Personajes / 21 de marzo de 2018

Valeria Bertuccelli: “Hay que dejarse atravesar por la vida”

Estrena su ópera prima, “La reina del miedo”. Los riesgos y su íntima relación con el temor. Feminismo y familia.

Toma 1: Robertina se sobresalta en medio de la madrugada. Un corte de luz le detona un pavor ancestral. Toma 2: Valeria Bertuccelli duerme con la luz prendida hasta avanzada su adolescencia. Toma 3: A sus 17 años, sueña con detalles pasmosos de la muerte de su papá. Abre los ojos y escribe lo que recuerda. Toma 4: A sus 21, tiene otro sueño semejante. Ese día le avisan que su padre está grave. El hombre fallece y ella comprueba que sus pesadillas se cumplen al pie de la letra. Toma 5: Consternada por las premoniciones, le pide a un homeópata que le recete un quita sueños. En cambio, él la anima a no pelearse con semejante intuición y a usar la sensibilidad a su favor. Toma 6: Enero 2018. Duerme con Vicentico en Nueva York, el teléfono suena a las dos de la mañana, ella salta de la cama: “¡Ganaste el premio a la mejor actriz en el Festival de Sundance!”. Toma 7: Se ríe (mucho) mientras habla de “La reina del miedo”, film que escribió, protagonizó y codirigió con Fabiana Tiscornia, ese que empieza cuando Robertina se despierta. Valeria tacha los días para el estreno del jueves 22 de marzo. La vida es sueño y los sueños, a veces, se transforman en óperas primas.

Noticias: Su película se llama “La reina del miedo” pero tuvo la valentía de hacer cine en la Argentina. ¿Se sintió sobrepasada?
Valeria Bertuccelli: Hacer una película es no pensar en las dificultades, tenés que focalizarte en sortear los obstáculos y saber que son parte del camino. Me da risa que hables de la valentía porque de chica me daba mucho miedo la noche y mi viejo venía a mi cama hasta que me quedara dormida y me decía: “Valiente no es el que no tiene miedo sino el que tiene miedo y se anima igual”. Ese es el concepto de la peli.

Noticias: Al haber escrito el guión, ¿la valentía tendrá que ver con entrar y salir de cuestiones íntimas? Menciona a su papá, quien murió a los 42 años, y la película se iba a llamar “Los buenos mueren primero”, ¿no?
Bertuccelli: Sí, (sonríe) ese fue el primer título y todos me decían que era muy triste. Les aclaraba que era con humor, me imaginaba una escena de Monty Python (grupo británico de humor del absurdo. Ríe, agrava la voz y hace el gesto de formar fila): “Bueno, los buenos por acá…”. Sí, está plagada de cosas mías, más observadas que autobiográficas.

Noticias: La protagonista es una actriz consagrada que no la pasa bien.
Bertuccelli: Robertina es un personaje atravesado por el sinsentido de la vida, pasa por esos momentos donde uno está a punto de descubrir algo.

Noticias: Hay una fuerte presencia de una empresa de seguridad (Prosegur), al punto de que se convierte en un personaje, similar a “Náufrago” con FedEx y Wilson.
Bertuccelli: ¡Sí, total!

Noticias: ¿Fue una ocurrencia suya aprovechar el miedo del personaje para incorporar financiación?
Bertuccelli: No, fue una de las primeras escenas que tiré. Me aparecía una mujer de noche, en su casa, con miedo, y paralelamente el escenario y un llamado de un amigo, la cuestión de qué es lo importante y qué no. Parecería que las cosas más importantes son las que más pueden esperar y, en cuanto te pasa algo realmente importante, decís: “¡Qué estúpida! No había nada más importante que eso”. Cada vez que alguien se muere, nos sorprendemos como si no supiéramos que todos nos vamos a morir (se ríe) y después se pasa rápidamente ese efecto de relativizar, de darte cuenta de qué es lo importante. Entonces pensaba en qué te da seguridad y en cómo cuando no tenés seguridad (interna), no la encontrás en ningún lado. Podés tomarte un taxi y en dos segundos el taxista te va a dar miedo…

Noticias: Además, la vida es incierta.
Bertuccelli: Claro, cuando descubrís que es inmanejable y que no tenés certezas, empezás a vivir de otra manera… sólo hay que dejarse atravesar por la vida. Entonces Prosegur vino con eso. Cuando los productores vieron el guión, dijeron que había que pedirles que estén en la película. Pensaba que no iban a querer y que íbamos a tener que cambiar el nombre, hasta buscábamos otros: Seguritas, Con Seguridad (se ríe). Para convencerlos, cité a “Náufrago”, donde el avión se cae pero la empresa (FedEx) redobló las ventas porque había otra idea: el personaje de Tom Hanks intenta que el mensaje llegue más allá de lo que pasa.

Noticias: ¿Cómo dejó de buscar seguridades absolutas?
Bertuccelli: De muchas maneras. Por ejemplo, hay veces que filmás en lugares que son peligrosos y no lo sentís porque hacés algo que te gusta mucho y hay una comunicación con los que están ahí. Lo siniestro es cuando algo cotidiano se transforma en otra cosa y, al revés, cuando algo desconocido se vuelve conocido y lo entendés, el miedo desaparece.

Noticias: Si ser seleccionada para Sundance, el festival de cine independiente, fue un sueño cumplido, ¿qué le pasó al ganar como mejor actriz?
Bertuccelli: No me lo esperaba ni a palos. Es un premio especial que no existe, que dio el jurado. Y eso lo hace todavía más lindo.

Noticias: ¿Le costó tomar la decisión de dirigir?
Bertuccelli: No, cuando la escribía pensaba en actuarla y dirigirla, me la imaginaba más chiquita, como cuando empecé y escribía mis cosas (con “Las hermanas Nervio”). Cuando se la llevé a Lita (Stantic), me dijo que la quería producir pero que era un chino que dirigiera mi primera película actuando en un personaje que está de punta a punta. Así que trabajamos con la directora catalana Mar Coll.

Noticias: Marcelo Tinelli es uno de los productores. Usted le llevó el libro.
Bertuccelli: Sí, lo había escuchado hablar de otras películas que me gustaban y pensé que podía interesarle. Le aclaré que no era una comedia, para no tener sobre mis espaldas un número de espectadores (ríe). Lo leyó al toque y me dijo que lo hiciéramos. Cuando se me cayó el proyecto con Lita, fue (pone vos fina y habla rápido): “Hola, Marcelo, se me cayó el proyecto pero lo voy a hacer, tené confianza”. Me apoyó las dos veces.

Noticias: ¿Qué hizo que cambiaran las cosas?
Bertuccelli: Se cayó el dinero con el que íbamos a ir a filmar a Dinamarca y, cuando esa plata no aparecía, Lita dijo que paráramos y buscáramos plata afuera, eso iba a demorar como un año, y dije que no.

Noticias: La atacó la ansiedad.
Bertuccelli: ¡Por suerte! Son los momentos en los que uno toma el timón y dice no. En el cine, se cae y se levanta todo tanto que, si tiene que estar todo prolijo para que arranques, no arrancás más…

Noticias: El sistema encorseta pero saltó la valla, buscó nuevos productores y decidió dirigir.
Bertuccelli: Sí, muchas veces hay que traspasarlo. Me felicito por haber decidido no esperar tanto (se ríe).

Noticias: Pudo escribir, dirigir, actuar, entrar en una competencia que siempre quiso y ganó un premio que no existe. ¿Cómo se siente?
Bertuccelli: Siempre seguís preocupada por otra cosa (larga la carcajada). Un director me dijo una frase genial. Yo estaba editando y le decía que primero pensé que el peor momento era la previa, después la filmación, pero estaba en la edición y eso era lo peor. Me dijo: “El peor momento es el actual, siempre” (carcajada). ¡Ahora es el estreno!

Noticias: Lleva 24 años con Vicentico, formaron una familia y lo acompañó activamente en desandar el camino de su verdadera identidad.
Bertuccelli: Sí, es imposible no poner el hombro. En una pareja, lo que ocurre, ocurre a los dos. Gabriel estaba en un momento de esos que te decía antes, donde estás por poder entender algo, por dar ese paso…

Vicentico contó en una entrevista: “Mi mamá tenía 23 años, estaba casada con Manuel Fernández Capello, y a su vez, estaba enamorada de Ariel Bufano. A mis 33 años me enteré de que ella no sabía de cuál de los dos yo era hijo y no se animó a decirme. Igual, con Fernández Capello se llevaban mal y se separaron después que nací”. Tras la ruptura, la mujer se fue a vivir con Bufano, y lo presentó a sus hijos como un tío. Pocos años después, el niño preguntó si podía llamarlo papá. La vida siguió y, a la edad de Cristo, vino la duda. Valeria recuerda el cimbronazo: “Cuando Florián (su hijo mayor, hoy de 23) empezó el jardín, le hicieron armar un árbol genealógico, tenía que poner la foto y el apellido para entender de dónde venía. Pegamos una foto y dijimos mmmm…”. Fue Valeria quien aportó el eslabón perdido: en un encuentro casual con la actriz Lucrecia Capello, consiguió el contacto y un encuentro con Manuel, que vivía en España. En 1997 viajaron por un test de ADN y se demostró que no había filiación. Bufano ya había muerto y Vicentico lo volvió a abrazar como a su padre.

Noticias: Vicentico se habrá sentido respaldado por esa familia nueva que eran.
Bertuccelli: Sí, y eso es lo más lindo, sentir que lo que le pasa a uno es de dos y que el otro te abre la cabeza a pensar un montón de cosas. Creo que Gabriel es un padre genial por la historia que tiene. Lo que decíamos antes, como uno por ser el rey del miedo es el rey de la valentía y cómo por la historia que tiene, se transforma, se trata de evolucionar. Todos intentamos ser mejores que nuestros padres y nuestros hijos intentan ser mejores que nosotros.

Noticias: En una nota que le hicimos en 2011, levantaba la bandera de la despenalización del aborto. Como madre de dos varones, ¿crió a sus hijos con la conciencia de la cuestión de género?
Bertuccelli: Sí, re. El otro día, a raíz de lo movilizado que estamos, Vicente (11) preguntaba: “¿Somos feministas en esta casa?”, Gabriel le dijo: “Sí, en esta casa somos feministas”. Vicente siguió: “¿Pero por qué?”. “Porque ser feminista es pensar que los hombres y las mujeres son iguales”. “¿Pero entonces, por qué feminista? ¿No es normal eso?”, nos planteó.

 

Valeria García Testa
@valgarciatesta

 

 

 

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