Cine / 5 de abril de 2018

El proyecto Florida

Una película que carece de golpes bajos, y cuando la sordidez aflora, trabaja con absoluta delicadeza.

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★★★★ Después de “Tangerine”, Sean Baker vuelve con una película menos “radical” en cuanto al procedimiento de registro, pero mucho más en cuanto a temas y tonos. Aquí seguimos a un grupo de chicos que vive en un motel cercano a los parques de diversiones de Orlando, y cuyos padres tienen una vida pobre, difícil y casi marginal. La única protección que estos chicos tienen ante esa vida al margen de lo que, para otros, es central y bello, es el dueño del lugar, un trabajo impresionante de Willem Dafoe. La película carece de golpes bajos, y cuando lo sórdido aflora está trabajado con absoluta delicadeza. En última instancia, sin dejar de lado los problemas y las responsabilidades de una generación que no aprendió a vivir, toma partido por cierta forma de la libertad. Una gran película y, además, una de gran originalidad y audacia: un retrato realista de cierta infancia.

 

(EE.UU., 2017, 111’) Drama. Dirección: Sean Baker. Con Willem Dafoe. AM16.