Economía, Empresas / 11 de septiembre de 2017

Carnaval de nuevas líneas áreas: cómo reaccionan Aerolíneas y Latam

Siete compañías pidieron unas 500 rutas, entre ellas la low cost noruega Norwegian y la colombiana Avianca.

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Ser o no ser low cost parece el debate central del negocio aerocomercial argentino desde 2016, cuando el Estado nacional recibió en audiencia pública el pedido de 135 nuevas rutas de cinco empresas: las ya existentes Andes, American Jet, Alas del Sur, la entrante colombiana Avianca y la nueva y verdaderamente de bajo precio Flybondi. “El objetivo es duplicar el mercado de cabotaje para 2019, lo que significará que más argentinos vuelen y que el sector crezca, generando trabajo de calidad y mejorando la conectividad para el turismo”, señaló el jefe de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), Juan Irigoin.

El Ministerio de Transporte, que conduce Guillermo Dietrich, cuenta que 12 millones de pasajeros al año hoy no usan avión y podrían hacerlo. Esta hipótesis supone una estrategia que, por un lado, permitiría a Aerolíneas Argentinas continuar como líder en el país, absorbiendo 4 millones de nuevos usuarios y, por otro, incorporar nuevas líneas aéreas para brindar mayores alternativas de conexión. Por eso, este 6 de septiembre se celebró una segunda audiencia pública para atender el pedido de siete aerolíneas que ingresarían en el mercado local para cubrir 203 rutas de cabotaje y 300 internacionales. Se trata de Buenos Aires International Airlines, Grupo Lasa, Just Flight, la gigante low cost noruega Norwegian, Servicios Aéreos Patagónicos, Polar Líneas Aéreas y Avianca, que amplía lo solicitado en la audiencia anterior y que todavía no ha comenzado a operar en vuelos regulares.

¿Bajos Costos? “No somos low cost sino una línea aérea de red que da servicios de atención a bordo, programa de acumulación de millas”, se apura en aclarar Hugo Díaz, el gerente comercial de Avianca Argentina, y marca más diferencias: “Las de bajo costo sólo ofrecen viajes punto a punto y una capacidad de 20% más de butacas, perjudicando el espacio entre asientos”. Para el ejecutivo, la Argentina atrasa en cantidad de pasajeros por habitantes de vuelos domésticos y “se ubica tres veces por debajo de la media en Sudamérica”.

Sobre el proyecto de la empresa, Díaz señala: “Vemos una oportunidad en ciudades donde no hay vuelos, como Reconquista, Rafaela, Tandil, Olavarría, Necochea, General Pico o Concordia, donde ofreceremos servicios de frecuencia diaria y directa”. Y agrega: “La tarifa media argentina para una hora de vuelo de cabotaje es de 120 dólares, mientras que en Chile el promedio es de 60. Nuestra estrategia es a cinco años y en ese lapso esperamos resultados acordes con las cifras normales del sector”.

 

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La vicepresidente ejecutiva de ventas de Avianca, Silvia Mosquera, opina que “el modelo low cost se basa en la simplicidad y agilidad de los procesos de viaje y así logra precios más reducidos, por lo que resulta clave un control de costos que permita la máxima competitividad en el mercado”.

Otro caso es el de Flybondi, autodenominada la “primera low cost argentina”. Voceros de la empresa indicaron: “Hay una baja propensión a volar y trabajamos con este foco: hacia 2021 queremos hacer que 10 millones de argentinos que hoy no vuelan puedan hacerlo con las tarifas más bajas del mercado”. En diciembre pasado, la compañía solicitó 99 rutas, de las cuales le autorizaron 43 domésticas y 42 internacionales. “Los destinos que elegimos tienen que ver con las oportunidades de generar mayor conexión, movilidad y romper con la estacionalidad de ciertas ciudades”, destacan. La nueva aerolínea contempla un plan de negocios hacia 2021 y calcula que “será rentable a partir de los tres años”. Para eso, en octubre espera cerrar contratos por las primeras diez aeronaves y comenzar la obra de la terminal en la base aérea de El Palomar, que implica la inversión de 30 millones de dólares.

Norwegian es la sexta mayor aerolínea de bajo costo del mundo y transportó 30 millones de pasajeros en 2016. Promete que en un periodo de cinco a siete años unos 70 aviones operarán en el país las 156 rutas que solicitó y transportará 17 millones de pasajeros al año hacía 90 destinos, internos y externos. Por eso, en agosto pasado inició el proceso de selección de tripulaciones para Norwegian Argentina, destinadas para sus bases operativas en Ezeiza, Aeroparque Jorge Newbery, Córdoba y Mendoza. De las 300 vacantes para el lanzamiento, 100 son para pilotos y 200 para tripulantes de cabina. “Este es sólo el inicio de un proyecto que verá la creación de muchos más puestos de trabajo y un fortísimo crecimiento en el sector”, declara el CEO de la firma en el país, Ole Christian Melhus. Norwegian, que eligió a la Argentina para aterrizar en Latinoamérica, vaticina vuelos Buenos Aires-Londres por 400 dólares.

Redefinir el mercado. Mientras tanto, ¿qué hará la estatal Aerolíneas Argentinas? Fuentes de la compañía expresan: “Estamos en un mercado necesitado de mayor conectividad, por lo que vemos lugar para todos”. “En nuestro caso, contamos con una red local sólida y, aunque somos los únicos que llegamos a 37 destinos, entendemos que el total de pasajeros se incrementará y captaremos nuevos usuarios”, agregan en la empresa que preside Mario Dell’Acqua.

En el grupo chileno-brasileño Latam comentan: “Implementamos un modelo de negocio en rutas domésticas que responde a una tendencia mundial, donde el pasajero elige cómo quiere volar, pagando por servicios adicionales y seleccionando la tarifa que se ajuste a su necesidad. Nuestra idea es tomar prácticas exitosas de compañías low cost sin transformarnos en una empresa de bajo costos”.

Los argentinos asistirán a una reformulación de la industria aérea local que debería beneficiar a los usuarios. Ojalá que los involucrados estén a la altura de los nuevos desafíos. Mientras tanto, el juez Sergio Torres sigue investigando al presidente Mauricio Macri, a Dietrich, Irigoin y otros funcionarios por la concesión de rutas a Avianca, que previamente le compró Macair a la familia presidencial.

 

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