Restaurantes / 6 de octubre de 2017

Fleur de Sel: un bistró íntimo y refinado

El foco está en la cocina, en la calidad del producto, evitando los artificios de los restaurantes de alta gama.

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Al fondo de una calle empedrada sin salida, arbolada y con luz tenue, hay un pequeño bistró francés. El lugar nació de una historia de amor, la del chef Jean-Baptiste Pilou y su mujer Valentina Avecilla, una pareja que se conoció en París trabajando en el lujoso restaurante Guy Savoy, con 3 estrellas Michelin. Pilou siguió a Avecilla a Buenos Aires, trabajó algunos años como mano derecha de Jean Paul Bondoux en La Bourgogne, hasta que la pareja decidió abrir su nido gastronómico. Su cocina simple y refinada dio que hablar desde el principio pero una reciente remodelación, que le sumó clima y sofisticación, más la incorporación de Pilou a la Academia Culinaria Francesa, marcan una nueva etapa para Fleur de Sel.

El foco está en el producto, seleccionado personalmente por él, en recetas de inspiración francesa, algunas más tradicionales, como el magret de pato a la naranja, y otras en reversiones adaptadas al producto local, como el vacío medialuna de novillo wagyu. Las nuevas incorporaciones de la carta siempre incluyen lo mejor que la estación tiene para ofrecer, en este caso: espárragos (con langostinos y sabayón de naranja), alcauciles (con burrata y bresaola de búfalo), lomo de atún rojo (con pimientos de piquillo, alcauciles y crema de aceitunas negras), hongos de pino (con huevo mollet y tostada de manteca trufada) y trucha de mar (con coliflores orgánicos y manteca de algas).

Los postres, a cargo de Avecilla, son un capítulo destacado en Fleur de Sel. Algunas de las opciones del nuevo menú son la terrina de chocolate semiamargo con helado de maracuyá y crocante de cacao, la banana caramelizada con manteca de especias, helado de coco, ron y lima; y los clásicos crêpes soufflés con limón, sauco y arándanos.

La atención es amable y el entorno invita a tener una cena íntima. Aún teniendo una gastronomía de calidad, Fleur de Sel tiene algo de bistró de barrio. El foco está en la cocina, en la calidad del producto, evitando los artificios de los restaurantes de alta gama. Como en Paris.

La Pampa 3040, Belgrano. 4783-5482. Cocina francesa. Martes a sábado de 20.30 al cierre. Tarjetas. Menús degustación: $ 790 / $1.020. Precio promedio a la carta: $ 800.

 

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