, alineados con Florencio Randazzo, comparten la visión: “Los números nos dan que CFK puede llegar a sacar hasta 50% en nuestras localidades. Si sale así en octubre, nos vamos a tener que ir con ella”. Si CFK se vuelve a mostrar como un actor de peso, el peronismo haría lo de siempre: ir detrás del caballo ganador, aún cuando hayan diferencias de piel o estratégicas. “Pondría al peronismo en una situación de interrogante: todos los que soñaban con una renovación van a tener que moderar sus intenciones, al menos hasta que aparezca otro actor de peso”, dice el consultor político Carlos Fara. Sanz complementa: “Una victoria así poné más en jaque al peronismo, que va a tener que definir su futuro, que al Gobierno”.

Hay otro escenario que el Gobierno no quiere ni imaginar. Ese sería en el que ellos salgan terceros, por detrás de Sergio Massa y de CFK. Es el panorama que esperan los seguidores del tigrense. Las encuestadoras Management & Fit, González y Valladares y las de Hugo Haime, Raúl Aragón y Enrique Zuleta Puceiro no descartan este escenario, e incluso las últimas dos lo dan segundo al líder del Frente Renovador. Uno de los peronistas que conducen su espacio porteño se entusiasma por lo bajo: “Si eso pasa, Macri no llega a diciembre”. En cualquier caso, una abrumadora victoria del kirchnerismo plantearía la gran duda: ¿lucha y vuelve Cristina en 2019?

 

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