Personajes / 14 de noviembre de 2017

Nito Mestre: “Iba barranca abajo, decidí llegar al infierno”

El ex Sui Generis conduce “Distinto tiempo” en Nacional Rock y se animó al teatro. Charly, su adicción al alcohol y su salida a flote.

Fotos: Marcelo Escayola.

Hay episodios destinados a cambiar la vida de las personas. Algunos, aunque pasen inadvertidos, se adhieren a la raíz de los pensamientos, y los moldean. En el caso de Nito Mestre no hubo sutilezas. Después de haber estado frente a frente con la muerte, dio el volantazo. El 20 de mayo de 1997 trazó la línea divisoria que marcaría un antes y un después en su vida: ese día Nito decidió dejar de tomar alcohol.

Alejado de los excesos, el ex Sui Generis se vio renacer en una nueva versión. Mientras toma una gaseosa de pomelo en un bar de Palermo, dice haber aprendido a manejarse desde una energía que no lo desestabiliza, que le permite llevar una vida ajetreada, pero apacible. Cuando no está de gira, conduce “Distinto tiempo”, en Nacional Rock y brinda charlas sobre música. Además, recientemente se animó a incursionar en un nuevo terreno: el teatro.

Noticias: Fue el director musical del espectáculo de Martín Bossi, ¿cómo se sintió al ser parte de un show pero desde ‘bambalinas’?
Nito Mestre: Estuve hasta mayo, es la primera vez que hago algo así. No me molestó correrme del centro de la escena. Es más, me gusta hacer segundas voces. Mi objetivo es disfrutar, lo del cartel me resbala.

Noticias: ¿Cambió su relación con la música con el paso de los años?
Mestre: Cada vez me gusta más. Ahora con Internet podés escuchar de todo. Eso tiene pros y contras. Por un lado, suben los discos a Spotify y te pagan tres con cincuenta, además no escuchás con la misma fidelidad. La ventaja es que llegás a más público. Ahora que estoy conduciendo un programa de radio escucho más música, para enterarme de lo que pasa. Presto atención a lo alternativo.

Noticias: ¿Cómo se lleva con las nuevas generaciones? ¿forman parte de su público?
Mestre: Me llevo bárbaro. Los que más van a verme son los pibes. Llegan por Internet, los padres y los maestros de música, que siguen enseñando temas de Sui.

Noticias: Los músicos suelen manifestar que después de años sobre escenarios, las giras pesan, ¿cómo las vive usted?
Mestre: Las disfruto, pero no me voy más de una semana y días de casa. Guardo mucha energía, no termino de tocar y salgo. Olvidate: Discovery Channel o Netflix. Lo demás ya lo hice.

En la escuela secundaria (Instituto Social Militar Dr. Dámaso Centeno) Carlos Alberto, “Nito”, Mestre conoció a Charly García. Crearon el dúo Sui Generis, que los catapultaría a la fama y se consagraría como un hito en la historia del rock argentino. Con temas como “Canción para mi muerte” o “Rasguña las piedras” convocaron a miles de espectadores a sus shows, algo inusual entre los rockeros de la época. El dúo se separó en 1975, pero se volvió a reunir para conciertos puntuales en 1980, 2001 y 2013.

Noticias: ¿Fue una sorpresa el éxito de Sui?
Mestre: Teníamos fe ciega. ¡Y mirá que nos echaron de todas las discográficas durante tres años! En Mar del Plata repartíamos volantes en la calle, sobre todo a las chicas, para que atraigan a los chicos. Les decía: “Vengan ahora que después vamos a ser conocidos y no van a poder”. De tanto decirlo, nos lo creímos y así fue.

Noticias: ¿Cómo quedó su relación con Charly después de Sui…?
Mestre: Después cada uno hizo su banda. No tomo alcohol ni me drogo desde hace 20 años. Hay muchas cosas que dejaron de seguir el mismo camino. A Charly lo entiendo porque lo conozco de pibe. Me quiere muchísimo y yo a él, pero me gustaría verlo mejor.

Noticias: ¿Se ven cada tanto?
Mestre: Bastante menos. No lo veo desde el año pasado, y fue un encuentro breve. Cuando está rodeado de mil personas no tengo ganas de verlo. Cuando voy a visitarlo me absorbe energía y no sabés con qué te va a venir. Tenés que tener ganas, tiempo y ponerte en esa frecuencia. Y ando en otra… Estoy distendido, disfrutando de la vida. No quisiera algo que me altere. Lo adoro. Cuando estuvo internado en la clínica psiquiátrica iba tres veces por semana. Le llevaba dulce porque sé que tenés necesidad de eso. Hicimos un recital de Sui ahí, para los internos. Fue increíble. Me gustaría verlo más, pero bajo mis condiciones. Como cuando nos volvimos a juntar con Sui Generis, que yo tenía tres años de estar sobrio.

Después de la última internación a causa del alcohol, que lo dejó seis días en coma, Nito decidió dejar de tomar. “Casi me muero. Los médicos me dijeron: ‘te despertaste de casualidad’. Cuando me dieron el alta, pedí quedarme un mes más para recuperarme porque había perdido 16 kilos y tenía problemas físicos. Cuando salí, pedí ayuda”. Dejó el alcohol el 20 de mayo del ‘97, a los 44 años.

Noticias: ¿En ese momento, tomó conciencia de la seriedad del asunto?
Mestre: Ya me venía dando cuenta de la seriedad del asunto… Un año antes también había estado internado 15 días por el alcohol. Un amigo me mandó porque estaba deteriorado. Pero esa vez no perdí el conocimiento. Igual dejé de tomar durante dos o tres meses.
Durante ese lapso sin alcohol, Nito intentó recuperar a su mujer, que se había ido a vivir a Inglaterra. “No volvió pero quedamos que podía ser. Pero volví acá y caí peor… bajé mucho de peso. Andaba descalabrado. Estaba en un punto alto de alcoholismo. Tomaba desde la mañana a la noche y estaba afectando al laburo. Hasta ese momento los shows me salían por orgullo y oficio, pero a lo último estaba muy mal”.

El último show antes de la última internación fue en Capilla del Monte, Córdoba. Después de insultar a la mujer del Intendente, lo bajaron del escenario. “Me había sentado en el borde del escenario a cantar. Quedaba bonito, cercano a la gente. Pero me había sentado porque me dolía todo el cuerpo por el alcohol…”.

Noticias: Pese a ese episodio siguió tomando…
Mestre: Hice un curso de Inside, para conocerse a uno mismo. Buscaba un camino para sacarme el demonio de adentro, que era dejar de chupar. El curso fue un golpazo. Me ayudó a ponerme peor porque me di cuenta de que tenía un problema, pero decidí seguir hasta donde dé.

Noticias: ¿Qué significaba “seguir hasta donde dé”?
Mestre: Dejé de comer y tomaba vitaminas. Pensaba que me iba a morir. En mi casa dejaba la puerta abierta por si me moría o pasaba algo. Tomaba pastillas para dormir, para el dolor. Menos mal que caí internado. Sabía que iba barranca abajo, pero decidí seguir hasta llegar al infierno, y lo conocí.

Noticias: ¿Le costó enfrentar al público sobrio?
Mestre: La primera vez, pero más que al público, a los colegas. Después de dejar de tomar no toqué por tres meses porque la asociación entre la guitarra y la cerveza era directa. La primera vez me dicen: “Tenés que tocar sólo seis temas en el Teatro Ópera con varios artistas”. Le dije a mi manager que llegaba, me encerraba en el camarín y que no quería ver a nadie. Estaba en eso y el divino de Rubén Basoalto me golpea la puerta: “Eh Nito, vamos a brindar”, estaba con un whisky. Le digo: “Noooo, cruz, cruz, después te explico”, y le cerré la puerta.

Noticias: ¿De qué herramientas se valió para mantenerse en su postura y reinsertarse en un ambiente vinculado a los excesos?
Mestre: Lo tomé serio, pero con humor. Hablé con otros, escuché historias, leí mucho. Fue como un juego: crear otro Nito. Que le guste viajar… todo lo que no hice antes. A mi vida puedo dividirla en antes del alcohol y después del alcohol. Ahora puedo viajar lejos, antes no, porque si me pasaba algo, ¿quién me rescataba? Eso te carga de una energía de mierda, no sos libre.

Noticias: ¿Cómo fue volver a armar Sui a tres años de estar sobrio y con Charly atravesando uno de sus momentos más críticos?
Mestre: Cuando nos juntamos se portó bastante bien. Hicimos una especie de constitución. Le dije que había dejado de tomar y que no pensaba recaer por hacer Sui.

Para volver con Sui, Nito armó un esquema de trabajo: “Le avisé que iba a trabajar seis o siete horas, que no iba a empezar a grabar a la una de la mañana y que no quería que me diga: ‘¡Eh!, por qué te vas’”. Charly cumplió y nunca intentó retenerlo más tiempo. “Algún día me quedé algunas horas más porque se lo merecía. No me iba por necesidad, sino para mantener la constitución a raya”. Tampoco viajaba con él, se pedía un cuarto en la otra punta del hotel, salía a caminar por las mañanas y se hacía masajes dos veces por semana. “De todos modos, como a Charly le agarré la veta artística, le entendí su boicot: él grababa algo lindo y al otro día lo borraba. Había que luchar con eso e ir llevándolo”.

Noticias: ¿Se tornaba difícil la relación en el escenario?
Mestre: Me armé como un bunker. Pase lo que pase con Charly, yo seguiría tocando. En Uruguay veía cómo Charly me rompía mi guitarra y yo me repetía mentalmente: “No importa, sigo, después lo agarro…”. Fue otro de los momentos en el que necesité enfocarme.

 

Agustina Mussio
@Agustinamussio

 

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