Opinión / 23 de octubre de 2017

Posperonismo: KK o dulce de leche

Aunque perdió contra Cambiemos en la Provincia, Cristina le metió presión a un PJ vacío de líderes con votos suficientes para encabezar la oposición a Macri.

Por

Cristina no está terminada, pero tampoco se salvó. En su inteligente (y siempre irritante) discurso de “aceptación” de la derrota electoral, lanzó la fórmula de que lo suyo no era un fin de ciclo sino el comienzo de un liderazgo opositor. Puede ser. Pero solo con la condición de que el tímido arranque de la economía nacional se atasque antes de acelerar.

Si el macrismo no logra mejorar la vida material de muchos argentinos pronto, el caudal de votos de CFK más los votos del peronismo atomizado pueden volverse una pesadilla para el 2019. Pero si el Gobierno hace despegar el avión de la economía, el futuro de Cristina se le escurrirá como arena entre los dedos. El trabajo de jubilar a Cristina que no lograron las urnas macristas ni el peronismo en estado de rebelión interna, lo podría liquidar la Justicia de Comodoro Py. Solo hace falta el dulce de leche de los tan esperados brotes verdes PRO, para garantizar el clima adecuado para la ejecución judicial del cristinismo. Sin ese dulce, la opción ultrakirchnerista pondrá en jaque la continuidad de Cambiemos y al peronismo de nuevo en modo KK.

Esa es la apuesta que Cristina, siempre audaz y resuliente, se animó a doblar en la noche bipolar de su derrota triunfal.

 

(*) Editor Ejecutivo de Revista NOTICIAS

 

3 comentarios de “Posperonismo: KK o dulce de leche”

  1. Hay un tema pendiente, del que Margarita Stolbizer se hizo eco tiempo atrás cuando recordaba la fundamentación de la entonces Senadora Cristina Fernández en 2001 en oportunidad de rechazar la asunción de Romero Feris si bien lo hizo para expulsar a DEVIDO: “Incorporar a un ciudadano [al Senado] con múltiples procesos [judiciales], todos ellos con motivo del ejercicio de la función pública agregaría un escándalo difícil de superar y heriría de muerte las posibilidades de reconciliar esta institución con la sociedad”. ¿Acaso esta misma fundamentación no sería aplicable para si misma?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *