Empresas / 18 de abril de 2018

Las ART buscan recuperar el negocio perdido en los últimos años

Las aseguradoras libran la batalla por el mercado tras la nueva ley de riesgos de trabajo.

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Nada grande se consigue sin peligro, decía Maquiavelo. Y las aseguradoras de riesgo del trabajo (AR) parecen haberse tomado en serio al pensador italiano: hoy están librando duras batallas para ganar puntos en un mercado muy peleado.

Con un 2018 que ya puso primera y a poco más de un año de la reforma en la ley que las regula, se ponen en marcha para crecer ante un panorama económico más promisorio. El podio del sector, que acumulaba una producción de 23.800 millones de pesos a septiembre de 2017, está integrado por Prevención ART (20%), Provincia ART (19%) y Galeno ART (13%), que concentran un 52% de share de mercado. Muy de cerca las siguen Experta ART (11%) y Asociart ART (8%). El 30% restante está repartido en otras 15 empresas, donde tallan marcas como Swiss Medical, Federación Patronal, Omint y Berkley.

El rubro venía acelerando y, según la Superintendencia de Seguros de la Nación, en la antesala del último trimestre del año pasado había alcanzado una suba del 7% respecto de 2016. Para el corriente ejercicio el futuro también es prometedor. “El crecimiento y la formalización de la economía permitirán que más trabajadores puedan gozar de los beneficios de estar amparados en el sistema de riesgos del trabajo”, señala Guillermo Davi, gerente general de Prevención Riesgos del Trabajo. Y completa: “La promulgación de la ley 27.348 (2017), al devolver protagonismo a las comisiones médicas, resucitó un sistema que se había visto jaqueado por el incesante incremento de la judicialidad por más de una década”.

“Desde principios del año pasado se registran importantes niveles de traspasos de contratos entre aseguradoras”, explica Davi sobre una situación típica cuando la competencia es por precios. “En línea con esto, el mercado viene mostrando una sostenida disminución de las alícuotas para casi todas las actividades”, resalta.

Pero los referentes del sector saben que las expectativas de los clientes van más allá del cuidado de su bolsillo: calidad e innovación en el servicio se erigen como valores de diferenciación.
“El cliente pide asesoramiento para conseguir las mejores coberturas en compañías de primera línea a costos competitivos; y demanda soluciones que le permitan la autogestión y acceso fácil y rápido a la información”, resume Hugo Tito, presidente del grupo National Brokers, empresa madre de ClickSeguros, una plataforma online para cotizar y contratar servicios del mercado asegurador que ostenta más de 6.000 clientes. “Los cambios en las tendencias de consumo por la irrupción de las ventas digitales obligan a repensar los modelos de comunicación y comercialización”, sentencia.

Así, con la tecnología como combustible para avanzar, las empresas se abren al e-commerce, apps y sistemas informáticos para aumentar la participación.

Alternativa estatal. Desde la ART del Grupo Banco Provincia (Bapro) se suman a la batalla. “Con las personas puestas en el centro de las operaciones, apuntamos a mejorar en los procesos de atención y en las prestaciones, y en tratar de contener a los accidentados y los empleadores”, señala Myriam Clerici, presidenta y gerenta general de Provincia ART, que brinda protección a 2 millones de trabajadores, con gran aporte a la masa de los empleados estatales. La mejora más elogiada de la firma es el relanzamiento de la central de servicios en línea, con la que empleadores, productores y estudios jurídicos pueden gestionar su cobertura las 24 horas, los 365 días.

Los médicos laborales, agregan, se nutren de un software exclusivo que les permite hacer seguimiento del siniestro a través del acceso a informes clínicos, mientras los consultores desembarcaron en WhatsApp.

“Invertimos en herramientas que nos permitan evolucionar y multiplicar nuestra eficacia operativa”, resaltan desde Experta ART, que cubre a un millón de empleados y que desde el año pasado cuenta con su área pymes. Entre otros avances, implementaron cámaras 360° y cascos de realidad virtual (RV) para dar capacitaciones complejas. Además, fueron pioneros en la industria con sus apps (una para productores y otra para clientes) y en utilizar con éxito ‘chatbots’, asistentes de inteligencia artificial que atienden 24 horas los siete días de la semana.

Prevención ART también incorporó RV. “En los centros médicos laborales, con tecnología kinectic, se reproducen los gestos habituales de diferentes puestos de trabajo, estimulando el reentrenamiento laboral y optimizando la rehabilitación”, sintetiza Davi, que no quiere ceder la medalla de oro. Su foco son las pymes (preponderan comercio, agricultura, transporte y servicios financieros), con una cartera de 380.000 clientes y unos 1,8 millón de trabajadores.

Como contracara de la automatización, sigue vigente el rol desempeñado por las personas. Prevención armó un equipo de intervención psicosocial “para mitigar el impacto emocional del afectado y su familia y prevenir así el desarrollo de patologías y la multiplicación de víctimas”.

Cada pieza vale en esta lucha encarnizada, pues el premio es muy jugoso: son 10 millones de almas las que integran la fuerza laboral registrada del país. En ese sentido, avanzan también sobre un factor insoslayable al momento de ganar clientes: la prevención. “La misión es hacer lugares de trabajo más sanos y seguros, preservando la vida del trabajador”, cuenta Clerici, del gigante bonaerense. “Ahora estamos relanzando el ciclo de capacitaciones, que es gratuito para los clientes y aborda aspectos como el manejo seguro, primeros auxilios, reanimación cardiopulmonar, seguridad contra incendios y el trabajo en alturas”.

El desafío es “continuar dando batalla a la industria del juicio y convertir la nueva ley en una herramienta real de fortalecimiento y crecimiento del sector”, plantea Clerici, en una especie de tregua para unirse contra el enemigo principal. Y cierra: “Hay que seguir combatiendo la informalidad laboral, para que cada vez más los trabajadores cuenten con una ART, una obra social y aportes jubilatorios”.