Costumbres / 4 de abril de 2018

La hora de las pasarelas feministas

La avanzada femenina resuena en la moda y las colecciones reflejan el clima de época. Colores y diseños del próximo invierno.

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El otoño empezó despidiendo a uno de los grandes nombres de la moda, Hubert de Givenchy, que tenía 91 años y el mérito -entre otros- de haber vestido a un ícono del siglo XX, Audrey Hepburn.
Otro ícono, Jean Paul Gaultier, arribó esta semana con bombos y platillos a Buenos Aires para presentar mega desfile, muestra de arte y moda y su último perfume.

Mientras tanto, casi simultáneamente, las tres pasarelas consagradas de la Argentina -Bafweek, Designers BA y Argentina Fashion Week, por orden de realización- mostraron colecciones de nuevos y clásicos diseñadores, con las tendencias que se vienen para el otoño-invierno 2018.

Por si fuera poco, en esta temporada, el feminismo tiñe de reflexión el simple acto de vestirse o desvestirse. Porque la moda también es ideología y mensaje y no está nada mal pensar de verdad en lo que uno va a ponerse. Un combo de estímulos y razones para que el invierno en materia de moda, sea más interesante que nunca.

Figuras. Como en una metáfora, las principales pasarelas de Buenos Aires eligieron locaciones en exteriores para mostrar sus colecciones (el Hipódromo de Palermo, Puerto Madero, canchas, iglesias y hasta estaciones de subte). Y, justamente, es el “exterior” lo que más amenaza el éxito de la industria de la indumentaria en el país. En el segmento premium, sigue resultando mucho más económico viajar y comprar afuera. Para la moda argentina, es imposible competir en precio y calidad con los productos extranjeros. Pero, como en una carrera suicida, muchas marcas locales se empeñan en cobrar 10 veces más la misma prenda de lo que se consigue en París. Así, no hay comercio que aguante y este año se auguran tiempos muy difíciles.

Según explica Héctor Vidal Rivas, productor general de Argentina Fashion Week, “los altos impuestos que hay en nuestro país, el costo de los insumos y la mano de obra” son los responsables de tantos precios desbocados. Las argentinas que no viajen deberán planear muy bien sus compras y elegir con racionalidad lo que más necesitan. Por suerte, la moda en estos años está de su parte y las tendencias no cambian abruptamente ni queda excluido ningún estilo de la paleta de propuestas fashion. Como para repetir equipos y comprar sólo cuando es inevitable.

Items que usan. “El mono, largo o corto, es la prenda básica de mi colección- dice Laurencio Adot, que este año celebra 30 años con la moda-. Los colores que vienen: el verde militar, el rojo, el marsala, el violeta, el naranja y el plateado, que es el tono metálico del invierno. También géneros como la seda, el vinilo, la organza y los terciopelos elastizados”.

“Los accesorios como los sombreros y los guantes van a ser los protagonistas de esta temporada -agrega Benito Fernández-. Y los borcegos son el gran ítem que no puede faltar”.

“Sastrería masculina, cuadros príncipe de gales, estampados florales y geométricos, bordados y grandes logos”, sugiere también Héctor Vidal Rivas. Algunos elementos que las mujeres más fashion no pueden dejar pasar: la cintura alta, las faldas midi, las botas “calza”, los grandes abrigos y el extra large en abrigos y trajes. Los pantalones son lo más variado: “pantacourt” a media pierna, chupines, oxford y palazzos, todos se usan. Los detalles deportivos -por ejemplo, rayas al costado, son el toque “trendy”. El metalizado es furor, en su versión plateada o peltre. Y siguen a full las zapatillas como calzado todo terreno.

Contexto. Hay quienes predicen un nuevo puritanismo, producto de la avanzada feminista, que se expresará en el regreso de la sastrería o estilos minimalistas y clásicos. También se habla de una dinámica en los géneros que prefiere definiciones menos tajantes y lógicas fluidas en la identificación con un tipo de indumentaria.

Es indudable que una gran transformación les espera a hombres y mujeres hacia el futuro. Como en todas las épocas, la ropa “hablará” de nuestros cambios: más igualdad, menos discriminación.

Informe: Pilar González Jáuregui