Empresas / 11 de abril de 2018

Sin freno a las importaciones de neumáticos

El impacto de la apertura comercial y las estrategias de un sector atado al automotriz.

Por

El segmento de neumáticos en Argentina se caracteriza por una fuerte presencia de empresas multinacionales y apenas una de origen nacional. De todas, solo tres producen en el país. En ese escenario, el cambio de políticas económicas hacia una mayor apertura de importaciones impactó de manera determinante en las estrategias de las marcas, sus planes de inversión y sobre todo en el panorama general de una industria que, atada al sector automotriz, espera con ansias la recuperación definitiva del mercado brasilero.

Fronteras adentro, la industria de neumáticos se compone de 2 canales: el que atiende la demanda de la reposición y el segmento de equipo original, es decir los fabricantes de vehículos. En el primero, no se registran cambios significativos recientes, aunque se observa un fuerte crecimiento de importaciones en detrimento de la industria local. “Las variables que favorecen la importación y hacen de ella una buena oportunidad comercial afectaron fuertemente la actividad exportadora, en especial de empresas como la nuestra que durante los últimos 20 años fuimos el mayor exportador de neumáticos de Argentina”, explica Miguel Canay, director Comercial de FATE. Algo similar ocurre con el segmento automotriz, donde se festejan “los sucesivos récords de patentamientos, aunque dos tercios de esas unidades vendidas son importadas, lo que menoscaba la producción nacional e influye negativamente sobre empresas proveedoras”, agrega.

Para Mauricio Canineo, CEO de Pirelli Argentina, “el comienzo de año está complicado porque aumentaron mucho los costos operacionales y eso dificulta la competitividad, principalmente si comparamos con los importados y, si bien tenemos un incremento respecto de 2017, debemos considerar que subieron las importaciones”.

En tanto que Rodrigo Escudero, gerente ejecutivo de Marketing en Bridgestone Argentina, considera que “la industria se volvió muy competitiva en los últimos años con el positivo cambio en las reglas de juego. Ahora somos parte de un ambiente desafiante que nos hace repensar los procesos y la competitividad de toda la organización”. En una industria donde creció 5% el canal de reposición, según Escudero, “el mercado automotriz argentino todavía tiene mucho por crecer al comparar las cifras de vehículos por habitante con otros países”.

Más tecnología. En un mercado más abierto, con nuevos jugadores que compiten internacionalmente, las inversiones se vuelven clave. Bridgestone lleva invertidos en tecnología más de 50 millones de dólares, considerando los 20 millones de dólares que invertirá en 2018; más otros 80 millones para los próximos años destinados a reconvertir su planta en Lavallol.

Un caso similar es el de Pirelli, que en marzo anunció una megainversión de 250 millones de Euros para sus plantas en Sudamérica, entre 2018 y 2020, de los cuales el 30% será destinado a su planta en Argentina y el resto a Brasil, donde posee tres plantas. Estas inversiones, que se suman a otros 250 millones de euros invertidos entre 2014 y 2017, se dirigen a reconvertir sus instalaciones en industrias 4.0 y llevar adelante una fuerte transformación digital basada en fabricación inteligente y el uso de Big data. Otro jugador global en el mercado argentino es Michelin, que busca incrementar sus ventas en todas las líneas de productos durante 2018. “Queremos brindar lo mejor en todos los segmentos y para ello invertimos 4% de nuestra facturación anual en Investigación y desarrollo, para crear tecnologías superadoras”, el presidente de la marca en Argentina, Guillermo Crevatin. Mientras, desde FATE aseguran que “continuarán su plan de inversiones en tecnología e investigación para mantener los niveles de calidad alcanzados y seguir actualizando el catálogo de diseños y medidas”.

Próximos pasos. En materia de competitividad, no escapan a la realidad de la industria nacional, afectada por el “costo argentino”. “Dejamos de ser un productor competitivo a nivel internacional y hacemos mucho esfuerzo para sostener la presencia en la región. En el corto plazo no vemos chances de recuperar el mercado europeo o de Estados Unidos que, años atrás, absorbían 2 tercios de nuestras exportaciones”, puntualiza Canay. Y añade que “Argentina se convirtió en un destino atractivo para productores asiáticos y una excelente ocasión comercial para importadores de oportunidad”.

“Por eso debemos concentrarnos en revisar la operación, cortar gastos innecesarios, agregar valor a los productos y mejorar la disponibilidad en alta gama, donde el mercado empieza a crecer más rápido que el tradicional”, reflexiona Canineo. Además, según el CEO de Pirelli, “hay que trabajar en costos para dar más competitividad en precios y, a largo plazo, invertir en tecnologías de producción y entrenamiento de personal para recuperar costos y así exportar al mundo”.

“Nos interesa el futuro y acompañar el crecimiento del país”, expresa Escudero. “Es un desafío muy grande porque los mercados se abren y hay más competidores, pero a la vez eso es muy sano porque nos exige para brindar más excelencia”, asegura.