Política / 11 de octubre de 2017

Quién es Horacio Homs, el otro yo del “Pata” Medina

El empresario sería el testaferro de Medina. Negocios millonarios, mujeres sensuales, vida top. La causa judicial y el rol de Burlando.

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La detención de Juan Pablo “Pata” Medina fue toda una conmoción para Juan Horacio Homs. Sin embargo, su asombro duró poco, y antes de que se terminara el martes 26 de septiembre, ya prófugo de la Justicia, le avisó a su abogado que quería empezar a negociar su entrega. El siempre servicial Fernando Burlando habló al día siguiente con la gente del Juzgado Federal de Quilmes, que depende de Luis Armella: su pactado sometimiento ante la Justicia, el primer lunes de octubre, sólo sorprendió a sus amigos en Mendoza, ante quienes vendía una fama de empresario intachable. El pesado telón detrás de Abril Catering, el emprendimiento de Holms y supuesta fachada de los negocios oscuros del sindicalista Medina, empieza a caer.

Si cualquiera se cruzaba con Homs hasta hace unas semanas atrás, se hubiera encontrado con la figura de un hombre seguro, canchero, con el halo de prestigio que le daba su porte de self-made man. La popularidad que arrastraba en Mendoza –donde pasaba la mitad de sus días desde hace diez años junto a su pareja, la sensual nutricionista Gabriela Betsabé Messelos– era la de alguien que de la nada armó una empresa que llegó a tener 160 empleados, sucursales en todo el país, 40 autos de alta gama, un helicóptero, un avión, por más de diez camiones, un barco y una facturación, sólo en blanco, de 20 millones de pesos en lo que va del año. Parecía demasiado bueno para ser cierto.

Homs sweet Homs.

Los últimos días de septiembre fueron movidos para el exclusivo country La Bajada, en la localidad de Guaymallén, Mendoza. El coqueto complejo, que cuenta con canchas de tenis, piletas climatizadas, un shopping interno, spa, sauna y guardia las 24 horas, se vio revolucionado cuando efectivos de la Policía Federal –que no suelen visitar la burbuja en la que vive el jet set mendocino– irrumpieron en el lugar para allanar la casa donde vivían Homs con Messelos y el pequeño hijo de ambos. No encontraron a nadie, ya que el empresario preparaba su entrega y su pareja se refugiaba en el calor de su familia.

La temperatura, entre los Messelos, es elevada: cuentan sus conocidos que los íntimos de Gabriela hierven de bronca contra Homs, por haber metido a la supuestamente intachabale nutricionista dentro de un escándalo nacional. Según esta versión, ni su pareja ni su entorno eran conscientes de las oscuras actividades de Homs. “Fue un baldazo de agua fría”, repiten. La teoría parece difícil de creer. La novia, de quien Homs se enamoró cuando la encontró trabajando en una casa de nutrición dentro de un shopping mendocino, era su socia en H Pizza, una gigantesca pizzería de 600 metros cuadrados en su provincia natal, y, aparentemente, en la Pulpería de la Filomena, otro emprendimiento de Messelos. En la Justicia también sospechan de que Homs puso el capital para el armado del gimnasio Power Zone, un proyecto de la novia que no duró demasiado.

A diferencia de Messelos, que por ahora no tiene una denuncia formal en su contra –aunque llegaría en cualquier momento–, la que sí es buscada por la investigación que comanda la fiscal Silvia Cavallo es Liliana Frontán, la esposa de Homs, con quien sólo está separada de hecho. Ella fue la otra socia fundadora de Abril Catering, y permanece prófuga, aunque también estaría negociando su entrega. La familia se mantiene unida.

Entre amigos

El modus operandi por el cual Homs supuestamente blanqueaba el dinero de los Medina es, según lo presentan en la Justicia, tan burdo que llama la atención que hayan tardado años en darse cuenta. Hay entrecruzamiento de bienes: una Toyota Hilux SW4, que era propiedad de Abril Catering y que Medina y su mujer, Fabiola García, tenían permiso para usar, y un Peugot 508 que era propiedad del sindicalista, con cédula azul para Homs, y que terminó siendo comprado por la empresa de catering años después. También hay movimientos de dinero hecho, de manera insólita, a través de bancos: en el 2013, la empresa Abril le traspasó 1 millón de pesos a Rey del Cielo –otro catering que nació en aquel año, creado por el hijo de la pareja de Medina, en un intento del sindicalista de monopolizar la ruta del dinero–, y entre el 2014 y el 2015, el empredimiento de Homs le pasaría 6 millones más. Además, hay varios testimonios que revelan que la gente de Medina “apretaba” a las constructoras que hacían obras en la zona de influencia del “Pata” para que sólo contraten a Abril Catering (luego se sumarían los emprendimientos de la familia de Medina).

Por ahora, Homs permanece detenido, imputado por lavado de dinero y por intermediación financiera, con lo que podría tener hasta diez años de prisión. Al cierre de esta edición, el empresario había dado voluntariamente una declaración indagatoria, donde aseguró ser inocente, no aceptó preguntas y deslizó la idea de que hace rato quería dejar Abril Catering por supuestas presiones de la Uocra. ¿En las malas mucho más?

 

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