Salud / 13 de octubre de 2017

Relacionan el consumo excesivo de sodio con el riesgo de padecer diabetes tipo 2

La influencia de la sal se daría sobre la resistencia a la insulina, o promoviendo la hipertensión y el aumento de peso.

Va contra todo lo que se está acostumbrado a oír acerca de la diabetes: el exceso de consumo de sal podría aumentar el riesgo de desarrollar el tipo 2 de la enfermedad. Es lo que muestra un estudio presentado en el congreso anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes, celebrado recientemente en Lisboa (Portugal): que el componente principal de la sal, el sodio, puede aumentar las posibilidades de desarrollo de la diabetes tipo 2 y de la diabetes autoinmune del adulto (LADA), en la que las células productoras de insulina del páncreas son destruidas por el propio sistema inmune del cuerpo.

Los embutidos, las conservas, los precocidos o el pan son algunos de los alimentos que más sal contienen. Habitualmente son los hipertensos o los que sufren problemas renales o cardiovasculares los que tienen más restringido su uso. Pero ahora las advertencias alcanzarían también a otro tipo de trastornos preexistentes.

Observaciones. La Organización Mundial de la Salud recomienda no consumir más de 5 gramos al día, límite que en general se sobrepasa ampliamente. Como el 40% de la sal es sodio, por cada 2,5 gramos de sal que se ingieren, uno será sodio. Ya había investigaciones previas que sugerían que el consumo excesivo de sal puede aumentar el riesgo de desarrollar de diabetes tipo 2, posiblemente a través de un efecto directo sobre la resistencia a la insulina, y promoviendo la hipertensión y el aumento de peso.

Con estos antecedentes, la investigadora Bahareh Rasouli, del Instituto de Medicina Ambiental del Karolinska Institutet (Suecia), junto con colegas de instituciones de Suecia y Finlandia, se dedicaron a profundizar en la relación.

El equipo utilizó datos de un estudio poblacional sueco de factores de riesgo para ambos tipos de diabetes y comparó 355 y 1.136 casos para LADA y diabetes tipo 2, con un grupo de 1.379 personas de la población más amplia que actuó como control. La ingesta dietética se registró mediante un cuestionario alimentario y los investigadores calcularon el consumo diario de calorías, nutrientes y sodio. También tomaron en cuenta la influencia de la genética en el riesgo de diabetes autoinmune, dividiendo a los pacientes en ‘alto riesgo’ u ‘otro’ según su genotipo.

De acuerdo con Rasouli, el estudio tuvo en cuenta las diferencias en factores de riesgo incluyendo edad, sexo, índice de masa corporal, tabaquismo, actividad física, antecedentes familiares de diabetes, alcohol, energía total y consumo de potasio.

Hallazgos

Los expertos hallaron que la ingesta de sodio se asoció con un aumento promedio del 65% en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 por cada gramo adicional consumido por día. Al dividir a los participantes en tres grupos de consumo de sodio (bajo 2.3g, medio 2.3-2.9g, arriba de 2.9g), el grupo con mayor consumo tenía un 72% más riesgo de desarrollar la enfermedad, en comparación con el grupo de consumo más bajo.

Sin embargo, dado que la sal es sólo 40% de sodio en peso, para el consumo real de sal el grupo de bajo consumo es de 6,0 gramos y menos; el grupo de consumo medio es de 6,0-7,3 g; y el grupo alto está por encima de 7,3 gramos por día.

El efecto de la ingesta de sodio en el riesgo de desarrollar LADA fue aún mayor, con un aumento del 82% por cada gramo consumido por día. Los pacientes con LADA con genotipos HLA de alto riesgo cuya ingesta de sodio se clasificó como “alta” (más de 2,9 g / día) tuvieron casi tres veces más probabilidades de desarrollar la enfermedad que los que consumieron la más baja (menos de 2,3 g/día).

 

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