Sociedad / 22 de octubre de 2017

Vicky Xipolitakis: vida loca en Miami lejos de las urnas

La ex vedette protagonizó una bizarra producción de fotos con un tiburón ensangrentado en su remera y se escapó de su deber cívico.

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Parecía haber encontrado un camino dentro de la vida política argentina después de su relación con José Ottavis. Y que los episodios más bizarros de su pasado habían quedado archivados. Pero no. A menos de una semana de  dar clases en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Vicky Xipolitakis sigue haciendo de las suyas. Mientras el país tiene en la mira las elecciones, la blonda se escapó de su deber cívico y acaparó la atención de todos en las playas de Miami. Allí, “la “Griega” se mostró más que divertida con una extraña remera de un tiburón ensangrentado.

Con una diminuta bikini blanca, compartió una bizarra producción de fotos en las historias de su cuenta de Instagram. “Tiburón a la vista”, escribió en una de las imágenes donde se la ve sorprendida. En otra, en cambio, se la puede ver sentada en una hamaca en la playa, en una pose sensual, con el detalle de la extraña remera. Además, Vicky subió un video donde se la ve jugando con el muñeco del tiburón de su prenda.

De esta forma, la ex vedette se mostró más lejos de las urnas que nunca desde que comenzó su relación con el millonario Javier Naselli, directivo del banco sueco UBS. Ahora, su vida se reparte entre Nueva York, donde vive con su pareja, Miami, y Buenos Aires, a donde tiene planeado viajar el 3 de noviembre sólo por unos días.

Lejos parecen haber quedado los videos desde el cuarto oscuro, como el que Xipolitakis había compartido en agosto de 2015, en plenas elecciones presidenciales. Allí, la mediática protagonizó un momento desopilante al meter en el sobre las boletas de los tres candidatos, Mauricio Macri, Sergio Massa y Daniel Scioli. “Voy a votar a los tres. Les voy a dar un punto a cada uno”, dijo segura en la firmación, anulando de esta forma su voto. En el 2016, tal vez un tanto más comprometida con la política,  la blonda mantuvo una bizarra relación con el dirigente kirchnerista José Ottavis. Pero el amor y el afán proselitista no le duró demasiado. Quizás por ese mal trago es que Vicky está más apolítica que nunca, y prefirió jugar a “Tiburón” que asistir a las legislativas.

 

 

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