Política / 27 de enero de 2018

Máximo Kirchner, el playboy menos pensado

Desde que se separó no paran de atribuirle nuevas conquistas. Hablan las señaladas.

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La distancia los desgastó y el intenso 2017 los separó. Máximo Kirchner y Rocío García sólo se ven por sus hijos, Néstor Iván (4) y Emilia (1). Terminaron con una relación de casi diez años y rápidamente empezó una danza de nombres para adjudicarle una novia al diputado. La mayoría de las “candidatas” son militantes de La Cámpora, la agrupación que conduce el hijo de Cristina Kirchner.

Él guarda estricto silencio y ellas evitan responder o se enojan.
La crisis de pareja empezó hace meses, casi en paralelo a la que encendió a la provincia de Santa Cruz, donde Rocío es ministra de Salud. Máximo estaba enfocado en la campaña legislativa de la provincia de Buenos Aires y en las batallas del Congreso. El año pasado fue cansador para los dos y los 2.500 kilómetros que los separaban inclinaron la balanza para el lado de la ruptura.

¿Los motivos? “El desgaste, el laburo, el estrés”, explica un allegado al diputado a NOTICIAS. Pero asegura que “se llevan bien porque tienen dos hijos y se ven seguido”. La que está en contacto con los pequeños Kirchner es Cristina, que mantiene una buena relación con su nuera y disfruta de los nietos en tiempos de vacaciones.
Máximo no viajó a Río Gallegos para las fiestas de diciembre. Entre Navidad y Año Nuevo siguió al frente de reuniones políticas en el Instituto Patria. Y el 2 de enero ya se reportaba ante sus colaboradores más cercanos. Estaba en Buenos Aires, listo para empezar el año y con visitas a intendentes bonaerenses en agenda: Martín Insaurralde, en Lomas de Zamora, y el híper K Mario Secco, en Ensenada.

En su entorno explican que el 2018 será el año de “trabajar en paralelo con el PJ, para fortalecer los dos espacios camino al 2019”. Anticipan que habrá fotos incómodas para varios sectores, acercamientos que todavía están tibios y cruzadas legislativas. Esperan que el Congreso y la Legislatura bonaerense sean los laboratorios para “ensayar” la unidad.

Máximo y Rocío García llevaron a su hijo Néstor Iván al sillón de Rivadavia. Fue el último día de Cristina en la Casa Rosada.

Ellas

La periodista Gisela Marziotta fue la primera involucrada. El rumor se amplificó en las redes sociales pero ella se encargó de desacreditar el vínculo. “Terminemos con la mentira. No lo conozco personalmente a Máximo Kirchner y nunca me lo crucé. Ni siquiera lo entrevisté”, lanzó en Twitter. Tampoco tienen amigos en común ni recibió mensajes del diputado, agregó la ex candidata porteña de Unidad Ciudadana a NOTICIAS, unos días después. No miente.
Máximo no quiere hablar de su vida privada. “Cuando se personaliza, se despolitiza”, suele decir. Exactamente la misma frase repite la diputada Mayra Mendoza al explicar los rumores que la señalan a ella como la elegida. “Lo que me une a Máximo es la militancia. Es una gran mentira, totalmente falso vincularnos de otra manera”, explica a NOTICIAS la única mujer en la mesa de conducción de la organización. Aclara que habla “por respeto a su familia”: está en pareja y tiene una nena de 2 años. Mendoza fue novia de José Ottavis. Eran épocas en que el mediático diputado era íntimo de Máximo. Tiempos que quedaron atrás. Unos años después, ya separada, Mayra se animó a contar la intimidad de la cúpula en el diario La Nación: “Son re machistas. Cada vez que hablo tengo que repetirlo dos veces porque no me escuchan”.

Otras compañeras de bancada son mencionadas entre las posibles novias del pingüino. Una es Luana Volnovich, quien estaba en pareja con el economista camporista Iván Heyn cuando fue hallado muerto en un hotel de Montevideo en el 2011. Era un amigo íntimo de Máximo, que lo recuerda en el nombre de su hijo, Néstor Iván.
“Hace años que nos conocemos. Somos amigos y compañeros, pero no tenemos ninguna relación”, responde molesta Volnovich ante la pregunta de NOTICIAS. Es politóloga y tiene un pequeño hijo, al que muestra en su foto de perfil en Twitter, abrazada a Cristina Kirchner.
Entre las “salpicadas” está también la diputada Fernanda Raverta, hija del ex jefe montonero Mario Montoto y de María Inés Raverta, desaparecida en 1980. Oriunda de Mar del Plata, está casada con otro militante de La Cámpora, con quien tiene dos hijas. NOTICIAS intentó comunicarse con Raverta, pero optó por no responder.

Antes de García, Máximo tuvo otra novia en el Sur: Tamara Mori, con quien compartió la adolescencia y su cambio de vida a Buenos Aires, cuando Néstor ganó la Presidencia. Hacia el 2008, cada uno rehízo su vida. Años después ella se casó con un empresario de viñedos. Él se refugió en Rocío. Hasta ahora.

 

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