Personajes / 22 de agosto de 2017

Sofía Sánchez de Betak: “Mi vida no es un Instagram”

Directora de arte e It girl, lanzó un libro con consejos de viajes. Fanatismo cumbiero, viajes exóticos y la moda según Chufy.

Fotos: Marcelo Escayola

Tempranera y con maquilladora para la ocasión, en el living de la coqueta casa de su madre en plena Recoleta, Sofía Sánchez de Betak, conocida en Instagram como Chufy , derriba cualquier preconcepto sobre la vacuidad de los títulos que ostenta. Asegura que no tiene estilo y que se viste “como le pinta”. Pero en una ciudad como Nueva York, ser rara paga, y fue ese ensamble despreocupado el que la ayudó a ser nominada como una estrella del street style, cuando se fue a probar suerte en el país del Norte. Casada con el francés Alex de Betak, productor de los desfiles más importantes del planeta, en una exótica ceremonia en la Patagonia que combinó cumbia con vestido de Valentino y disfraces gauchescos, la emprendedora de moda y editorial del “Mundo De Chufy” tiene clarísimo cómo funciona el negocio: ella se deja fotografiar en un evento, se sienta en la primera fila de los desfiles top y postea un pedacito de su vida privada, y eso le sirve para su trabajo como directora de arte para marcas de lujo, de modelo, o de entrepreneur. Coronada por designio editorial y las intangibles redes sociales con el aura de It Girl e Influencer, la chica bien educada del bilingüe de Palermo y diseñadora gráfica de la UBA, opina sobre todo, sin cuidar las formas y delatando esa argentinidad que todavía le tira.
Noticias: ¿Quien es Sofía Sánchez Barrenechea de Betak?
Sofía Sánchez de Betak: ¡Mi marido siempre me dice que hago esto mal! Soy directora de arte, que ha sido mi trabajo de los últimos 15 años, pero ahora estoy con distintos emprendimientos, así que podría decir que soy fundadora y directora creativa de la marca “Chufy”. Y también autora, aunque en realidad no soy una editora de libros.
Noticias: Llegó a Nueva York sin recomendaciones y sin un trabajo, ¿cómo se insertó?
Sánchez de Betak: Con perseverancia. Estaba con el pasaje en la mano y fue justo la crisis económica en Estados Unidos. Mi papá me decía que cancelara el viaje, pero me fui igual. Llegué sin trabajo y en esa época el portfolio era físico. Caías con tu carpetita. Te miraban con cara rara, y me llamaban a los dos días para que pasara a buscarlo.
Noticias: ¿Tenía amigos?
Sánchez de Betak: No, pero en Nueva York la gente al principio se abre rápido porque son todos inmigrantes. Un día conocí un chico en una fiesta y me ayudó a conseguir trabajo en una agencia de publicidad de moda. A los 6 meses mi jefa se quedó sin su asistente y me dieron su puesto.
Noticias: Pero seguro que no quedó como asistente.
Sánchez de Betak: Al toque de contratarme, vino una nueva jefa. Una japonesa tremenda que me volvió loca, pero me empujó a más no poder y con ella aprendí un montón. Cuando se fue me dieron el mando de “Estée Lauder”, “Calvin Klein”, “Derek Lam”. Pero al tiempo me puse como freelance porque estaba de novia con Alex que vivía en París y era complicado a la distancia.
Noticias: Su marido Alex de Betak es un famosísimo productor de desfiles, considerado el Fellini de la moda ¿dónde lo conoció?
Sánchez de Betak: Increíblemente en Buenos Aires. Había venido a renovar la visa en las vacaciones de diciembre. Mi hermana, que vivía en París, me pidió que le hiciera pata con dos amigos franceses que estaban de visita. Uno era Alex.
Noticias: Y un día le colgaron el cartelito de It Girl, de Influencer…
Sánchez de Betak: Primero vino el It Girl, antes de que existiera la palabra Influencer, que es un término que a mí no me gusta mucho. Yo trabajaba como directora de arte, y estaba segura de que por más de que me pusieran ese título, yo ya tenía mi profesión. Surgió de Raúl Martinez, el director de arte de “Vogue” para quien trabajaba en su agencia de publicidad.
Noticias: ¿Le dedica mucho tiempo a las redes sociales?
Sánchez de Betak: Nunca fui una fanática. Quizás por eso lo mío la gente lo siente como natural. No me visto ni me maquillo para la foto. Jamás vas a ver una foto personal. Es una responsabilidad ser una It Girl, pero mi vida no es un Instagram.
Noticias: Casi en simultáneo, lanzó su colección de ropa y su libro de viajes “Viajes con Chufy”.
Sánchez de Betak: Súper suicida. Fue tremendo. De la ropa, la más cara, más rebuscada, se vendió toda. Y eso que allá, todo lo multiplican por tres, más lo que salió de costo exportarlo… ¡Una locura los precios!
Noticias: Y qué me dice del libro. ¿fue una idea suya?
Sánchez de Betak: En realidad mi idea fue otra. Siempre me gusto viajar y quedarme en estancias o casas más que en hoteles, y además tengo muchos amigos del mundo de la moda, que no son millonarios, pero están acostumbrados a cosas sofisticadas y aprecian el diseño, y buscan lugares distintos, pero accesibles. Iba a hacer como una “curaduría” de esos viajes y sus tips, pero al parecer el editor le dio el concepto a otro, y me dijeron que hiciera un libro sobre mis viajes. Noticias: Cuando estuvo Jean Paul Gautier en Argentina pidió un show de cumbia de “Ráfaga” porque lo había escuchado en tu casamiento… ¿Es una fan?
Sánchez de Betak: ¡Esa era la banda trucha de “Ráfaga”, googlen un poco por favor! Creo que no hay nadie de mi generación que no haya crecido con música “cachengue” en el boliche. Cuando te vas, si sos medio melancólico, te pega más fuerte: Los palitos de la selva, los Sugus de ananá y Ráfaga son parte de tu ADN. Lo malo de casarte con un francés es que cuando nos encontramos en la pista no nos miramos y decimos “¡Uy, Sergio Denis!” Entonces un año antes del casamiento, yo le metía cachengue. Así que el pobrecito quedó taladrado y ahora le encanta Ráfaga, obviamente desde un lugar distinto del mío.
Noticias: En sus colaboraciones para medios locales se animó a hacer algunas observaciones sociales, ¿cómo ve la Argentina desde lejos?
Sánchez de Betak: No vivo acá, así que no puedo juzgar. Creo que a mucha gente le está costando muchísimo llegar a fin de mes. En la economía y política hubo un deterioro tremendo en estos últimos 15 años. En cuanto a la ciudad, veo cambios positivos: el Metrobús, las plazas. Lo sé porque cuando vengo de Nueva York, los chicos de Ráfaga que me vienen a buscar a Ezeiza, me cuentan. Desde ellos que viven en Villa Fiorito hasta amigas mías que no tienen un mango o que les va bien, ven cambios. Lo que si te puedo decir es que prefiero vivir con terrorismo que con inseguridad. Dirán que estoy loca, pero vivo en ciudades atacadas por el terrorismo, y la gente no vive en estado de alerta. Si pasa, pasa, como cualquier otra fatalidad. No sé si acá la gente está muy paranoica pero tengo amigas que ponen 5 llaves entre ellas y el mundo exterior.

Noticias: ¿Y cómo ve la “era Trump”?
Sánchez de Betak: Nueva York es una burbuja dentro de Estados Unidos, así que no vivís la verdadera “norteamericanidad”. Yo no admiro a los americanos. Me parece que les falta mucho mundo. Tienen poquísimos pasaportes y no salen porque creen que ellos son el ombligo del mundo. ¡Van sólo a comer a Mc Donalds! Trump es detestable, me parece el anticristo, pero por otro lado, Obama tampoco tuvo políticas muy buenas: la cantidad de bombas que cayeron en Medio Oriente fue tremenda. El hackeo y control en la vida personal de la gente, fue un horror. Es un país complicado.

Gabriela Picasso

 

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