Teatro / 12 de abril de 2018

El inexorable devenir del tiempo

Valeria Lynch, Mariano Chiesa y Rodolfo Valls se lucen con la lograda puesta y dirección actoral de Claudio Tolcachir.

Por

★★★★ “¡Soy grande!: las películas se han vuelto pequeñas”, brama Norma Desmond, en “Sunset Boulevard”. El musical del inglés Andrew Lloyd Webber, con letras de Don Black y Christopher Hampton, estrenado en 1993, se basa en la icónica película de Billy Wilder de 1950 (entre nosotros se conoció como “El ocaso de una vida”), que protagonizó la legendaria Gloria Swanson.
El argumento centra su mirada en la citada Norma (Valeria Lynch), madura actriz que conoció la gloria en la época dorada del cine mudo, donde se inició cuando sólo contaba con dieciséis años. En su cincuentena, vive encerrada en una gran mansión, con la fiel compañía de Max (Rodolfo Valss) un devoto y fiel mayordomo. Ignorada por la industria, sueña regresar al estrellato. Hasta allí llega, perseguido por deudas de juego, Joe Gillis (Mariano Chiesa), joven y apuesto guionista desempleado, con quien la diva comenzará a reescribir una versión de Salomé y vivir un romance. Pero la aparición de Betty (Carla del Huerto), joven colega de Joe, desatará los celos de una pasión no correspondida que darán paso al trágico final.
La lograda puesta y dirección actoral de Claudio Tolcachir, que debuta en el género con pie firme, acompañadas por una generosa producción, tiene muchísimos aciertos, sobre todo en los rubros creativos: la imaginativa escenografía de Jorge Ferrari no tiene nada que envidiar a montajes de Broadway o el West End londinense. Tampoco el espléndido vestuario de Renata Schussheim. Asimismo, la acertada iluminación de Mariano Demaría acentúa la impronta cinematográfica de la historia. En conjunto, aprovechan cada centímetro del pequeño escenario del Maipo.
La sólida dirección musical de Gerardo Gardelín, permite a Lynch exhibir sus virtudes vocales para la endiablada partitura mientras saca partido a una gesticulación ligada a la pantalla silente, que resulta ideal. En tanto, Chiesa ofrece una labor interpretativa consagratoria, digna de todos los elogios. La bellísima canción de amor junto a Del Huerto –toda una revelación, cuyos futuros pasos conviene seguir de cerca– es conmovedora. Finalmente, Valss aporta una refinada presencia y autoridad difíciles de hallar hoy día. Consejo: no se lo pierda.

 

“Sunset Boulevard” de A. L. Webber, D. Black y C. Hampton. Con Valeria Lynch y elenco. Dir.: C. Tolcachir. Maipo, Esmeralda 443.