Sociedad / 21 de diciembre de 2017

Juliana Awada y el empoderamiento femenino: fotos sí, discursos no

La Primera Dama participó del lanzamiento del Women20 Argentina, uno grupo satelital del G20 para lograr la equidad económica de hombres y mujeres. No habló con la prensa ni subió al escenario.

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Andrea Grobocopatel, Susana Balbo (ambas asumieron la presidencia del Women20), Carolina Stanley, Gabriela Michetti, Juliana Awada y la ministra ministra alemana Katarina Barley.

Juliana Awada llega al lanzamiento del “Women20 Argentina” sobre la hora. Los organizadores del evento ya habían pedido a todos los asistentes que ingresaran al auditorio de la “Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes”. En el hall vacío, la Primera Dama se saca las fotos de rigor con las protagonistas de este grupo satélite del G20. Juliana sonríe para las cámaras pero no habla con la prensa. Tampoco tiene previsto subir al escenario. A pesar de esto, su presencia allí es protagónica y el encuentro recién comienza a desarrollarse cuando, por fin, ella ingresa en el salón. Las gacetillas que envió su equipo de prensa dicen que dijo que, para ella, era “un honor” participar de una jornada que trabaje en el “empoderamiento” femenino. Pero su voz no se escuchó ni una sola vez en toda la tarde.

El lanzamiento del “Women20 Argentina” (W20) se realizó el lunes 11 y contó con la presencia de activistas y referentes de todo el mundo que trabajan en cuestiones de género. El W20 es uno de los siete grupos de afinidad del G20 y su objetivo es recomendar políticas públicas a los Estados para asegurar el desarrollo económico de las mujeres. En esta ocasión, la Argentina tiene un rol fundamental, ya que la diputada de Cambiemos Susana Balbo y la empresaria Andrea Grobocopatel asumieron la presidencia de este espacio que trabajará a lo largo de todo el 2018. El Gobierno Nacional asumió la trascendencia del evento y, además de la Primera Dama, mandó en su representación a otras dos de sus mujeres fuertes: la vicepresidenta, Gabriela Michetti, y la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley. Todas se reunieron en el hall y conversaron unos minutos antes de que comenzaran la inauguración. Además, participó el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. Sin embargo, Juliana Awada captó toda la atención.

Teoría de género floja. “Quiero agradecer la presencia de Juliana de Macri”. La frase del presentador del evento, Javier Merino, fue una manera desafortunada de iniciar un evento sobre el empoderamiento femenino.

Luego llegó el turno del sherpa argentino (término que designa al representante gubernamental del más alto nivel en las cumbres internacionales), Pedro Villagra Delgado: “La transversalidad de la perspectiva de género hace que los temas de la mujer no se traten solamente en el W20”, expresó en relación a la necesidad de incluir estos temas en la agenda general del G20 .

La segunda en subir al escenario fue Michetti. La vicepresidenta hizo foco en lo que, para ella, es fundamental a la hora de hablar de género: distinguir y sostener “los atributos de lo femenino y de lo masculino”. La funcionaria de Cambiemos insistió con que “la mujer transforma con su empatía, con su sensibilidad” y agregó: “La mujer es capaz de ver con el corazón”. Conceptos que nada tienen que ver con los estudios sobre género. De hecho, un poco más tarde, Rebeca Grynspan, economista y feminista de Costa Rica, hizo una advertencia sobre los estereotipos aunque sin mencionar las palabras de Michetti: “Muchas veces nosotras mismas reproducimos los estereotipos”, dijo.

Awada escuchaba a cada uno de los que subían a hablar desde la primera fila del auditorio. Sentada al lado de su amiga Carolina Stanley, con quien hablaba por lo bajo cuando se hacía un intervalo, nunca dejó de sonreír frente a los fotógrafos (todos llevados por los organizadores del evento ya que no se permitió el ingreso de cámaras que no fueran las propias).

La jornada continuó con varias mesas de trabajo donde se discutieron los cuatro ejes fundamentales del W20: la inclusión laboral, ya que casi la mitad de las mujeres no tiene ingresos propios y en promedio ganan un 30% menos que los hombres; la inclusión digital, fundamental para la inserción en el mercado del trabajo; la inclusión financiera, ya que en los países del G20 sólo el 40% de las mujeres tiene acceso a una cuenta bancaria; y la inclusión rural, tomando como base el dato de que las mujeres son las responsables de la mitad de la producción de alimentos pero sin recibir un salario por ese trabajo.

La ministra fue la voz oficial más oportuna. Carolina Stanley formó parte del debate junto a la ministra alemana Katarina Barley y aseguró que se trabajará en todos los ejes que se propongan desde el W20. “En nombre del Gobierno, nos comprometemos a trabajar para avanzar en la inclusión de las mujeres”, dijo la ministra, que aprovechó la ocasión para defender la gestión del Presidente: “Desde que Macri era jefe de Gobierno, la cuestión de género es muy importante. Sabemos que falta, que hemos hecho avances pero hay que seguir trabajando”.

La Primera Dama siguió atenta cada una de las mesas de trabajo y, cuando terminó el evento, se quedó unos minutos a saludar a aquellas mujeres que se le acercaban. Se sacó más fotos y cruzó más sonrisas. Pero no hubo posibilidad de hacerle preguntas. Su equipo de prensa, que la sigue a sol y sombra, frenaba cualquier chance de que un periodista se acercara a ella, que tampoco se quedó al cóctel.
Cuando terminaron los saludos, su coach y asesora personal, María Reussi, la tomó de la mano y la sacó del auditorio.

 

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