Economía / 30 de marzo de 2018

Tregua Gobierno-UIA: Todos a la mesa

No sólo la industria está convocada al diálogo: también el sector del comercio.

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El ministro de Producción, Francisco Cabrera, los podrá llamar llorones a los empresarios fabriles, pero les nombró un hombre para solucionar varios de sus problemas menos el tipo de cambio, que es tarea del presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger. Se trata de Martín Etchegoyen, que había sido director ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA) hasta que en 2015 Mauricio Macri lo convocó como secretario de Industria y que el 22 de marzo pasado fue designado como jefe de asesores de Cabrera para dedicarse casi exclusivamente a hacer funcionar y multiplicar las mesas productivas con las que desde el año pasado, el Gobierno pretende apuntalar sectores económicos.

Pero una de las primeras mesas que inaugurará Etchegoyen no será manufacturera sino de comercio minorista. En coordinación con el secretario de Comercio, Miguel Braun, trabajarán sobre los temas que lo aquejan, como la informalidad, la logística y los medios de pago.

También se lanzará una mesa sobre maquinaria agrícola, un sector, que, como la economía en general, muestra evoluciones desiguales, desde empresas con ascenso hasta otras en crisis, como Vassalli. Se planea reforzar la mesa ya existente de energías renovables, en manos del Ministerio de Energía, pero que tendrá la asistencia de Etchegoyen para el fomento de proveedores locales.

Dentro del diálogo sobre el sector forestoindustrial se armará una submesa sobre madera y muebles, otro sector que mezcla casos de compañías que festejan y otras que fracasan. A futuro se creará una mesa sobre alimentos y se reflotará la de las industrias textil y de calzado, que se sumarán a las ya vigentes de carnes, autos y motos.
En estos foros se discute cómo mejorar la competitividad sin recurrir a devaluaciones o cierres de importaciones. Se analizan impuestos, logística, acceso al financiamiento, simplificación de trámites, negociaciones comerciales con otros países y bloques, el costo laboral “no salarial” –aclaran–, la concentración de los mercados y la innovación tecnológica. Etchegoyen, que fue reemplazado en la Secretaría de Industria por su número dos, Fernando Grasso, suele poner como ejemplo la mesa automotriz. A pesar del aluvión importador, pronostica que este año la producción nacional crecerá 20% y con nuevos modelos. Lo que sigue destruyéndose es el empleo industrial, bajo amenaza por la robotización.

 

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