Personajes / 19 de agosto de 2017

Diego Faturos: “Quiero que lo que mande sea el deseo”

El actor y director se lució en el unitario “La fragilidad de los cuerpos”. Teatro, yoga y deseo de escribir cuentos.

Fotos: Marcelo Escayola

Sintió el deseo de ser actor y se encontró con una familia que le liberó el camino, tal vez porque así cumplía el sueño inconcluso de su madre de ser actriz. Ahora, es referente de una obra insignia de la historia teatral argentina más reciente: “La omisión de la familia Coleman”El “off” comercial de Claudio Tolcachir; se luce en una obra del off, “El amor es un bien”, dirige la escuela teatral Timbre 4 y formó parte del elenco de “La fragilidad de los cuerpos” serie coproducida por Pol-Ka y TNT que acaba de finaliza por El Trece. Diego Faturos dice, orgulloso, que logró que en su vida mande el deseo.

Noticias: Interpretó a Rafa en “La fragilidad de los cuerpos”, la serie basada en el libro homónimo de Sergio Olguín. Rafa es un personaje con un pasado que le pesa y se encuentra de repente involucrado en una trama mafiosa que incluye a niños como víctimas. ¿Cómo compuso este personaje tan complejo?
Faturos: Tuve la suerte de interpretar un personaje muy rico y con mucho arco dramático. Rafa tiene mucho recorrido, le pasan muchas cosas. Por una parte, se está recuperando de una adicción a las drogas que le hizo perder a su hija, a su familia y a su trabajo. Está logrando superar ese pasado y de repente se ve metido en algo demencial y mafioso al punto tal que se convierte en partícipe involuntario de la muerte de niños. Es un entramado tan perverso y gigante (con connivencia de la policía) que se convierte él mismo en una víctima más.

Noticias: ¿Por qué cree que se llevó esta historia tan compleja y dramática a la televisión?
Faturos: La novela de Olguín es atractiva desde muchos lugares, como espectador primero se empatiza con esos niños, se los quiere porque enternecen, los vemos en peligro y eso genera algo de morbo: no querer ver pero a la vez querer saber qué pasa con esos pibes. Y por otro lado vemos a una mujer que desarma un entramado mafioso a lo largo de la serie, y se enamora de un hombre más grande y aparece el erotismo que enciende la pantalla.

Noticias: ¿Le parece que la actuación es un espacio de fragilidad?
Faturos: Sin dudas lo es, por suerte. La actuación no es matemática, no es una materia dura, es maleable. Los actores somos distintos y cada uno compondría un Rafa distinto.

Noticias: Representa además a Damián en “La omisión de la familia Coleman” hace trece años y a Pablo en la obra “El amor es un bien”, la versión de “Tío Vania” hace tres temporadas. ¿Le gusta la experiencia de trabajar en televisión ahora?
Faturos: Sí, son dos modalidades muy distintas. A diferencia del teatro, en la televisión tenés a favor la espontaneidad, crear situaciones distintas que pueden aparecer cuando la cámara se enciende. El teatro tiene otra complejidad que es la de reproducir un hecho vivo que ya lo hicimos miles de veces (en el caso de los Coleman) y que parezca que es la primera vez que está pasando. Los dos me parecen alucinantes y atrapantes por diferentes motivos. La televisión tiene una inmediatez, a mí me genera adrenalina porque no hay tantos tiros para que salga la escena; hay que estar al pie del cañón para cuando el director diga “acción” porque algo tiene que encenderse.

Noticias: La primera vez que trabajó en televisión fue en “El puntero” con Julio Chávez. ¿Nota alguna diferencia de ese tiempo a esta parte con el aluvión de las series y los sistemas de streaming tan de moda?
Faturos: Es la segunda vez que trabajo para Pol-k y puedo decir que siempre es un placer trabajar ahí. Además, tuve la suerte de que me toque el mismo equipo de trabajo seis años después. Gente muy linda, hiperprofesional, súper generosa que está haciendo todo para que se vea en la pantalla un producto de calidad. Creo que eso sigue siendo exactamente igual.

Noticias: Aquel debut fue nada más y nada menos que junto a Chávez…
Faturos: Y fue muy interesante trabajar con él. Nunca había hecho televisión, y fue muy generoso, la mayoría de las escenas eran con Julio o con Rodrigo de la Serna o con Gabriela Toscano así que fue buenísimo, les preguntaba cosas, me dieron consejos. Fue una escuela.

Noticias: ¿Cómo llega a la actuación?
Faturos: Los primeros recuerdos de mi relación con la actuación los tengo desde la primaria. Me acuerdo de estar en tercer grado y que había un acto escolar muy importante. Un compañero era el protagonista y se enfermó. Entonces yo lo reemplacé y me encantó. Con esa experiencia a cuestas, a mis trece años les dije a mis papás que quería estudiar teatro. Y me llevaron a Andamio 90, la escuela de Alejandra Boero, porque vivíamos en esa cuadra. Prácticamente de casualidad. De todas formas, desde siempre tuve bastante estimulado el tema de ser el payaso de la familia. Supongo que por eso ahora soy más serio. (dice, entre sonrisas, que dejan ver que su seriedad obedece más a la timidez que a la solemnidad).

Noticias: Y le encantó de entrada…
Faturos: Sí, no hubo dudas. Tuve la suerte de contar con el apoyo absoluto de mi familia. Es que mi mamá siempre quiso ser actriz y nunca la dejaron. Nunca me dijeron “Bueno, pero fíjate” ni nada por el estilo. De hecho, mi mamá después hizo toda la escuela de Timbre 4.

Noticias: En su recorrido además de actor, se convirtió en dramaturgo, director, teatrista y profesor de actuación. ¿Qué es el teatro para usted?
Faturos: El teatro es muy amplio porque allí se pueden cumplir muchos roles. Es un lugar muy lindo para poner el deseo. En este momento, quiero que lo que mande sea el deseo. Creo que si uno puede lograr eso, está buenísimo. El teatro también es dar clases y ayudar a crecer a un alumno y transmitirle cosas para que esté mejor. Es un gran acto de comunicación, estando en escena hacia la platea pero también en escena con un compañero. La actriz Liv Ullmann se refiere a la actuación como un espacio donde se consigue vivir más vida y no más vidas. Como si de repente el presente pudiera ser más grande. Me parece hermoso que un medio de expresión te permita que tu vida sea más ancha.

Noticias: ¿Quién es el referente de su profesión?
Faturos: Claudio Tolcachir es una persona central. Es un animal de teatro, muy generoso, trabaja siempre buscando el riesgo. Me resulta conmovedor porque lo conozco hace 20 años y siendo hoy un referente del teatro nacional e internacional sigue trabajando con las mismas banderas y la misma pasión y el mismo amor por el teatro que le conocí entonces. Con una lealtad ideológica, por eso creo que es un faro.

Noticias: Hace 13 años que interpreta el mismo personaje en “La omisión de la familia Coleman”. ¿Cómo le repercute?
Faturos: “Los Coleman” en mi vida se divide en diferentes etapas: los años de gira, los primeros años en Timbre 4, ahora los años en la calle Corrientes. Seguir eligiendo hacer una obra después de 13 años, con la misma gente y seguir amando la obra y cuidándola y después, encima, tener ganas de ir a comer y divertirte con todos es algo que no tiene parangón. Fue la posibilidad también de conocer buena parte del mundo, dialogar con diferentes públicos, tener adelante una platea de chinos, de sarajevitas, de irlandeses, de panameños, de brasileños. Era muy lindo en una gira de tres meses volver a España, volver al lugar en el que sabías que te entendían cuando actuabas. Una cosa es seguirla por los subtítulos y otra cosa es saber que te están entendiendo. Ahora volvemos a Europa por un mes, en octubre, una especie de gira de despedida. Estamos muy contentos de hacerlo.

Noticias: ¿Por qué piensa que esa obra funciona tan bien?
Faturos: Es difícil saberlo. Hay algo de que el público se encuentra reconocido en algunos conflictos, en algunos personajes porque lo cierto es que funciona en todos los países en los que estuvimos, y fueron muchos, 22 países. La obra se representó en ocho idiomas diferentes, la vieron 250.000 personas, es una locura. Hemos cambiado de escenarios, pasamos de la sala de Boedo de Timbre 4, para 50 espectadores, a lugares enormes siendo una obra tan intimista y siempre gustó. Tiene un texto muy bueno, que resiste a todos esos cambios.

Noticias: ¿Ve al teatro en crisis?
Faturos: Sorprendentemente no. Supongo que porque todavía la clase media y alta tiene resto. Por otro lado, si bien es cierto que el teatro es lo primero que la gente recorta es a la vez un lugar de expresión que se defiende porque hace bien.

Noticias: ¿Tiene vínculos fuera de ese mundo?
Faturos: Poco, desde hace un tiempo comencé a tomar clases de yoga y ahí tengo muchos compañeros nuevos; además asisto al taller de narrativa de Liliana Heker donde también tengo compañeros que pertenecen a otro universo. Disfruto mucho tomando clases y siendo alumno.

Noticias: ¿Tiene pendientes?
Faturos: Más que decir qué quiero hacer, estoy tratando de dejar hacer. Por eso ahora estoy escribiendo cuentos, ese fue el deseo, y quiero apostar a eso. La actuación es una prioridad también en este momento, y disfruto mucho estar en dos obras y en una serie televisiva tan cuidada como “La fragilidad de los cuerpos” .

Jazmín Carbonell

@jazmincarbonell

 

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