Sociedad / 9 de octubre de 2017

El “Ojo” de Rosario, la apuesta para bajar el delito

Cómo es por dentro el “Ojo”, la central de información con la que el gobierno de Santa Fe pretende disminuir la inseguridad. Inteligencia criminal con tecnología.

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En el "Ojo" trabajarán civiles y policías. Foto: Eduardo Lerke.

La central de monitoreo se llama el “Ojo” y quienes estuvieron detrás del proyecto insisten en que desde sus computadoras ven y saben todo lo que pasa en las calles rosarinas. Bajo los conceptos de inteligencia criminal y con un enorme despliegue tecnológico –que remite a las series policiales estadounidenses–, el gobierno de Santa Fe acaba de lanzar su gran apuesta: una central de procesamiento de información para la prevención del delito. Desde el Ministerio de Seguridad provincial, a cargo de Maximiliano Pullaro, subrayan que se trata de un cambio de paradigma a la hora de hablar de inseguridad.

En el “Ojo”, que fue inaugurado formalmente hace dos meses, trabajarán 150 personas entre las que conviven policías y personal civil. Todos ellos analizarán de lunes a lunes y durante las 24 horas las cámaras de seguridad de Rosario y las llamadas al 911. ¿El objetivo? Poder elaborar mapas del delito confiables que servirán para comprender cómo se mueve el delito, predecir el accionar criminal y prevenirlo. “Hay que aprovechar cada herramienta. La tecnología sumada al trabajo policial cotidiano da un mix invaluable”, sostiene Eduardo Estévez, secretario de Análisis y Articulación de Procesos, uno de los gestores del proyecto.

A largo plazo. La inauguración del “Ojo” es parte del plan que encaró la provincia de Santa Fe para reducir los índices de violencia en ciudades como Rosario, que en los últimos años se convirtió en noticia permanente por los enfrentamientos entre las bandas de narcotraficantes.

“Cuando llegamos a la gestión vimos que teníamos muchos recursos desordenados. Se trabajaba en función del olfato, como sucede en todo el país. Los programas de seguridad apuntan, por ejemplo, a poner más policías en la calle pero sin lógica, sin saber a dónde ponerlos o qué tienen que hacer”, afirma Pullaro. Y esa será, justamente, una de las funciones del “Ojo”: utilizar la información que tiene el Estado (llamados al 911, cámaras, denuncias, etcétera) para saber qué sucede en cada horario y en cada cuadra y, a partir de allí, determinar cuántos patrulleros deben ir a cada lugar y en qué momento.

El primer paso para llegar a este tipo de “policiamiento inteligente” fue la realización del plan de cuadrículas, que consistió en dividir a las grandes ciudades santafesinas en cuadrantes para ordenar y distribuir de manera homogénea a todas las fuerzas que patrullan las calles. La intención es que no haya ninguna zona aislada.

El esquema de cuadrantes ya está funcionando en Rosario desde julio del 2016 y en la ciudad de Santa Fe desde diciembre. “Sólo con esto logramos tener una respuesta más efectiva porque nunca hay un patrullero lejos”, insiste Pullaro. A futuro, se pretende que todos los móviles que recorran las calles estén equipados con tecnología de punta. La provincia se encuentra por comprar 400 patrulleros inteligentes que cuenten con GPS y una computadora que reproduzca la información que le envíe el “Ojo” a cada efectivo policial. “Todo esto colabora en la transparencia porque se va a poder saber qué hacía cada móvil en cada momento. No hay posibilidad de que se liberen zonas o que sucedan episodios de ese estilo”, insisten desde el ministerio.

“El ‘Ojo’ no reemplaza al 911 ni las funciones naturales de otros organismos. Sirve para reunir información, mejorar, concentrar y orientar el esfuerzo policial en las cuestiones que consideremos relevantes. Por ejemplo, las entraderas se van a trabajar desde esta central pero no necesariamente el hurto. Acá se está pensando en predecir el funcionamiento de las bandas y prevenir los delitos más graves, los asociados al crimen organizado”, insiste Estévez.

Desde el ministerio estiman que la inversión total del proyecto alcanzará los 90 millones de pesos, en los que están incluidos la compra de los 400 patrulleros, la adquisición de 300 camionetas, la contratación del personal, la restauración del lugar donde funciona el “Ojo” que antes estaba destinada al archivo de la Policía de Santa Fe (en la sede rosarina de la Gobernación) y la compra del software I2 que servirá para acceder a bases de datos y cruzar información.

El equipo a cargo del proyecto está compuesto por analistas en seguridad informática, politólogos, funcionarios y miembros de la Policía. En este momento, están en el segundo mes de la etapa de implementación del proyecto, que durará en total unos siete meses. Para ese entonces, pretenden tener recabada la mayor cantidad de información posible como para que sus acciones preventivas comiencen a tener un impacto de dimensiones importantes. “En noviembre vamos a tener armado todo el sistema de alertas y los índices de base para que sepamos de dónde arrancamos y después ver el mejoramiento”, aclaran. La recopilación de información es la clave del “Ojo”.

Atentos a los números. Reducir el delito se convirtió en el gran objetivo de la provincia. En enero de este año se conoció que en 2016 se produjeron 180 homicidios, un número elevado pero que significó un 20 menos respecto del año anterior ya que en el 2015 se habían producido 224.

Desde el gobierno de Santa Fe reconocen que durante muchos años Rosario tuvo un problema de violencia por encima de la media nacional pero insisten en que, durante el último tiempo, las estadísticas están mejorando. “Hoy hay un problema grave pero no peor que el de cualquier ciudad argentina”, advierten.
El “Ojo” que todo lo sabe y que todo lo ve, y que recuerda al Panóptico de Michel Foucault, es la herramienta con la que el Partido Socialista en Santa Fe busca reducir la inseguridad, aunque advierten que los resultados no se van a observar de un día para el otro.

 

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