Política / 27 de noviembre de 2017

Ley de paridad de género: van por más y el Ejecutivo y la Justicia están en la mira

La trastienda de la sesión y el lamento en Cambiemos. Proyectos para los otros poderes.

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“Este es el suicidio político de los hombres”, se burlaban por lo bajo algunas de las diputadas antes de aprobar la ley de paridad de género, en la madrugada del jueves. Habían pasado muchas horas de sesión y Victoria Donda se aventuró: pidió que se apartaran del reglamento y, a pesar de que el proyecto no estaba en el temario de la sesión, se pudiera votar. “Estamos aprovechando una oportunidad”, la secundó Graciela Camaño.

Las pocas voces que estaban en contra no tuvieron capacidad de reacción: “astucia femenina”, aseguró una legisladora. El proyecto, que había logrado media sanción del Senado a fines del 2016, fue sancionado en pocos minutos. Desde ahora, los partidos políticos tendrán que intercalar en sus listas legislativas hombres y mujeres.

Pero el importante logro del género femenino es apenas un comienzo. “Vamos por más”, se decían mujeres de la oposición y el oficialismo. La idea es avanzar sobre los poderes Ejecutivo y Judicial. “Lo ideal sería que cada poder se autolimite o evalúe. Y si no intentar una ley de cupo o paridad para ellos”, planeaba una legisladora que prefirió mantener su nombre en reserva. De hecho, ya hay proyectos de todos los espacios para ir en ese camino.

En el Gabinete, por ejemplo, de los 21 ministros, apenas dos son mujeres: Patricia Bullrich, en Seguridad, y Carolina Stanley en Desarrollo Social. “En algunas áreas como Cancillería es llamativo el número de hombres que logran ascensos”, protesta la misma diputada.

Interna PRO. La ley obtuvo un rotundo respaldo en la votación. 165 legisladores a favor, 4 negativas y 2 abstenciones. Sin embargo en Cambiemos no estaban de acuerdo con tratar el proyecto en la madrugada del jueves a pesar de que, aclaran, estaban a favor de la ley. “Se intentó que se respetara el plan de trabajo que acordó nuestro bloque”, dijo un diputado oficialista. Pero una mujer de su espacio se compungió ante NOTICIAS: “Yo lamento que hayamos perdido la oportunidad de incluirlo nosotros en la agenda. No nos escucharon en la mesa directiva del interbloque ni en la de labor parlamentaria, donde definen la agenda”, fustigó.

En el oficialismo durmieron, dejaron que el Frente Renovador se robara el protagonismo y terminaron plegándose al pedido de Donda.

Tras el estallido de alegría, los saludos y las decenas de selfies, el presidente de la Cámara, Emilio Monzó quiso cerrar la sesión. “El contexto no da para que sigamos”, dijo el diputado. Nadie estaba en su banca y todos le hablaban a la vez. “No escucho, háblenle al micrófono”, insistió. El bullicio seguía y Camaño lo espetó: “Use el timbre para llamar al orden presidente, para eso lo tiene”. Y el oficialista Monzó aprovechó: “Es que no me gusta el timbreo”. La madrugada de Cambiemos vino con varios pases de factura.

 

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