Política / 19 de octubre de 2017

Juan Carlos Schmid: “Hay que tener las pelotas para saber cuando correrse”

Uno de los titulares de la CGT habla sobre la situación del peronismo y el sindicalismo. Tensión con empresarios y diálogo con el Gobierno. La inauguración de “la Capilla Sixtina del trabajo”.

Por

Foto: Juan Ferrari.

Cincuenta metros cuadrados. Ese es el tamaño exacto que hace que, por primera vez en bastante tiempo, se deje de hablar del sindicalismo como una fuente de problemas y de corrupción para contar algo distinto: es que esa es la medida del gigantesco mural, hecho por el famoso artista Daniel Santoro, que inauguró el martes 17 la CGT en su sede de Azopardo. Juan Carlos Schmid, uno de los tres líderes de la central obrera y orgulloso anfitrión de la recién inaugurada obra de arte, sabe que la fuerza que comanda está en el ojo de la tormenta. “Hay una ofensiva de parte del Poder Ejecutivo y de un sector de la prensa, detrás del cual están los dueños del capital”, asegura el gremialista, en un nuevo aniversario del día de la lealtad peronista, mientras muestra el labor del “capo” de Santoro. “Va a quedar para siempre”, dice sobre el mural, al comienzo de esta rápida entrevista.

Noticias: ¿Cambiará la relación del Gobierno hacia el sindicalismo si gana las elecciones?
Juan Carlos Schmid: El oficialismo, después de la última protesta (la movilización del 22 de agosto), abrió la agenda para que discutiéramos. Nosotros, una vez más, confiamos en que se pueda llegar a unas coincidencias. Espero que tengan la misma predisposición el día 23 que la que han tenido hasta ahora.

Noticias: ¿Por eso en el Comité Confederal decidieron no tomar medidas más duras?
Schmid: Lo que resolvió el Comité Confederal -un encuentro, a principios de octubre, de los delegados de 142 sindicatos- es un plan de acción. Vamos a ver qué resultados obtenemos de la evolución de las negociaciones con el Gobierno y de las tratativas. Si los resultados no contemplan nuestros intereses, seguro va a haber conflicto.

Noticias: ¿Cómo entiende el novedoso foco que hace el Gobierno sobre las “mafias” dentro del sindicalismo?
Schmid: Me da la impresión de que es una ofensiva de una parte del Ejecutivo y de parte de la prensa, y atrás de estos están los dueños del capital. Si titulo “el porno sindicalismo” o “la mafia sindical”, estoy plantando una idea, y no creo que eso lo estén mandando el Presidente o los Ministros, sino que lo ponen los medios. Si yo voy, de manera institucional, a un encuentro con empresarios a mantener mi posición (ndR: hace referencia al último Coloquio de Idea, en Mar del Plata, al que asistió junto a otros gremialistas) no pueden decir que “estoy pintado de amarillo”, cuando no es así. Hay falta de rigor profesional en la prensa.

Noticias: En ese Coloquio varios empresarios apoyaron la idea de una posible reforma laboral.
Schmid: Estamos abiertos a una discusión franca en ese sentido, salvo por tres pilares que no estamos dispuestos a resignar: el convenio colectivo por actividad, el tema de la ultra actividad (o sea que antes de hacer un convenio tiene que firmarse otro, porque si no quedamos en el limbo), y preservar el modelo sindical. La democratización de los sindicatos… eso está bien, pero lo tenemos que resolver nosotros: no puede haber injerencia de los partidos políticos o de otros actores, yo no voy y les digo a los empresarios o a los medios cómo se tienen que organizar.

Noticias: A días de las elecciones, ¿cuál es la situación del peronismo?
Schmid: Está en su laberinto. En este sentido, reivindico el esfuerzo grande que está haciendo la conducción tripartita de la CGT en mantener la unidad. Hay que decirle a la parte política del peronismo que si nosotros fuimos capaces de poder transitar, con contradicciones y hasta desconfianza, este camino juntos, porque ellos no hacen exactamente lo mismo.  Esta unión no depende tanto del oficialismo sino de nosotros, que con nuestros errores alfombramos el camino para que llegue este Gobierno. Hay que reconocer estos errores y generar grandeza, y generar las pelotas suficientes para saber cuando correrse, no sólo por los que estamos acá sino por los que venían antes. En el gremialismo había tres vertientenes ejercidas por tres sindicatos poderosos y tres figuras: Caló, Barrionuevo y Moyano, con todo lo que se pueda decir de ellos. Y si ellos se corrieron, ¿por qué en el peronismo no se puede hacer lo mismo? No sé cuando va a quedar un sólo secretario general en la CGT: yo, que vengo de arriba de los barcos, no imagino a una velero comandado con tres tipos en el timón, pero lo importante es que el navío llegue al puerto. Pero si yo puedo construir un peldaño para que atrás mío venga alguien mejor, ya estaría satisfecho.

Noticias: ¿Cómo siguió el caso del “Pata” Medina?
Schmid: Con mucha vergüenza ajena. En la Argentina hay tres mil sindicatos, y se está investigando a una docena de dirigentes: no se puede tirar al voleo responsabilidades sobre todos.

Noticias: ¿Por qué se hizo el mural?
Schmid: Muchas veces se quiso ocultar el aporte que hizo el peronismo y el sindicalismo al campo cultural. Desde el establishment se ha pretendido decir que nosotros no tenemos ninguna interpretación o ninguna contribución hecha a ese mundo. El peronismo ha hecho mucho por esto, por la literatura, el cine, el teatro, y por eso se hizo este mural, realizado por Santoro y gracias a la ayuda de un equipo comandado por Carlos Piñeiro Iñíguez (ex embajador, economista y asesor de Schmid).

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *