Personajes / 30 de noviembre de 2017

Christian y Roberto Petersen: “En nuestra mesa no se habla de política”

Por Cecilia Boullosa | Los hermanos más famosos de la cocina comparten negocios desde hace 30 años. Segundas vueltas en el amor y los peores clientes.

Fotos: Juan Ferrari.

Tienen esa clase de complicidad que les permite terminar las frases del otro. En la entrevista y durante la sesión de fotos se chicanean, ese tipo de bromas que suele haber entre hermanos varones. Christian y Roberto Petersen tienen más de 30 años en la cocina –empezaron ayudando a su madre en la concesión de un club de zona Norte– y 25 en la tele. De Utilísima pasaron a El Gourmet, donde este año estrenaron “Los Petersen, recetas caseras”. Además llevan adelante con su hermano menor, Lucas, una empresa de catering con la que hacen bodas, grandes eventos y manejan las cocinas del restaurante de La Rural y los comedores de la UADE, el Club Náutico de San Isidro, el Jockey Club y Techint.

Noticias: ¿La cocina que hacen ustedes está hecha para hombres?
Christian Petersen: Sí. Es más simple y básica. No tiene tantas cosas sutiles. Pero la parte femenina está. Hay una sensibilidad y un cariño.

Noticias: Los unen la cocina, el deporte, la empresa que montaron. ¿Cuáles son las que los separan?
Christian: Él es muy organizado, prolijo y tiene una cocina más elaborada.
Roberto Petersen: No hay grieta, sí modos y maneras de hacer las cosas. Soy un maniático. Estoy haciendo unas pizzas en el horno de barro de Christian y traje todo ordenado, pesado, marcado. Él dice que es desorganizado, pero puede armar un evento para 2.000 personas y tiene todo calculado. Es el rey de la logística.

Noticias: ¿Más allá de la cocina?
Christian: Él no paga la tarjeta. Tenemos una tarjeta familiar y hay uno que no aporta o pone último.
Roberto: Qué feo.
Christian: Nos reímos. Hemos hecho deporte juntos: tenis, squash, rugby. Nos divertimos.

Noticias: ¿En la mesa de Los Petersen se habla de política?
Christian: No. El más político es mi hermano más chico, Lucas, que es radical y tiene para hablar. Nosotros somos la ancha franja del medio.

Noticias: Christian tiene un hobby raro: criar vacas. ¿Cómo empezó?
Christian: Trabajo en La Rural hace 15 años, las vacas me gustan. Un día un cliente me dijo: “Te voy a regalar una vaca”. Y le dije: “ok”. Al año siguiente, me dijo que tenía que elegir la vaca. Ahí empecé una pequeña cabaña con un socio. A esa vaca le sacás embriones y creás mejores toros o vacas, que después se exponen en La Rural. Explicar por qué te gustan las vacas es raro, pero me gusta criarlas y verlas pastar. La ganadería argentina se mueve mucho por la pasión de los criadores.

Noticias: Encontré una grieta: los tatuajes.
Christian: Sí, él es el hermano más prolijo y más formal. Yo tengo un par de tatuajes de la virgen, en total tengo ocho. Hay muchos cocineros tatuados, ¿no?

Noticias: ¿Se sienten parte de una generación de cocineros?
Roberto: Naturalmente somos parte de una generación. Narda Lepes, Germán Martitegui, Pablo Mazzei, Fernando Trocca. Ellos se ocupan de mantener una mística.

Noticias: Ustedes están haciendo la suya también.
Roberto: Si bien siempre estuvimos en la tele, nunca hicimos prensa ni promocionamos lo que hacemos. No estamos tan expuestos mediáticamente. Cocinamos desde chicos pero dentro de otro ámbito. No es lo mismo que tener un restaurante en la calle, donde tenés que mostrarte o venderte para que la gente venga.

Noticias: ¿Cómo surgió esa división que tienen en la empresa? Christian, los eventos grandes y Roberto, los casamientos.
Roberto: Se dio de manera natural. Hago eventos chicos por la prolijidad, los detalles, la estética. Trato de innovar y me gusta la parte social. En las bodas sos casi un psicólogo para la novia. Tenés la presión de que todo salga impecable porque es un evento de una vez en la vida.
Christian: Hay un paralelo entre el actor que sale al teatro y sigue sintiendo adrenalina, lo mismo nos pasa con los eventos.

Noticias: ¿Cuáles son las cosas que no pueden fallar en una celebración?
Christian: Champagne frío, la gaseosa con gas y la comida caliente. Ese es el ABC.
Roberto: Todos los eventos son distintos: cambia el lugar, el horario, la gente, el clima. Siempre uno tiene que estar con las antenas puestas para que todos coman bien en tiempo y forma. No te pueden llenar de goles, tenés que salir a ganar.

Noticias: ¿Cuál es el peor tipo de cliente?
Christian: Me molesta un cliente muy avaro, que quiere pichulear todo. Hay un momento en que le tenés que decir que existe un costo-calidad y a la gente se le tiene que pagar bien, hay mucho esfuerzo detrás de un evento. Ese argentino al que le gusta regatear todo no me gusta nada.
Roberto: Me pasó en una reunión, piso 30 de una gran empresa. Me terminé levantando y diciendo: “Es un tema de confianza, si ya empezás a dudar desde el principio y encima me querés bajar el precio…”.

Noticias: Hablemos de amores. ¿En qué situación los encuentra?
Christian: Después de 30 años estoy soltero. Desde que tengo 18 años estuve de novio o casado. Catorce años casado. Después de divorciarme tuve tres o cuatro novias. La pasé genial y uno aprende de cada relación, pero estoy soltero y contento así.
Roberto: Soy un hombre prolijo, hace más de 10 años que estoy con la misma novia, novia-mujer a esta altura. Estoy divorciado, tengo tres hijos. Estoy feliz.
Christian: El trabajo en la cocina es bravo y los tres hermanos terminamos separados de nuestras mujeres de la juventud por el trabajo. Es un trabajo diferente y si tu mujer no te acompaña, es difícil. Horarios raros, fiestas, fines de semana cargados. Es como el documental de Massimo Bottura en Netflix cuando dice: “Yo me casé con mi mujer y los dos nos casamos con el restaurante”.

Noticias: Christian, quiso ser cura…
Christian: Cuando era chico, a los 18 o 20 años. Pero después me di cuenta de que iba a ser un eterno pecador (se ríe). Así como le pongo ganas a mi cocina y a llevar adelante los eventos, creo que hubiera sido muy buena persona en lo espiritual.

Noticias: ¿Cómo alimenta hoy ese espíritu?
Christian: Hago yoga, me gusta estar tranquilo pero no soy más católico.

Noticias: ¿Qué más les gusta hacer cuando no están trabajando?
Roberto: Me gusta viajar y planificar mis viajes. En enero me voy a Tailandia con mi familia. Me gusta disfrutar de la previa, investigo. Los viajes son mi zanahoria para seguir. Hace unos años fuimos juntos a Copenhague, un viaje de hermanos.

Noticias: ¿Qué les queda de danés, además del apellido?
Christian: Nada, somos quinta generación. Fuimos a Dinamarca a comer bien. A las mañanas nos tirábamos al mar, paseábamos en bici.

Noticias: ¿Para qué presidentes cocinaron?
Roberto: Para casi todos, de los de la democracia, todos. Una vez fuimos a Tucumán a la Cumbre del Mercosur y estaban Cristina (Fernández), Evo Morales, Hugo Chávez, Lula.
Christian: Le cocinamos a todos, políticamente uno puede estar de acuerdo o no pero fue una comida histórica. Hicimos un flan de dulce de leche que a Lula le encantó y pidió repetir. Le empezamos a decir “el flan de Lula”. Cocinarle a un presidente es un orgullo. Han venido chinos, no soy comunista, pero está buenísimo igual. En una comida, Tabaré Vázquez se enteró de que éramos los parrilleros, era fanático de nuestro programa y vino a saludarnos.

Noticias: ¿Y para Macri?
Christian: También. Hace poco hicimos el catering del casamiento de una de sus sobrinas. Es una persona muy simple, come simple. La cocina te abre muchas puertas de lugares a los que no podrías acceder de otro modo. De repente te encontrás en el medio de un campo haciendo una comida para tipos que ni te imaginás.

Noticias: ¿Les dio ataque de cholulismo con alguno?
Christian: No, no somos cholulos. Somos socialistas.
Roberto: Soy cero cholulo. Somos malos en eso, deberíamos ser más sociables en lo diario.

Noticias: Algunos dicen que la vida útil de un cocinero termina a los 50 y pico. Ustedes están cerca.
Christian: Más que la exigencia física es la exigencia de la Argentina. ¿En la Argentina, con qué profesión podés tener una buena jubilación? ¿Estar tranquilo?

Noticias: ¿Quieren seguir hasta el final siendo cocineros?
Roberto: No cambiaría de rubro. No sé hasta cuándo quiero seguir, pero coincido en que me gustaría estar bien física y mentalmente para trabajar disfrutándolo y no volviéndome loco.

Noticias: ¿Cómo se cuidan?
Christian: Me gustaría llegar sano y un poco más liviano a la vejez. Sano de cuerpo y cabeza. A veces tanto trabajo pone en juego la salud. El yoga también me gusta porque la gente que lo practica tiene una mejor vejez.
Roberto: Sí, estamos más grandes. Hace poco fui a una charla que hubo en Copenhague en la que se hablaba de que la cocina antes era todo estrés. Hace unos años era laburar 40 horas, matarte. Hay mucha gente que está muy quemada con eso. Y no está bueno eso de trabajar quemado porque al final del día vas a hacer las cosas mal.
Christian: Pesa un poco lo económico, de no parar porque no te dan los números y también es un poco la cultura.
Roberto: Son decisiones también. Si querés estar tranquilo pero laburás 17 horas por día como lo hacías cuando tenías 20, hay algo que no está funcionando.

 

Cecilia Boullosa

@chicaelectrica

 

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